17|11|2021

Filmus-Lousteau: el combate por el segundo puesto y un lugar en el ballotage

31 de julio de 2017

31 de julio de 2017

Ambos saben que Carrió ganará las elecciones. Por eso la apuesta de este año es dejar atrás a un rival directo en 2019. La guerra silenciosa de “los ignorados”.

Uno participó en cuatro elecciones con resultados diversos en la Ciudad de Buenos Aires. El otro va por su tercera contienda en territorio porteño. Estuvieron cerca de compartir gabinete. Hasta 2017, el único vínculo entre Daniel Fernando Filmus y Martín Lousteau era que los dos fueron ministros del kirchnerismo. Hoy, a menos de quince días de las PASO, los une un mismo objetivo: el combate por el segundo lugar unas elecciones que parecen allanadas para Elisa Carrió, pero que podrían ser filtro de cara a un posible ballotage por la Jefatura de Gobierno, en 2019.

 

El manojo de encuestas que devoran Diego César Santilli y Maximiliano Ferraro en la Jefatura de Gobierno porteña, los sondeos que revisa Guillermo Laje para Lousteau y los números que discuten Filmus, Mariano Recalde y Juan Manuel Olmos arrojan una enorme variedad de interpretaciones, pero una sola certeza: Carrió, la candidata del Gobierno nacional en la Ciudad, supera por amplio margen a quién termine en el segundo puesto en las primarias del 13 de agosto.

 

Ante este escenario, tejido por el jefe de Gobierno Horacio Antonio Rodríguez Larreta, Lousteau y Filmus encaran una campaña en la que discuten por acumular la suficiente cantidad de votos para asegurarse la segunda plaza en la Capital. No obstante, lo que resulte de este 2017 funcionará como trampolín para la pelea mayor.

 

Este año se ponen en juego los boletos para ingresar a la batalla por el 2019, pero no a nivel individual, sino a nivel colectivo: los resultados de octubre permitirán discernir si el kirchnerismo y el Partido Justicialista local se asientan como la única oposición al PRO en el distrito o si la socialdemocracia que pregona “Guga” -junto al radicalismo y el socialismo – puede tomar y hacer suyo ese lugar, que conquistó hace dos años.

 

Mientras tanto, el oficialismo reposa en la candidatura de Carrió. La líder de la Coalición Cívica no sólo se adaptó al libreto macrista en fecha de campaña, sino que con su impronta y personalidad le regala al PRO lo que pide: polariza con el kirchnerismo llevando la discusión a un terreno nacional y ningunea al economista, incluso tratándolo de “este chico”.

 

LOS IGNORADOS. Curiosamente, la discusión porteña podría ser una campaña de ignorados: Carrió muestra desinterés por los dichos de Lousteau –reclamo de debate público, por ejemplo-, el kirchnerismo evade al líder de Evolución y “Guga” hace lo propio con el frente Unidad Porteña (UP), que vino a reemplazar y “ampliar” al Frente para la Victoria (FpV).

 

Sin embargo, la Ciudad de Buenos Aires podría ganar esa disputa y ser considerada la ignorada número uno de las PASO: sólo el frente de Lousteau centra su discurso en el distrito y confronta con Larreta y su gestión. El resto de los contendientes pone la mira en Cambiemos y el presidente Mauricio Macri. Se entiende la lógica al tratarse de una elección nacional de medio término y ahí reside, quizás, el principal déficit de Evolución. ¿Cómo una alianza opositora puede cuestionar al gobierno al que su primer candidato representó como embajador en Estados Unidos? Esa encerrona no es tal para el economista y sus aliados: “Siempre dijimos lo que íbamos a hacer”, afirman. En paralelo, el candidato empezó a verter críticas a las políticas económicas del Gobierno nacional, aunque sin nombrar al Presidente.

 

En UP pasa exactamente lo contrario. Filmus ataca directamente la gestión de Macri. La campaña, por ahora, es un calco de la que montó Cristina Fernández de Kirchner en la provincia de Buenos Aires: recorridas por barrios y comercios, poca aparición de candidatos y muchos minutos de imágenes y discursos de las “víctimas” de las medidas de Cambiemos. No por nada el ex ministro de Educación encabeza una lista bautizada Unidad Ciudadana, como se denomina el frente que formó la ex mandataria en territorio bonaerense para evidenciar que prescinde del PJ. Una rareza electoral si se tiene en cuenta que UP no sólo va internas sino que conviven peronistas clásicos, el kirchnerismo duro y la centroizquierda.

 

De todas formas, el desafío lo tendrá Recalde. El ex titular de Aerolíneas Argentinas compite como primer candidato a legislador y empieza deslindar su camino para establecerse como la cara del kirchnerismo y el peronismo en 2019. Tras la derrota en 2015, el FpV (ahora UP) apunta a quebrar las posibilidades de “Guga” y plantearse como una “real alternativa” al PRO porque sostienen, al igual que hace dos años, que el economista se comporta como un aliado de Cambiemos.

 

En 2017 reside, entonces, la pelea del kirchnerismo por volver al segundo lugar e integrar una eventual ballotage cuando, en dos años, Larreta plebiscite su gestión. En definitiva, los comicios legislativos anticipan la riña por la Jefatura de Gobierno, que podría volver a cruzar a los tres postulantes del 2015.

 

Con métodos y dinámicas distintas, Filmus y Lousteau pelean por lo mismo. Intentan no hablar el uno del otro ni de sus alianzas políticas. Son adversarios en la lucha por el segundo puesto, pero al ignorarse voluntariamente aplican una lógica harto conocida en la política vernácula: desconociendo al otro, intentan ubicarse en soledad en ese ansiado segundo lugar en la Ciudad de Buenos Aires. Uno lógica idéntica que sólo revela que por eso pelean, al menos hoy. Por el segundo lugar.