El gobierno de Mauricio Macri –que en campaña había prometido alcanzar la “pobreza cero”- generó desde que asumió el poder 1,5 millón de nuevos pobres, según el tradicional informe del Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA) de la Universidad Católica Argentina (UCA), que alerta además que se trata del “nivel más alto desde 2010”.
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De acuerdo al informe, la ex presidenta Cristina Kirchner se fue –a fines de 2015- con una tasa de pobreza del 29%, que ascendió al 32,9% en el tercer trimestre de 2016. El cálculo final arroja cerca de 13 millones de personas que hoy se ubican por debajo de la línea de pobreza.
“La desigualdad persistente y la pobreza estructural son resultado de un modelo económico-productivo concentrado y desequilibrado con efectos de exclusión y desigualdad a nivel socio-laboral”, explica el informe, titulado “Pobreza y desigualdad por ingresos en la Argentina urbana 2010-2016”.
El texto fue presentado este jueves en conferencia de prensa en la sede de la universidad por el director de Investigación del Observatorio, Agustín Salvia.
Allí, la UCA plantea que, “aunque devengan inversiones, no habrá derrame hacia los sectores menos dinámicos si no hay políticas activas de desarrollo local-regional, hacia el sector informal y las economías sociales”.
Al comparar indicadores desde el 2010 hasta el tercer trimestre de 2016, el informe señala que las tasas de pobreza e indigencia “retomaron los niveles de 2009”, aunque “muy lejos de crisis sociales atravesadas históricamente por el país” como la del 1988-1990 o 2001-2002.
“Durante el último año, las medidas de ajuste económico, el contexto internacional adverso, la política anti-inflacionaria y la rezagada inversión privada y pública habrían agravado el escenario de crisis, más recesivo y adverso en materia de empleo y poder adquisitivo para amplios sectores sociales”, argumenta el Observatorio de la Deuda Social Argentina.
En tanto, destaca que “si bien en el segundo semestre se registró una baja notoria en el ritmo inflacionario y, al final del mismo, habría tenido lugar una efectiva recuperación del empleo, hacia el tercer trimestre del año no se evidenciaban cambios significativos en el nivel de actividad ni en la demanda laboral”.
Remarca además que esta situación “fue amortiguada, tanto en el segundo como en el tercer trimestre, por actualizaciones establecidas por ley en los montos jubilatorios, pensiones y programas sociales, entre otras medidas compensatorias”.
Otro índice contenido en el informe indica que, para no caer en la pobreza, los ingresos de un hogar deben alcanzar por lo menos 4.100 pesos mensuales, y 2.200 pesos para evitar la indigencia.