FUERZAS ARMADAS

Macri avanza con el ajuste de las FF.AA. con resistencia militar

El Gobierno reconoce molestias por la reforma que eliminará reparticiones duplicadas, quitará autarquía presupuestaria y concentrará el control en el Estado Mayor Conjunto.

Después de haber salido indemne de los cuestionamientos en el Congreso de los familiares de los 44 tripulantes del desaparecido submarino ARA San Juan, el ministro de Defensa, Oscar Aguad, avanza con apoyo del presidente, Mauricio Macri, en el proyecto para reformar el rol y la estructura de las FF.AA. Sin embargo, en el propio Gobierno admiten que hay malestar en las filas militares por el ajuste proyectado, que incluye la eliminación de varias reparticiones que duplican funciones en las tres fuerzas y la venta de inmuebles en todo el país con el objetivo de “reducir gastos innecesarios” y “eliminar privilegios”, según aducen en Casa Rosada.

 

Aunque cerca de Aguad no se animan a hablar públicamente de corrupción en el seno de las Fuerzas Armadas, el tema fue tocado indirectamente en el Ejecutivo nacional, revelaron a Letra P fuentes oficiales al ser consultadas sobre la reunión de "seguimiento de gestión" que encabezó el Presidente este martes en la Casa Rosada junto al ministro de Defensa y al secretario de Asuntos Estratégicos e interlocutor oficial en temas de Seguridad, Fulvio Pompeo.

 

“La reforma se viene trabajando intensamente desde agosto del año pasado y después hubo un parate por el escándalo del submarino, pero nunca se dejó de trabajar”, indicaron fuentes oficiales, que recordaron que el anuncio del proyecto lanzado el mes pasado por Aguad ante periodistas acreditados en la Casa Rosada sufrió demoras porque “es un tema muy sensible, porque estamos tocando intereses”.

 

 

Remarcan que “justo durante la misma semana de la desaparición del submarino Ara San Juan, en noviembre último, apenas unos días antes, hubo quejas de la Armada porque no iba a existir más la aviación naval”, pero aseguraron que pese a esas quejas “eso sigue su rumbo”.

 

 

 

De hecho, fuentes oficiales le confirmaron a Letra P que el pasado jueves el jefe de Gabinete, Marcos Peña convocó a una hermética reunión en la Fragata Sarmiento -amarrada en Puerto Madero- a Aguad, a Pompeo y a los jefes de las tres fuerzas para buscar su “alineamiento” detrás de las reformas.  

 

Fue Pompeo, en nombre de Macri y como coordinador de la Mesa de Seguridad Nacional que creó el Gobierno por decreto el mes pasado, quien delineó ante los jefes militares los detalles y la bajada de línea de las reformas que plantea Aguad para unificar estrategias entre los ministerios de Seguridad y Defensa y la AFI,

 

Aunque el Gobierno guarda bajo siete llaves el proyecto original y va difundiendo información en forma gradual por la "sensibilidad" del tema, en el entorno de Aguad desmintieron los rumores sobre su renuncia que, tras las duras críticas que recibió por el manejo de la crisis del submarino, atribuyeron a la actuación de “servicios de inteligencia militares” que el ministro acaba de desactivar.

 

“Hasta acá, las Fuerzas Armadas tenían un presupuesto que autoadministraban; eso se acaba. Hasta acá, tenían una autarquía que no va a estar más en muchas cosas: Había tres regímenes disciplinarios, tres regímenes jurídicos y eso se va a unificar como en cualquier país moderno”, señalan en el Gobierno.

 

Afirman en ese sentido que el ajuste que ejecutará Aguad, en el marco del pedido de reducción del déficit fiscal prometido por Macri al mundo para atraer inversiones, pasará por la eliminación de varias reparticiones que hoy se superponen en sus funciones en las tres fuerzas.

 

Según supoe este medio, se venderán inmuebles de algunas reparticiones, como el predio donde funciona históricamente la base naval Mar del Plata, y predios cercanos al Regimiento Patricios en Palermo, así como 8.300 hectáreas de campos en Ordóñez, pertenecientes al Ejército en la provincia de Córdoba, y otros tantos en Mendoza y Entre Ríos.

 

Aunque cerca de Aguad no quieren hablar de números, admiten que el ajuste llegará a los gastos corrientes a través de la eliminación de los comandos aéreos dependientes de la Armada o el de Helicópteros del Ejército,a lo que se sumará una importante reducción en las jubilaciones y aportes que cobran algunos oficiales o jerárquicos por duplicado.

 

“Hay personas a las que les llegó la edad de retiro y cobran doble jubilación, además de trabajar y cobrar como asesores. Eso genera un cúmulo de privilegios y de gastos innecesarios”, adujeron las fuentes oficiales consultadas por este medio.

 

 

 

En ese sentido, admitieron -como dijo Macri apenas asumió en diciembre de 2015 y cuando encabezó la primer cena de camaradería con las fuerzas en el antiguo y estricto Edificio Libertador- que “había una gran parte de los suboficiales que cobraban ingresos por debajo de la línea de pobreza”. Eso, dicen en el Gobierno “lo hemos solucionado” y ahora “se viene la etapa de modernizar, optimizar y dignificar a las fuerzas”.

 

En Casa Rosada salieron una vez más al cruce de las críticas que se produjeron al revelarse la existencia del proyecto para cambiar el “rol de las Fuerzas Armadas” en la seguridad nacional y aseguraron que, aunque se analizó en su momento, se terminó dando marcha atrás con la posibilidad de impulsar un cambio en la ley que prohíbe el accionar de las Fuerzas Armadas en seguridad interior.

 

“No se va a reformar la ley y no se plantea que actúen en seguridad interior”, reiteraron las fuentes que, sin embargo, ratificaron que el plan del Gobierno incluye la creación de una fuerza especial de despliegue rápido para actuar en seguridad de fronteras y custodiar objetivos y recursos estratégicos del país, como centrales nucleares y el Mar Argentino.

 

La llegada de Pompeo a la coordinación de los temas de seguridad impulsó la decisión de Macri de avanzar en la cuestionada reforma.

 

El secretario de Asuntos Estratégico,s que en la realidad también actúa como vicecanciller, es el nuevo “interlocutor directo” entre el Presidente, Aguad y todas las fuerzas de seguridad nacionales. Su desembarco en el área de seguridad está relacionado justamente con la coordinación del megaoperativo que prepara el Gobierno de cara a la Cumbre de Presidentes del Grupo de los 20 previsto para noviembre en Buenos Aires.

 

Es el diseño de las nuevas FF.AA. que el Gobierno espera conseguir, el “alineamiento” de los militares es un eje central, según el modelo el de España. "Seguirán existiendo las tres fuerzas: Armada, Ejército y Fuerza Aérea”, explican en el Gobierno, pero con un modelo de coordinación centralizado en el Estado Mayor Conjunto, que “concentrará la administración de todos los recursos” y bajará línea sobre “el rol” de cada una de las fuerzas en las nuevas “hipótesis de conflicto”.

 

En la Casa Rosada advierten que “no se puede seguir teniendo una Fuerza Aérea en la Armada o una de helicópteros en el Ejército. La Fuerza Aérea concentrará todos los recursos aéreos y todos tendrán una interacción bajo el ala del Estado Mayor Conjunto, mucho más fuerte y que tenga que ver con las hipótesis de conflicto actuales, que no son más las que ya había”, señalan.

 

“Lo que sí está claro es que si hay una avioneta de narcotráfico, del terrorismo o lo que sea, que penetra en el espacio aéreo sin permiso, es potestad de la Fuerza Aaérea controlarla: De hecho, hace pocos días se produjo un derribo”, señalan cerca de Aguad.

 

En tanto, la principal hipótesis de conflicto pasará a ser la “Ciberdefensa” ante un eventual ataque de forma cibernética a centros productivos, recursos estratégicos que provienen del exterior, para lo cual, se creará una unidad coordinadora del Ministerio de Modernización junto con las carteras de Defensa y  de Seguridad en conjunto, con la intervención del Enacom.

 

 

Mauricio Macri, expresidente de Argentina y titular del PRO.
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