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Precios transparentes: más caro en cuotas y sin novedades al contado

La iniciativa del Ministerio de Producción sólo sirvió para encarecer el valor de los productos comprados a plazo. Las aún no aparecen. El encarecimiento repercutirá en el índice de inflación

Desde que empezó a adelantarse el contenido del plan “Precios transparentes” que desde este miércoles rige en los negocios minoristas, implementado desde el Ministerio de Producción, consumidores y comerciantes coincidían en que “las reglas del mercado” -que mandan en el gabinete económico del presidente Mauricio Macri- fueron implacables con este plan que recién comienza.

 

Nada más tentador para un comerciante argentino que le adelanten una medida, ya que le permite remarcar, stockearse o prevenir una retracción en las ventas. La oferta suele ser la misma: encarecer los productos, a corto o mediano plazo. Eso pasó cuando empezó a regir el plan: el precio de contado no se movió en las tiendas de retail y subió el costo del financiamiento.

 

Un clásico argentino al que solo había que sentarse a esperar, como cuando el equipo de Messi se enfrenta a rivales débiles de la Liga española: el público sabe que va a ganar, pero lo ve igual para ver cuántos goles hace el astro argentino.

 

El programa, que comprende buena parte de lo que se vende en tiendas de electrodomésticos, en especial electrónica y línea blanca, arrancó con el pie izquierdo, porque el encarecimiento de la financiación impactará en la inflación de los meses venideros. De hecho, apenas el 30% de las compras en estas cadenas se hace al contado, mientras que el 70% se financia. Ahora, el volumen de ventas que implicaba ese 70% se achicará por su encarecimiento, según relataron distintos actores del sector comercial a Letra P.

 

El objetivo de esta medida, según explican en el sitio web del ministerio que conduce Francisco Cabrera, es incentivar la competencia y cuidar a los consumidores. La normativa exige diferenciar el precio de contado (efectivo, crédito en una cuota o débito) del precio en cuotas y especificar el costo financiero total de la compra, que, si ingresa en los planes Ahora 12, se incrementa 13,7% y en el Ahora 18, un 17 por ciento.

 

Con esta nueva iniciativa, los negocios deberán informarles a los consumidores el precio de pago al contado; en caso de financiar el producto, el precio de cada una de las cuotas y el precio total del producto financiado con la tasa efectiva anual que se afrontará, es decir, el Costo Financiero Total (CFT) de la opción de financiamiento.

 

Este martes por la noche, en una de las cadenas de electrodomésticos más grandes del país, le permitían al cliente “congelar” el precio de una compra financiada, aunque la misma se iba a concretar este miércoles, salteándose la nueva normativa.

 

“La retracción en las ventas nos lleva a pactar con el cliente lo mejor que se pueda. Hoy (por el martes) vino mucha gente porque no entendía si los planes de financiación se caían. Van a ser más caros, pero las rebajas al contado no están previstas. Algunos podrán hacerlas en compras en efectivo, como lo hacían hasta ahora, pero que bajen los precios por el nuevo plan no está contemplado”, le aseguró el encargado de un local de venta de electrodomésticos a este cronista.

 

El 70% del público compra financiado y, de ese total, nueve de cada diez lo hacen en 12 cuotas, la mayoría por el programa Ahora 12, con el que compran heladeras y lavarropas. Los comerciantes no pierden las esperanzas, pero creen que, con el incremento del precio, algunas compras se postergarán.

 

Además, cada tarjeta bancaria (de crédito o débito) tiene sus propias promociones que podrán influir en los planes de cuotas con tasas diferentes e incentivos.

 

Voceros del sector bancario aseguran que el plazo promedio de las compras a crédito es de seis cuotas. Para ese plazo, el costo de financiación ronda el 20%.

 

Según afirmó Daniel Llambías, presidente de la Asociación de Bancos Argentinos (Adeba), la cámara que agrupa a las entidades de capital nacional, para las 12 cuotas la financiación se eleva al 40%, mientras que a tres cuotas se acerca al 10%. Son promedios de los costos que aplican los grandes bancos.

 

CONFUSIÓN. Las confusiones surgen para los comercios a la hora de describir los distintos planes en cada etiqueta. Por eso, algunos optaron por ubicar en las cajas de pago los listados de las diferentes tarjetas, como Visa y Mastercard, diferenciar el pago al contado con tarjeta de débito, con los programas Ahora 12 y Ahora 18 y en tres, seis, 12 y 18 cuotas y la tasa efectiva anual (TEA) y el costo financiero total (CFT). Casi un inventario paralelo.

 

Con la tarjeta Visa, un producto comprado con el plan Ahora 12 tiene una Tasa Efectiva Anual de 22,16% y un Costo Financiero Total de 27,78%. Fuera de ese plan y pagando también en 12 cuotas, la TEA es de 34,89% y el CFT, de 44,88 por ciento.

 

Algunos comerciantes admitieron que la mítica compra en cuotas sin interés “era una mentira", porque incluía el costo del financiamiento, que también lo pagaba el que compraba de contado o en un solo pago con “plástico”.

 

Computadoras, lavarropas, heladeras, microondas, ventiladores y equipos de sonido esperan a compradores con bolsillos gordos que puedan comprar al contado. Los que tienen bolsillos más escuálidos deberán pagar más para financiarse. Así funciona el mercado.

 

El ministro de Economía, Luis Toto Caputo, y su mano derecha Juan Pazo comparten intereses en la compañía Invernea.
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