15|1|2023

La disputa porteña por el voto Rivadavia

02 de agosto de 2017

02 de agosto de 2017

Tanto el kirchnerismo como Lousteau creen que la clave para salir segundos está en los barrios que cruza la avenida más larga. Unidad Porteña se divide por perfiles y “Guga” busca pescar en el norte.

“Era por abajo, Palacio”. La frase salió del corazón de todos los argentinos en la final de la Selección frente a Alemania, durante el mundial 2014, y luego se convirtió en “meme”. Explotó en las redes sociales y transformó, injustamente, al delantero bahiense en el chivo expiatorio de ese torneo que no pudo conseguir el conjunto dirigido por Alejandro Sabella. Tres años después, la frase se puede re versionar para graficar las estrategias electorales de Daniel Filmus y Martín Lousteau en la Ciudad: “Es por el centro”.

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Los candidatos a diputados nacionales de Unidad Porteña y el frente Evolución, respectivamente, reciben constantes informes de sus equipos de campaña en alusión a su potencial en el reconocido "eje Rivadavia", el corredor central que cruza la ciudad y que históricamente se lo vinculó a un votante progresista o de tradición radical.

 

Se trata de los barrios que cruzan o bordean la avenida más larga del mundo y en donde el frente oficialista Vamos Juntos (Cambiemos porteño) cuenta con menos ventaja en comparación de la zona norte, donde piensan hacer una “elección histórica”, como reconocieron a Letra P desde la Jefatura de Gobierno.

 

El kirchnerismo y “Guga” se disputarán el voto en barrios como Balvanera, Boedo, Almagro, Caballito y Flores. Apostarán todo en esa zona, aunque bajo argumentos distintos. Evolución considera que debe “consolidar” el voto en ese sector, ya que allí -según su lectura- reside un fuerte apoyo de la Unión Cívica Radical (UCR), principal partido aliado de Lousteau en el distrito. En 2015, el ex ministro de Economía cosechó buenos números en esa franja.

 

En tanto, la lista que encabezan Filmus y Mariano Recalde, integrada por peronistas y kirchneristas, ve también oportunidades de crecer en esa zona. “Hay un voto progresista sobre el eje Rivadavia que creemos que podemos capitalizar. Son porteños que votaron a Lousteau en el ballotage, que no son radicales y que hoy lo ven como parte de Cambiemos”, analizan en el comando de campaña de Unidad Ciudadana, la nómina que integran los K y el PJ dentro de la alianza Unidad Porteña, que también postula como candidatos Guillermo Moreno, Gustavo Vera, Itai Hagman y Jonathan Thea.

 

El kirchnerismo dividió la Ciudad en tres: Recalde camina el sur, Filmus el centro y Gabriela Cerruti el sector norte. El ex titular de Aerolíneas Argentinas buscará fidelizar el sufragio duro kirchnerista en las comunas 4 y 9, que albergan barrios como La Boca, Villa Lugano y Villa Soldati, donde el Frente para la Victoria suele recaudar buena cantidad de votos. El ex ministro de Educación apelará al voto de la avenida Rivadavia e irá a la pesca del progresismo y la clase media “afectada por el gobierno de (Mauricio) Macri”, según graficaron a Letra P fuentes que diseñan la campaña de UP.

 

El kirchnerismo califica al norte como un territorio “imposible”. Sin embargo, en el frente de Lousteau tienen otra visión en torno a las posibilidades en algunos barrios de esa zona. Los números que maneja en reserva Guillermo Laje, su asesor y virtual jefe de campaña, apuntan a que “es necesario” intensificar la campaña en barrios como Villa Devoto, Villa Urquiza, Villa Real y Villa Pueyrredón. Se trata de las Juntas Comunales 10,11 y 12, a donde “la gestión del PRO no se siente”, chicanean en las huestes del economista.

 

En tanto, el PRO está seguro de que arrasará en los barrios del norte porteño. Las comunas 2 (Recoleta), 13 (Núñez, Belgrano, Colegiales) y 14 (Palermo) representan el bastión histórico del partido amarillo desde tiempos en que el mandamás capitalino era Macri. Ese porcentaje alto de votos siguió con Horacio Rodríguez Larreta y la candidatura de Elisa Carrió, sostienen en Vamos Juntos, llegará este año a caudales record para el espacio que compitió por primera vez en 2003, bajo el nombre Alianza Frente Compromiso para el Cambio. En PRO creen que repetirán lo sucedido en la primera vuelta del 2015: sus candidatos se impondrán en las 15 comunas de la Ciudad. Pero, todavía más, aseguran que superarán los votos de todas las elecciones de medio término durante la gestión porteña de Mauricio Macri, producto de los aportes de los nuevos aliados de la Coalición Cívica y Confianza Pública.

 

POR EL SUR. El combate por el segundo puesto también se registrará en el sur de la ciudad. Lousteau está dispuesto a pelear el voto con el peronismo y el kirchnerismo en las comunas sureñas y cree que puede sumar votos de "peronistas antikirchneristas" y, por eso, insiste con que Evolución es un “armado plural que tiene peronistas, socialistas y radicales”.

 

El Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT) también hará foco en el centro y en el sur de la Ciudad de Buenos Aires. En la izquierda aspiran a una buena elección en barrios como Paternal, Parque Patricios, Boedo y Almagro, donde vive “la clase media empobrecida, golpeada por la crisis económica y social”.

 

“Hay kirchneristas que nos votan porque son kirchneristas que tienen fidelidad con Cristina (Fernández de Kirchner), pero no comulgan con el FpV en la Ciudad”, diagnosticaron fuentes del FIT.

 

La izquierda apuesta a quedarse con el cuarto lugar en la Capital, por detrás de Vamos Juntos, Evolución y Unidad Porteña. Para eso, pondrán el foco en el centro y el sur de la Ciudad.