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Este jueves movilizaron a la Casa de la Provincia en CABA. Le piden a la gobernadora “que no ampare ninguna estafa contra el Estado”. La ley provincial que incumplió la empresa.
Redacción 06/12/2018 9:00

Trabajadores de la empresa SIAM, ubicada en Avellaneda, marcharon este jueves por la mañana a la Casa bonaerense en la Ciudad de Buenos Aires con el objetivo de entregar una carta dirigida a la gobernadora María Eugenia Vidal en la que requieren su intervención ante el escenario crítico que atraviesan y por el cual en los últimos meses se despidieron a más de 165 trabajadores, incluyendo a los delegados electos por sus empleados.

"Le pedimos a la gobernadora que no ampare ninguna estafa contra el Estado, y que la empresa cumpla con los compromisos asumidos ante las leyes provinciales y reincorpore a todas las familias despedidas. Queremos unas fiestas en paz y con trabajo", señalaron los trabajadores de SIAM en un comunicado.

La empresa Pilisar S.A., perteneciente al grupo Newsan, que fabrica las heladeras SIAM, cuyo principal accionista es el empresario Rubén Cherñajovsky, inició en los últimos meses un acelerado proceso de despidos masivos que, según subrayaron los trabajadores, se efectuaron “sin recurso preventivo de crisis” y que además “no acata la conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires”.
 


Los operarios ponen énfasis en el incumplimiento por parte de Pilisar de la ley 14.504, aprobada en la Legislatura provincial el 20 de diciembre de 2012 y que fundamentó que la declaración de utilidad pública y sujeto a expropiación de los inmuebles de la calle Molinedo 1600 de Avellaneda (donde funciona SIAM) deberían ser afectados a un proyecto industrial dirigido a reactivar el aparato productivo y reducir la desocupación.

A los fines de cumplimentar la finalidad prevista por la ley, Pilsar S.A se comprometió para el periodo 2013/2015 la generación de 350 puestos de trabajo, ascendiendo en los tres años a 600.

Pero, de acuerdo a lo detallado por el intendente de Avellaneda, Jorge Ferraresi, en una carta enviada a la empresa, “Pilsar no solo no ha cumplido con el compromiso asumido, sino que lo que es más grave ha reducido notablemente su plantel, llegando a la fecha a 60 trabajadores, mediante el despido injustificado del que hemos sido objeto”.
 


“En virtud de los incumplimientos denunciados, se los exhorta a deponer su actitud, reincorporando inmediatamente a los trabajadores injustamente despedidos, bajo apercibimiento a efectuar las notificaciones correspondientes a los fines que se insten los mecanismos de revocatoria de la transferencia y la reversión del dominio a favor del Estado provincial”, advirtió Ferraresi a la empresa.

DEL AUGE A LA CRISIS. Tras un fuerte proceso de expansión y diversificación de actividades entre mediados de la década del 50 y comienzos de la del 60, a partir del golpe de Estado se abre un nuevo período donde va cobrando forma la decisión de liquidar la empresa y transferir sus distintas unidades operativas al sector privatizado, proceso que culmina durante la experiencia radical, hacia mediados de la década del 1980, y que conduce a la liquidación definitiva de la empresa en 1994. La venta de las plantas acabó con el control estatal de la empresa y dejó en manos del sector privado las tres grandes instalaciones: Electrodoméstica, Electromecánica y SIAT.

Electrodoméstica, controlada por Aurora, encaró una fuerte reactivación productiva de la planta. Sin embargo la crisis del mercado interno en 1995, provocó la paralización de distintas plantas de la empresa; a fines de ese año Aurora entró en convocatoria de acreedores y fueron despedidas 1500 personas. En 1997 se llegó a un acuerdo con los trabajadores de la planta de Avellaneda y se creó una cooperativa para salvar la fuente de trabajo de 450 empleados denominada Cooperativa Industrial Argentina Metalúrgica (CIAM).
 


La crisis de 2001 prácticamente paralizó la producción de la cooperativa. La ruptura de la cadena de pagos, las dificultades de obtener financiamiento bancario y el agravamiento de las condiciones de compra impuestas por proveedores colocaron a CIAM en una virtual suspensión de actividades.

El dictado de la Ley provincial 13.337 de expropiación evitó la subasta y desguace de la planta industrial, pero ante la inactividad de la provincia de Buenos Aires en llevar a cabo el proceso expropiatorio, la situación jurídica de la cooperativa respecto de los bienes expropiados continuó siendo precaria, impidiéndole arribar a la celebración de acuerdos productivos con empresarios interesados seriamente en efectuar fuertes inversiones en orden a su reactivación, pero desalentados por la falta de garantías jurídicas a su apuesta económica.

En este marco, se presenta la empresa Pilisar S.A. -integrante del grupo Newsan- con la intención de reflotar la marca SIAM mediante un proyecto industrial de gran envergadura habiendo logrado el apoyo de la cooperativa y del sindicato respectivo. El proyecto impulsado por Pilisar prometía que entre 2013 y 2015 se generarían inicialmente 350 puestos de trabajo, ascendiendo en tres años a 600.
 


El esquema propuesto en la sancionada ley 14.504 de 2012, planteó la expropiación del inmueble, bienes muebles y marca y la venta directa y a título oneroso a la empresa Pilisar S.A., con cargo de cumplir determinadas obligaciones a favor de la cooperativa.

"Las obligaciones asumidas en relación a la cooperativa se dirigen, esencialmente, a garantizar el reconocimiento y la subsistencia de la misma, respeto y conservación de las fuentes de trabajo y de las prácticas productivas. Asimismo, se imponen obligaciones que tienden a la preservación de la fuente productiva", señaló la normativa en sus fundamentos. El incumplimiento de esas obligaciones por parte de Pilisar son las que marcan los trabajadores por estos días, pidiendo intervención de Vidal.

Con reclamos a Vidal, trabajadores de SIAM se manifestaron contra los despidos

Este jueves movilizaron a la Casa de la Provincia en CABA. Le piden a la gobernadora “que no ampare ninguna estafa contra el Estado”. La ley provincial que incumplió la empresa.

Trabajadores de la empresa SIAM, ubicada en Avellaneda, marcharon este jueves por la mañana a la Casa bonaerense en la Ciudad de Buenos Aires con el objetivo de entregar una carta dirigida a la gobernadora María Eugenia Vidal en la que requieren su intervención ante el escenario crítico que atraviesan y por el cual en los últimos meses se despidieron a más de 165 trabajadores, incluyendo a los delegados electos por sus empleados.

"Le pedimos a la gobernadora que no ampare ninguna estafa contra el Estado, y que la empresa cumpla con los compromisos asumidos ante las leyes provinciales y reincorpore a todas las familias despedidas. Queremos unas fiestas en paz y con trabajo", señalaron los trabajadores de SIAM en un comunicado.

La empresa Pilisar S.A., perteneciente al grupo Newsan, que fabrica las heladeras SIAM, cuyo principal accionista es el empresario Rubén Cherñajovsky, inició en los últimos meses un acelerado proceso de despidos masivos que, según subrayaron los trabajadores, se efectuaron “sin recurso preventivo de crisis” y que además “no acata la conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires”.
 


Los operarios ponen énfasis en el incumplimiento por parte de Pilisar de la ley 14.504, aprobada en la Legislatura provincial el 20 de diciembre de 2012 y que fundamentó que la declaración de utilidad pública y sujeto a expropiación de los inmuebles de la calle Molinedo 1600 de Avellaneda (donde funciona SIAM) deberían ser afectados a un proyecto industrial dirigido a reactivar el aparato productivo y reducir la desocupación.

A los fines de cumplimentar la finalidad prevista por la ley, Pilsar S.A se comprometió para el periodo 2013/2015 la generación de 350 puestos de trabajo, ascendiendo en los tres años a 600.

Pero, de acuerdo a lo detallado por el intendente de Avellaneda, Jorge Ferraresi, en una carta enviada a la empresa, “Pilsar no solo no ha cumplido con el compromiso asumido, sino que lo que es más grave ha reducido notablemente su plantel, llegando a la fecha a 60 trabajadores, mediante el despido injustificado del que hemos sido objeto”.
 


“En virtud de los incumplimientos denunciados, se los exhorta a deponer su actitud, reincorporando inmediatamente a los trabajadores injustamente despedidos, bajo apercibimiento a efectuar las notificaciones correspondientes a los fines que se insten los mecanismos de revocatoria de la transferencia y la reversión del dominio a favor del Estado provincial”, advirtió Ferraresi a la empresa.

DEL AUGE A LA CRISIS. Tras un fuerte proceso de expansión y diversificación de actividades entre mediados de la década del 50 y comienzos de la del 60, a partir del golpe de Estado se abre un nuevo período donde va cobrando forma la decisión de liquidar la empresa y transferir sus distintas unidades operativas al sector privatizado, proceso que culmina durante la experiencia radical, hacia mediados de la década del 1980, y que conduce a la liquidación definitiva de la empresa en 1994. La venta de las plantas acabó con el control estatal de la empresa y dejó en manos del sector privado las tres grandes instalaciones: Electrodoméstica, Electromecánica y SIAT.

Electrodoméstica, controlada por Aurora, encaró una fuerte reactivación productiva de la planta. Sin embargo la crisis del mercado interno en 1995, provocó la paralización de distintas plantas de la empresa; a fines de ese año Aurora entró en convocatoria de acreedores y fueron despedidas 1500 personas. En 1997 se llegó a un acuerdo con los trabajadores de la planta de Avellaneda y se creó una cooperativa para salvar la fuente de trabajo de 450 empleados denominada Cooperativa Industrial Argentina Metalúrgica (CIAM).
 


La crisis de 2001 prácticamente paralizó la producción de la cooperativa. La ruptura de la cadena de pagos, las dificultades de obtener financiamiento bancario y el agravamiento de las condiciones de compra impuestas por proveedores colocaron a CIAM en una virtual suspensión de actividades.

El dictado de la Ley provincial 13.337 de expropiación evitó la subasta y desguace de la planta industrial, pero ante la inactividad de la provincia de Buenos Aires en llevar a cabo el proceso expropiatorio, la situación jurídica de la cooperativa respecto de los bienes expropiados continuó siendo precaria, impidiéndole arribar a la celebración de acuerdos productivos con empresarios interesados seriamente en efectuar fuertes inversiones en orden a su reactivación, pero desalentados por la falta de garantías jurídicas a su apuesta económica.

En este marco, se presenta la empresa Pilisar S.A. -integrante del grupo Newsan- con la intención de reflotar la marca SIAM mediante un proyecto industrial de gran envergadura habiendo logrado el apoyo de la cooperativa y del sindicato respectivo. El proyecto impulsado por Pilisar prometía que entre 2013 y 2015 se generarían inicialmente 350 puestos de trabajo, ascendiendo en tres años a 600.
 


El esquema propuesto en la sancionada ley 14.504 de 2012, planteó la expropiación del inmueble, bienes muebles y marca y la venta directa y a título oneroso a la empresa Pilisar S.A., con cargo de cumplir determinadas obligaciones a favor de la cooperativa.

"Las obligaciones asumidas en relación a la cooperativa se dirigen, esencialmente, a garantizar el reconocimiento y la subsistencia de la misma, respeto y conservación de las fuentes de trabajo y de las prácticas productivas. Asimismo, se imponen obligaciones que tienden a la preservación de la fuente productiva", señaló la normativa en sus fundamentos. El incumplimiento de esas obligaciones por parte de Pilisar son las que marcan los trabajadores por estos días, pidiendo intervención de Vidal.