X

Procuradores acusan a Macri y Temer de obstaculizar investigación por Odebrecht

Janot y Gils Carbó denunciaron que la cartera de Justicia brasileña y la cancillería argentina ponen frenos al armado de un equipo binancional de fiscales para investigar el caso Odebrecht.
Redacción 31/07/2017 20:32

Los procuradores de Brasil y Argentina, Rodrigo Janot y Alejandra Gils Carbó denunciaron que los gobiernos de Michel Temer y Mauricio Macri “presentan obstáculos y requerimientos que constituyen injerencias indebidas en el desarrollo de los acuerdos que en materia de investigación del caso Odebrecht”. El señalamiento forma parte de un comunicado conjunto que firmaron este lunes los jefes de los ministerios Públicos de ambos países, para cuestionar las demoras que están aplicando el Ministerio de Justicia brasileño y la cancillería argentina para la constitución de un equipo binacional de fiscales, integrado por los funcionarios judiciales de ambos países que investigan el caso Lava Jato.

El cuerpo conjunto de fiscales ya fue acordado por Janot y Gils Carbó hace un mes y su principal finalidad consiste en evitar la multiplicación de exhortos y trámites diplomáticos entre los dos países para evitar demoras en la tramitación de los expedientes que se llevan adelante en Brasilia, Curitiba y Buenos Aires, entre otras ciudades donde se sustancian investigaciones penales sobre el presunto pago de sobornos de la multinacional Odebrecht a funcionarios argentinos y de bandera verdeamarella. “Sin embargo –denunció el comunicado- advertimos que las autoridades centrales en materia de cooperación jurídica internacional de ambos países, el ministerio de Justicia de Brasil y Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto de Argentina, presentan obstáculos y requerimientos que constituyen injerencias indebidas en el desarrollo de los acuerdos que en materia de investigación del caso Odebrecht realizaron los Ministerios Públicos de Brasil y Argentina”.

“Además de los obstáculos que están siendo impuestos a la formación del Equipo Conjunto de Investigación (ECI) ahora el Ministerio de Justicia brasileño exigió una intervención directa en la redacción del Acuerdo de Constitución del ECI, orientada, fundamentalmente, a que las pruebas compartidas en ese marco de cooperación sean “tramitadas por las autoridades centrales”, señala el comunicado. Respecto a la cancillería, que conduce el embajador Jorge Faurie, Janot y Gils Carbó denunciaron que “propuso convertir el Equipo Conjunto de Investigación en un tratado internacional negociado por los Poderes Ejecutivos. Ambas solicitudes desvirtúan la herramienta de cooperación entre los órganos judiciales competentes para la investigación”.

“Esperamos que las autoridades centrales acompañen esos esfuerzos y resuelvan de manera urgente los obstáculos impuestos”, reclamó el inusual texto conjunto, donde Janot y Gils Carbó deslizan que los gobiernos investigados podrían ver las pruebas antes que los funcionarios judiciales.

Según su definición jurídica, “un equipo conjunto de investigación (ECI) es un mecanismo de cooperación internacional que permite, por medio de un instrumento específico que se celebra entre autoridades competentes de dos o más Estados, conformar un marco de cooperación y coordinación estable en el tiempo para realizar investigaciones en el territorio de alguno o de todos los países participantes”.

Entre las ventajas técnicas de estos equipos, se destaca la posibilidad de “compartir la información y documentación en forma directa con los integrantes del ECI sin necesidad de otras solicitudes oficiales de asistencia”, algo que permite evitar “la multiplicidad de pedidos de asistencia jurídica”, es decir, exhortos.

También permite que los fiscales que forman parte del equipo “estén presentes en la ejecución de medidas de prueba o actos procesales en todas las jurisdicciones intervinientes, lo que facilita la investigación”. Además, “contribuye a establecer y potenciar un clima de mutua confianza entre autoridades competentes de diferentes Estados, mejora la coordinación y eficiencia en la cooperación internacional y “es una herramienta más de suma utilidad que permite enfrentar con mayor eficacia los desafíos que presenta la persecución de la delincuencia organizada transnacional en la actualidad”.