Diferentes organizaciones gremiales, sociales, estudiantiles y políticas se juntaron en la intersección de las calles 7 y 50 de La Plata a manifestar su repudio a la brutal represión policial sufrida por los trabajadores despedidos de Pepsico. Rechazaron que la decisión empresarial obedezca a una caída en la producción, sino que estimaron que se buscó “desarticular la organización gremial” de la fábrica. Además, apuntaron contra la gobernadora y el ministro de Seguridad bonaerense.
A una cuadra de la Gobernación bonaerense, un gran número de personas se reunieron a manifestarse en contra de la represión accionada contra los trabajadores de la planta Pepsico en Vicente López. “Es un corte espontaneo, organizado a instancias de la represión a los compañeros de Pepsico”, señaló a Letra P, la precandidata a concejal por el Frente de Izquierda (FIT) y delegada General de la Junta Interna de IOMA ATE, Luana Simioni y agregó que la medida es para “solidarizarse con los compañeros, para plantear el repudio absoluto a la represión desatada contra los trabajadores por la policía de (María Eugenia) Vidal y (Cristian) Ritondo”.
En esa línea, agregó: “El corte es para denunciar la actitud de Vidal que laudó a favor del más poderoso, de una multinacional que cierra y hace lo que quiere en el país, como ya lo demostró con estos obreros, a los que los descarta como basura, como material descartable, dejando abandonadas a las familias a su suerte”.
La dirigente explicó a este portal que los “trabajadores venían permaneciendo de manera pacífica en su fábrica desde hacía 15 días en resguardo de la maquinaria y los puestos de trabajo, y el gobierno nacional y provincial, que no intervino con el Ministerio de Trabajo cuando los obreros pedían poder mediar y poder encontrarle una solución a esta terrible situación que estaban atravesando, sí lo hizo con toda premura y predisposición cuando la empresa solicitó el desalojo”
Simioni descartó que la decisión de la multinacional de cerrar la planta de Vicente López obedezca a una razón productiva, sino como respuesta a la organización gremial de esa fábrica. “Estamos hablando de una empresa que factura millones, que no tiene ninguna crisis, que para poder reemplazar la producción de la planta que cerró empezó a importar productos desde Chile, lo que muestra que no tenía ninguna crisis de venta, sino que buscaba desarticular una organización gremial que había logrado tener salarios de convenio, cosa que en Mar del Plata no sucede, y por eso a la empresa le resulta más barato y tiene más ganancia produciendo allí”
Desde las organizaciones anticiparon que no levantarán el corte en el centro platense, hasta que los trabajadores de Pepsico “se reagrupen y decidan como sigue la lucha”.