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Tras expulsarla de la Provincia, Vidal se rindió ante el poder electoral de Carrió

Lilita predominó en una actividad con Bullrich, Flores y Píparo en silencio. Chascarrillos, apelaciones a la emotividad y citas de pasajes bíblicos al calor de la campaña. El sábado, a Mar del Plata.
Por 21/07/2017 15:38

-Un beso grande a toda La Plata, Villa Elisa y ¿cómo se llama la otra que es tan divina, que está ahí cerca?

-City Bell.

-City Bell, ésa es mía.

 

Aunque María Eugenia Vidal se esforzó para argumentar que la presencia de una candidata porteña en la capital bonaerense se debía a la fuerte identificación que tenía con la ciudad de las diagonales, la dificultad para recordar los nombres de las localidades platenses de Elisa “Lilita” Carrió -primera candidata a diputada nacional por la Ciudad de Buenos Aires y estrella de Cambiemos del momento por su embestida contra el ex ministro kirchnerista Julio De Vido- daba cuenta de otra cosa.

A pesar de correrla meses atrás de la carrera en la “madre de todas las batallas”, la gobernadora tuvo que rendirse ante la potencia electoral de una dirigente que se posiciona cómodamente arriba en las encuestas en la Ciudad -los números menos oficialistas le dan una luz de 20 puntos sobre sus perseguidores Daniel Filmus y Martín Lousteau- y a la que ahora tuvo que recurrir para que dé un espaldarazo al frente de Gobierno en una jurisdicción donde no tiene las cosas tan sencillas.

EL SILENCIO. En un céntrico hotel ubicado a sólo media cuadra de la Gobernación, la protagonista fue Carrió, rodeada de postulantes de Cambiemos en la provincia como Esteban Bullrich y Héctor “Toty” Flores que, durante la demorada conferencia de prensa en La Plata –tuvo un retraso de una hora y media-, permanecieron en el más absoluto silencio, al igual que la precandidata seccional Carolina Píparo, a quien se esforzó en identificar Lilita: “Vengo a apoyar a… ¿cómo te llamás vos? Píparo, pero ¿cómo es tu nombre? ¿Carolina? Qué lindo Píparo, me gusta más que Carolina”.
 

Mute. Esteban Bullrich y los demás candidatos bonaerenses en la conferencia, no hablaron.



Con la tensión evaporada por los reproches pasados de la líder de la Coalición Cívica a los ministros Cristian Ritondo (Seguridad) y Gustavo Ferrari (Justicia), Vidal y Lilita intercambiaron -a tres semanas de las PASO- halagos, risas y gesticulaciones afectuosas.

LA RISA. Distendida, Lilita espetaba ante las especulaciones políticas: “Yo no sé si voy a estar viva esta noche o si mañana voy a poder comer pejerrey en Chascomús”. “Eso sí”, replicó Vidal entre risas. Y es que la campaña sigue. Este sábado, la gobernadora lleva a la candidata porteña a zambullirse en una Mar del Plata donde el oficialismo está en estado de ebullición. De paso, hay que complacer con un pejerrey.

Y si de la ciudad balnearia se refiere, Carrió le agradeció a Vidal por las obras en la ruta 88 que une La Felíz con Necochea: “Esa ruta de la muerte se terminó”, afirmó tras hacer foco en la infraestructura vial a partir de su estado de “rutera, en su connotación positiva”, se autodefinió para provocar otro intercambio de carcajadas con su coequiper de campaña bonaerense.


Con una batería de chascarrillos, Carrió manejó los tiempos de la actividad.



LA EMOCIÓN. Pero también hubo apelaciones a la emotividad, sobre la cual posó fundamentalmente sus gesticulaciones la mandamás bonaerense cada vez que Carrió la elogiaba: “María Eugenia está haciendo un trabajo incansable. Yo le pido a toda la ciudad de La Plata enorme paciencia para cambiar un sistema mafioso que está enquistado en cada uno de los lugares y para eso se requiere mucha perseverancia, constancia, trampas en el camino, muchas tentaciones. Se está en el camino correcto”, manifestó, al tiempo que posó su brazo sobre el hombro de una gobernadora que se mostraba conmovida.

En esa línea, Lilita fue por más y, al mirarla a los ojos y tomarle la mano a Vidal, aseguró: “Sé que Dios te prueba, y te prueba mucho y porque lo sé voy a estar siempre acá”.

Pero el pasaje bíblico, Lilita lo reservó para De Vido: “Hay que echar a los ladrones del templo. El templo es la República, hay que echar a los ladrones del Parlamento”. “Ahora se va De Vido, esto es lo más”, había dicho minutos antes para prometer: “A Venezuela no vamos a volver”.

Por su parte, Vidal sostuvo que en las elecciones bonaerenses, Cambiemos enfrenta “un sistema mafioso, no un nombre”.
 



 

EL PERDÓN. Al finalizar la conferencia, Carrió fue consultada por Letra P sobre si, además de sus desembarcos en La Plata y Mar del Plata, tiene previsto profundizar su campaña bonaerense a pesar de haber afirmado tiempo atrás que la gobernadora no la quería en esta jurisdicción. Al respecto, señaló: “Fue una decisión. Yo dije ‘después de Semana Santa decidimos’. La estrategia que se decidió, que yo agradezco a Dios, es que trabajara desde la Capital tanto Santa Fe como la provincia de Buenos Aires, acompañando a los candidatos y siendo candidata en la Capital, pero tenía que darles alguna respuesta a los bonaerenses que querían que estuviera. No es que no tenga voluntad, pero la verdad es que no tenía salud. Creo que me moría ahí en la ruta”.

Por otro lado, al ser abordada sobre si sostenía sus cuestionamientos hacia las políticas aplicadas por Cristian Ritondo, Carrió bajó los decibeles: “Es la decisión de la gobernadora, la verdad que ya no tenemos ni el jefe del Servicio Penitenciario de antes ni el jefe de la Policía de antes. Ya estoy tranquila”.

-¿Le alcanza con eso?

-Es una decisión de cada uno. Yo defiendo la verdad y la justicia y mi rol en la sociedad argentina es otro: soy una simple diputada nacional sin cargos.