Paritaria docente. La Previa

El interrogante Sánchez Zinny y la sombra de Finocchiaro

El perfil del titular de Educación bonaerense. Elogios por saltear a los sindicatos y fomento a la injerencia privada en las escuelas, algunas de sus huellas. El rol de su predecesor. Las estrategias.

Lejos de asomar como el escenario ideal, la paritaria docente bonaerense comienza este jueves en un clima de tensión que mancomuna el reflejo del conflictivo 2017 y los recientes condimentos que agregaron más picante a una relación sin tregua entre partes que tendrán sólo dos semanas para llegar a un acuerdo. Justamente, el escaso margen de negociación que se presenta hasta la fecha pautada para el inicio del ciclo lectivo -5 de marzo- es el reproche unánime que las entidades que conforman el Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB) le realizan al nuevo actor que tendrá el debate salarial este año: el director general de Cultura y Educación provincial, Gabriel Sánchez Zinny. En tanto, varios dirigentes gremiales abordados por este medio consideraron que la influencia de su antecesor en el cargo, el hoy ministro nacional Alejandro Finocchiaro, posiblemente marque los tiempos –y la temperatura- de la discusión.

 

El rol –y el peso- que tendrá el titular de la cartera educativa en la mesa de discusión tiene varios rincones nebulosos para el arco gremial desde el cual, de todas formas, ya hacen algunas deducciones sobre la impronta como interlocutor del funcionario que reemplazó a Finocchiaro en julio del año pasado. “Desde el 30 de noviembre enviamos cuatro notas a Sánchez Zinny esperando comenzar a discutir y no tuvimos respuestas”, deslizó a Letra P una voz referente de uno de los gremios docentes.

 

“Por lo salarial, nunca tuvimos contacto, ni siquiera informal”, reprochó otra de las fuentes sindicales consultadas, aunque agregó que “por otras problemáticas” mantuvieron comunicación telefónica con el máximo responsable de la educación bonaerense.

 

A pesar de haber asumido sus funciones hace más de medio año, el perfil del economista a cargo de la cartera educativa sigue disparando interrogantes en el ámbito sindical. Sin embargo, el escaso contacto con los gremios en contraposición con los recurrentes desembarcos a establecimientos educativos, donde se muestra con maestros y directivos, bien puede ser parte de un marco procedimental que el hoy mandamás de la Educación bonaerense supo ponderar en abril de 2015 de la gestión de Esteban Bullrich en jurisdicción porteña.
 

 


SALTEAR A LOS SINDICATOS. Trotamundos de un tupido abanico de think-tanks con asiento en Estados Unidos, pero con proyección hacia América Latina, Sánchez Zinny –quien hace más de 15 años supo ser socio de Horacio Rodríguez Larreta en la empresa Edumente S.A- hizo un elogioso análisis de la muñeca con la que el hoy senador nacional manejó su relación con los gremios en su rol como ministro de Educación de la Ciudad de Buenos Aires.

 

Realizó ese análisis para Brookings, un centro de investigación liberal de políticas públicas con sede en Washington DC que diseña recetas en diversos campos para emanar puertas adentro y afuera de los Estados Unidos. Para ese ámbito, Sánchez Zinny subrayó: “Durante sus primeros dos años en el cargo, el ministro Bullrich experimentó 20 huelgas de docentes. Esto terminó cuando comenzó a comunicarse directamente con los maestros y los directivos en lugar de a través de los sindicatos. Su versión de comunicarse directamente es única para un funcionario del gobierno. Bullrich comenzó a entregar su número de teléfono celular personal a educadores y padres. Este sistema aparentemente loco (que él llama "0-800-Bullrich") ha ayudado a mejorar las relaciones porque los educadores sienten que son escuchados y porque su equipo ahora sabe qué asuntos le importan más”.

 

Si bien para el país del norte Sánchez Zinny relacionó el “0-800” a la conexión directa que le endilgó a Bullrich con los maestros y salteando a los gremios, lo cierto que, por estos pagos, el 0-800 con el que el otrora titular de la cartera educativa porteña fue recordado ha sido por aquel que habilitó en 2012 para que los padres pudieran denunciar “la intromisión política” en las escuelas, apuntando los dardos directamente a La Cámpora.

 

“Las reformas del ministro Bullrich avanzan a un ritmo acelerado, pero el mandato del alcalde Macri finaliza en diciembre. Sin embargo, Macri es un contendiente en las elecciones presidenciales de Argentina. Bullrich espera que Macri gane, para que pueda tomar "0-800 Bullrich" a nivel nacional y mejorar la calidad de la educación nacional”, ponderó por esos días Sánchez Zinny.

 

Aunque no abrió un 0-800, un esquema de saltear a los gremios para dirigirse directamente a los docentes, Sánchez Zinny lo aplicó al publicar la cartera educativa una planilla para que los docentes se desafiliaran de los sindicatos, algo que recrudeció el malestar del arco gremial ya existente luego de conocerse la poda de docentes sin titulo habilitante
 

 


LA NECESIDAD DE LO PRIVADO. Pero no fue el único análisis que el hoy director general de Cultura y Educación bonaerense realizó sobre la materia antes de desembarcar en la función pública.

 

Como manager partner de la consultora internacional Blue Star Strategies, Sánchez Zinny escribió en 2012 para la publicación Latin Business Chronicle un artículo en el que expuso los avances de la inversión privada en el sector educativo latinoamericano.

 

Tras enumerar una serie de casos, concluyó: "Para la educación, un sector que actualmente tiene sólo un proveedor central -el Gobierno- el sector privado, bien regulado y supervisado, puede acarrear un dinamismo y un espíritu emprendedor muy necesitado, otorgando grandes opciones a padres y chicos y ofreciendo a ellos una educación de alta calidad".
 

 


LA SOMBRA DE FINOCCHIARO. Por elevación, los elogios que Sánchez Zinny no ahorró para la gestión porteña de Esteban Bullrich también se dirigieron hacia la figura de su predecesor en el cargo, quien supo tener un rol protagónico –con perfil duro- en las discusiones salariales con los gremios del sector en la Ciudad.

 

Varias voces sindicales consultadas por Letra P consideraron que las influencias del interlocutor de 2017 flotarán en la mesa de discusión de 2018. “En la paritaria anterior, Finocchiaro era la voz cantante, por encima de los otros dos ministros (Hernán Lacunza, de Economía, y Marcelo Villegas, de Trabajo)”, recordó uno de los referentes sindicales, mientras que otro deslizó con cierta ironía: “Ha puesto sangre, sudor y lágrimas. Estaba en todo el partido y en toda la cancha”. Por esto, una tercera voz sindical fue por más: “No sorprendería que le hubiera hecho algún coucheo (a Sánchez Zinny)” de cara a la paritaria que se inicia.
 

 


ESTRATEGIAS. A horas del inicio de la discusión salarial, los gremios deslizaron que su planteo tiene como piso un 20% con cláusula gatillo. “El Gobierno dice a todas voces que la cláusula gatillo fue un éxito. Entonces, equipo que gana no se corrige”, postularon para agregar que también se harán planteos para elevar el básico.

 

Del lado del Gobierno, se prevé una oferta del 15% sin cláusula gatillo, que, de efectuarse, tendrá el automático rechazo gremial. Ante un posible aumento en la escala de conflictividad, en el vidalismo ya vienen alistando a la tropa. Según pudo saber Letra P, la paritaria docente fue uno de los temas abordados durante el encuentro que la gobernadora María Eugenia Vidal mantuvo este miércoles con los diputados bonaerenses de Cambiemos en el salón francés de la Gobernación. Allí, el mensaje fue claro: “Hay que bancar la propuesta salarial que hacemos”.

 

Martín Menem, junto al diputado Luis Picat e intendentes del Gran Córdoba.
Diputados: Ramiro Gutierrez presentó su proyecto para la reutilización social de bienes decomisados.

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