Tras la marcha del 22 de agosto, la Confederación General del Trabajo (CGT) retomó el lunes por la tarde el diálogo con el Gobierno al reunirse con el ministro de Trabajo, Jorge Triaca. Las partes buscaron bajarle el tono a la protesta después que se anunciara un plan de lucha con una eventual convocatoria a un paro general.
Luego del encuentro de una hora y media, desarrollado este lunes en la sede del gremio UPCN de Moreno al 1300, el ministro destacó que volvieron "al diálogo" y cuestionó cualquier intención de realizar una medida de fuerza por parte del sindicalismo al asegurar que "no hay condiciones objetivas para eso". El propósito de avanzar con la medida divide al gremialismo, un sector aliado a Luis Barrionuevo y Hugo Moyano, impulsa el paro. Otro, más moderado, apuesta a negociar con el gobierno.
La misma posición expresó Héctor Daer quien puso en duda la posibilidad de un paro antes de fin de año al advertir que "la última palabra la va a tener el Comité Central Confederal" que se reunirá el próximo 25 de septiembre, semanas antes de las elecciones generales.
"Quizá la estrategia no tenga tanto que ver con realizar una medida de fuerza", sostuvo el representante gremial de Sanidad en declaraciones a radio Nacional, y aclaró: "Lo que hicimos fue conversar sobre lo que pasó recientemente y la necesidad de reencauzar el dialogo". Además, señaló que en la reunión los sindicalistas plantearon su preocupación por la situación de algunos sectores industriales y "que se termine la intervención para que todos los sindicatos queden en manos de los trabajadores".
En declaraciones a radio El Mundo, agregó: "Por lo que uno puede rescatar de lo que conversamos con los dirigentes durante todo este tiempo, creemos que no es el momento oportuno cuando existe la posibilidad de incorporar a la agenda con el Poder Ejecutivo los temas que nos preocupan".
Por su parte, Triaca destacó que un paro "no es oportuno" cuando "la inflación viene desacelerándose, está creciendo el empleo registrado y cuando se han acordado más del 95 por ciento de las paritarias". El ministro en el encuentro les planteó la necesidad de "establecer un blanqueo de los trabajadores que vaya acompañado por un régimen de fiscalización del que puedan participar activamente los sindicatos", publica Perfil.
El encuentro, que reunió además a Carlos Acuña y Juan Carlos Schmid, y a los dirigentes cegetistas Andrés Rodríguez, Gerardo Martínez y José Luis Lingeri, bajó los decibeles de la pirotecnia que se produjo entre el Gobierno y la CGT en las dos últimas semanas.