CAMBIEMOS. LA GRIETA INTERNA.

Carrió acelera contra Ritondo: lo pega con la mafia de La Salada

La diputada dice que la Bonaerense “es parte” y señala un presunto vínculo del sucesor de Castillo con el ministro. “De ser así, el círculo de impunidad quedaría sellado”, dispara.

La diputada nacional Elisa Carrió, fundadora de la alianza gobernante Cambiemos, abrió un frente más en la guerra que libra con el ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, Cristian Ritondo. En una carta que les envió al vicegobernador Daniel Salvador, a la presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales y Acuerdos del Senado bonaerense, Nidia Moirano, y al procurador general de la Suprema Corte, Julio Conte Grand, la jefa de la Coalición Cívica acusa a la Policía bonaerense de “ser parte” de la mafia de La Salada y señala, basándose en artículos periodísticos, un presunto vínculo del funcionario de Vidal con Enrique Antequera, socio y, desde la detención del CEO de la feria de Lomas de Zamora, Jorge Castillo, nuevo gran capo del mayor mercado negro de Latinoamérica.

 

“De ser efectivamente así, y confirmarse el vínculo entre el Ministro de Seguridad y el nombrado (por Antequera), el círculo de impunidad quedaría sellado, no siendo esperable ningún cambio”, advierte la legisladora.

 

 

 

En su carta, la diputada, que había arrinconado al retirado jefe de la Bonaerense, Pablo Bressi, que se ha quejado de luchar “en soledad” contra las mafias y que fue sacada del escenario bonaerense impulsando su candidatura por la Ciudad de Buenos Aires, describe a Antequera como “quien explota, por intermedio de la denominación societaria URKUPIÑA SA, uno de los angares de la feria de La Salada”.

 

En el escrito, asegura que esa “geografía” es “protegida por la propia policía bonaerense de Avellaneda y Lomas de Zamora; por penitenciarios y una agencia de seguridad” que “funciona como agencia de tour de compras bajo cuya órbita opera una legión de ‘trabajadores’ militarizados, con portación de armas sin permiso, adiestrados en el ‘arte’ de utilizar gas pimienta y otras técnicas impropias de un Estado de Derecho”.

 

“Su protectorado –agrega- controla el negocio del contrabando, pacta con la policía, ‘detiene’ y ‘juzga’ lo que comúnmente se conoce como ‘pungas’ o ‘mecheras’”.

 

La legisladora afirma que todo eso ocurre “sin interferencia alguna de policía y poder judicial” y advierte: “Respecto de la primera, claramente, ES PARTE”.

 

Carrió cita un artículo del portal La Política On Line titulado “Ritondo se robó en Lomas a un candidato de Domínguez” y agrega que “el hombre fuerte de la Salada, Quique Antequera, se acercó a Cambiemos de la mano del ministro de Vidal”.

 

La diputada señala en su escrito que la nota, que está ilustrada con una foto que se sacó el funcionario de Vidal con el sucesor de Castillo durante un timbreo de Cambiemos en Lomas, da cuenta del “vínculo político que el ministro de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires, Cristian Ritondo, habría entablado justamente con Enrique ‘Quique’ Antequera”.

 

Según Carrió, ese vínculo, “de ser efectivamente así”, sellaría el “círculo de impunidad”.

 

El vínculo de Ritondo con Antequera, en caso de existir, no tiene una traducción concreta en el espacio Cambiemos. De hecho, se sabe que el nuevo hombre fuerte de La Salada integrará el armado del intendente de José C. Paz, Mario Ishii, que irá a internas en el Frente Justicialista que engendró Florencio Randazzo. En un nuevo artículo sobre el tema, La Política On Line cita fuentes cercanas al ministro de Seguridad que niegan toda relación con el CEO de Urkupiña SA.

 

No obstante, Carrió avanza, decidida, contra su enemigo íntimo número uno. Para la diputada, no hay proceso electoral que justifique cesar en su embestida. “No seremos una sociedad viable en tanto quienes tenemos deber legal de no cubrir delitos miremos para otro lado, nos asociemos o entablemos componendas políticas”, avisa en su denuncia.

 

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