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Mientras apoyaba el proceso de expulsión a De Vido, Stolbizer planteó que la Cámara alta podría negarle el ingreso a la ex presidenta. Los senadores, muy lejos de esa posibilidad.
Por 24/07/2017 20:16

El paso que dio la semana pasada la Comisión de Asuntos Constitucionales para impulsar el proceso de expulsión de Julio de Vido de la Cámara de Diputados abrió la puerta a las especulaciones sobre el futuro de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, quien casi con seguridad desembarcará este año en el Senado.

Fue Margarita Stolbizer la primera en plantear que la Cámara alta podría negarle el ingreso a la ex presidenta por sus procesos pendientes. Lo hizo usando el argumento que usó la propia Cristina en 2001, cuando rechazó la incorporación al Senado del correntino Raúl Romero Feris. Incorporar a un ciudadano con múltiples procesos, todos ellos con motivo del ejercicio de la función pública acarrearía un escándalo difícil de superar y podría herir de muerte las posibilidades de reconciliar esta institución con la sociedad", había dicho la ex presidenta mientras era senadora.

"Es un muy buen fundamento para considerar la admisión de futuros legisladores con procesos penales al Congreso de la Nación”, apuntó Stolbizer durante el debate de la Comisión de Asuntos Constitucionales sobre el caso De Vido. “Cristina tiene causas, ¿no la vamos a dejar asumir?”, se preguntó la diputada radical Carla Carrizo en diálogo con Jorge Lanata en radio Mitre. Varios medios recogieron el guante.

“El Senado no va a hacer eso, es un mamarracho”, respondió a Letra P un senador que no se identifica con Cambiemos ni con el kirchnerismo. Desde la bancada de Cambiemos reconocieron que “antes de que Stolbizer dijera eso, a nadie se le había cruzado por la cabeza no dejar asumir a Cristina” aunque no se descarta que algún senador lo plantee a futuro.

Sin embargo, las chances de que esa idea prospere son ínfimas. Para bloquear el ingreso de un senador necesita de los dos tercios, es decir, 48 votos. El oficialismo tiene en el Senado apenas 15 bancas sobre un total de 72. La mayoría - 42 bancas - está en manos del peronismo, que a su vez contiene a una docena de senadores identificados con el kirchnerismo, que defenderán sin dudar el ingreso de Cristina.

En el resto del peronismo, empero, la idea tampoco entusiasma. El bloque se negó sistemáticamente en los últimos años a tratar los pedidos de desafuero del salteño Juan Carlos Romero – hoy aliado de Cambiemos – y de Carlos Menem, que fue reelecto en 2011 procesado por encubrimiento del atentado a la AMIA. La confirmación de la condena de Menem por parte de la Cámara Federal de Casación Penal, en junio pasado, en la causa por venta ilegal de armas a Croacia y Ecuador no modificó en nada la situación. El ex presidente buscará un nuevo mandato en el Senado en las próximas elecciones. No hay indicios de que el bloque vaya a cambiar su posición, aunque la involucrada, Cristina, no sea del agrado personal de una mayoría de los senadores, según consultas que hizo este portal en el peronismo no kirchnerista.  

Los aliados circunstanciales y los independientes tampoco avalarían el bloqueo. Ni Fernando “Pino” Solanas ni Ada Itúrrez de Cappellini y Gerardo Zamora - integrantes del Frente Cívico por Santiago, que ni siquiera votarán a favor de la expulsión de De Vido en Diputados, pese a que el oficialismo creía que contaba con su aval - apoyarían la propuesta.  

Aunque es probable que el tema se agite mediáticamente, en la bancada de Cambiemos tampoco hay consenso, al menos por ahora. “¿Si Cristina gana de forma contundente en la provincia quién se va a animar a no dejarla asumir?”, se preguntan en el radicalismo. El resultado de las primarias terminará de marcar la posición oficial sobre la idea, que hasta ahora es solo un globo de ensayo.