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DIPUTADOS

Con protestas y marchas, se vota el Presupuesto pactado con el FMI

Los movimientos sociales acampan en las inmediaciones del Congreso, donde el oficialismo negocia para conseguir un quórum holgado. Los votos para aprobar la iniciativa están justos.

El oficialismo en la Cámara de Diputados negociará hasta el último momento para conseguir un quórum holgado para dar inicio a la sesión, que está pautada a las 11, donde se debatirá el proyecto del Presupuesto 2019.

 

En las inmediaciones del Congreso, militantes de movimientos sociales montaron ollas populares y realizan una vigilia en rechazo al proyecto acordado con el FMI protesta. A esa movilización se sumarán numerosos sindicatos e intendentes peronistas bonaerenses.

 

A pocos metros del acampe, el canal de noticias C5N encontró bolsas y volquetes con piedras en la previa de la votación en Diputados. ”Llama la atención la cantidad de cascotes que aparecieron en la zona de Congreso. Ninguno de los manifestantes los pusimos allí, ni siquiera hay una obra en construcción” , dijo Daniel Menéndez, de Barrios de Pie, en declaraciones a Crónica Anunciada. Y agregó: "El Gobierno quiere ensuciarnos. Doy casi como un hecho que los servicios infiltrados van a provocar incidentes hoy".

 

 

La intención del oficialismo es alcanzar un quórum holgado que le permita mostrar respaldo político más allá de los votos y que no deje expuestos a los diputados opositores que, por pedido de sus gobernadores, darán su apoyo para aprobar la iniciativa, que ya obtuvo dictamen de mayoría.

 

Esa tarea responde al pedido de los propios diputados de la oposición, en particular del peronismo federal, cuyos votos positivos ya están comprometidos pero que no quieren que la sesión por el Presupuesto se equipare a lo que sucedió con el debate por la reforma previsional. La primera sesión convocada para tratar aquella ley, en diciembre de 2017, se cayó por falta de quórum, y la segunda comenzó en medio de un escándalo y dejó expuestos a los diputados de la oposición que, también por pedido de los gobernadores, bajaron al recinto y dieron su voto.

 

Los gobernadores considerados dialoguistas y aquellos que tienen una relación más tensa con la Rosada sostienen que sería una mala señal política que el Presupuesto no se aprobara. Pero solo el sector más duro, donde se anotan Alicia Kirchner (Santa Cruz), Gildo Insfrán (Formosa) y Carlos Verna (La Pampa) dio instrucciones precisas a sus diputados para que voten en contra.

 

 

 

El dictamen fue firmado por 28 integrantes de la comisión de Presupuesto y Hacienda: 23 oficialistas, a los que se sumaron el cordobés Martín Llaryora, el entrerriano Juan José Bahillo, el misionero Jorge Franco, la chaqueña Elda Pértile (que suscribió con disidencias) y la santiagueña Norma Abdala de Matarazzo.

 

El temario de la sesión también incorpora el tratamiento de los dictámenes del paquete fiscal de revalúo de reforma del régimen impositivo de Bienes Personales, Ganancias de acuerdo al índice de precios y monotributo especial para pequeños productores cañeros y tabacaleros.

 

Para lograr la media sanción, el oficialismo tiene garantizados 107 votos propios, cerca de 23 del interbloque Argentina Federal (PJ y aliados), los tres diputados del bloque Evolución de Martín Lousteau; una parte del Frente Cívico por Santiago del Estero, y monobloquistas como la cordobesa Adriana Nazario y la neuquina Alma "Chani" Sapag.

 

En contra, se plantarán el Frente para la Victoria, el Frente Renovador, el flamante interbloque Red por Argentina que encabeza Felipe Solá, el Frente de Izquierda, Unidad Justicialista (San Luis), el monobloquista santafesino Luis Contigiani (Frente Progresista Cívico y Social); sumado a algunos diputados sueltos del bloque Justicialista.

 

Durante la reunión de comisión realizada este martes, Laspina pasó en limpio las modificaciones que concedió el oficialismo en acuerdo con un sector de la bancada justicialista, que responde a los gobernadores del PJ.

 

 

 

Por ejemplo, mencionó la inclusión de un fondo de compensación a municipios por un total de 6.500 millones de pesos por la quita de subsidios al transporte urbano de pasajeros.

 

También la eliminación del artículo que hubiera permitido al Poder Ejecutivo reestructurar deuda pública sin pasar por el Congreso, y la marcha atrás respecto a la decisión que habían tomado de no permitir que beneficiarios de la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) pudieran al mismo tiempo seguir trabajando y realizando aportes a la seguridad social.

 

A su vez, el oficialismo volvió sobre sus pasos y mantendrá el beneficio de exención del pago de impuesto a las Ganancias a mutuales y cooperativas.

 

Y se incluyó un refuerzo presupuestario de 500 millones de pesos para CONICET, otros 500 millones para el INTA y 100 millones para el SEDRONAR, al tiempo que se garantizó la exención definitiva del impuesto a los espumantes.

 

En tanto que para Secretaría de Cultura se destinarán 500 millones de pesos y se duplicó (de $30 millones a $60 millones) la partida destinada al Plan de Lucha contra la Violencia de Género.

 

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