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ENTREVISTAS A JEFES DE BLOQUE

El único diputado porteño de Massa critica la urbanización de la villa 20

“Se va a hacer poco o nada", le dijo Javier Gentilini a Letra P. Cuestiona duramente la política de vivienda y el plan que anunció Rodríguez Larreta.

Tras un largo recorrido por el Instituto de Vivienda de la Ciudad (IVC), Javier Gentilini desembarcó en la Legislatura porteña, bajo el paraguas del frente UNEN, que tuvo poca vida política más allá de las elecciones de 2013 y menos recorrido parlamentario, producto de encontronazos e internas entre los ediles y los líderes de la Coalición Cívica, el Partido Socialista Auténtico, la Unión Cívica Radical, el Partido Socialista y Proyecto Sur.

 

De extracción peronista, Gentilini militó junto a Pino Solanas hasta principios de 2015, cuando anunció su pase al Frente Renovador de Sergio Massa. Ahora, representa al tigrense en el distrito porteño y fue uno de los hombres que trabajó para reorganizar el espacio luego del mal resultado de los comicios del año pasado, donde el FR propuso a Guillermo Nielsen como candidato a jefe de Gobierno, no superó el filtro de las PASO y no consiguió ni una banca en el Parlamento local. No obstante, el diputado porteño considera que la meta es buscar la “fidelización del 15 por ciento que votó a Massa en octubre”.

 

Como subgerente de Regularización Consorcial del IVC estudió presente, pasado y futuro de los complejos de vivienda social de la Ciudad y tomó contacto con sus habitantes. Con ese currículum  y su experiencia en el análisis de la política habitacional y de vivienda del distrito, arribó a la Legislatura y el oficialismo le concedió la presidencia de la Comisión de Vivienda hasta este año, cuando fue confirmado como vice del cuerpo que preside la macrista Lía Rueda.

 

Asegura que la política de vivienda del PRO es “deficiente” y que el macrismo “no ha terminado de entender cuál es la real necesidad que hay con respecto al tema del hábitat y la vivienda”. Además, cuestiona los planes de urbanización para la Villa 20 y la 31 y la mudanza del Ministerio de Educación al asentamiento ubicado en el barrio porteño de Retiro.

 

-¿Cuál es la agenda legislativa del Frente Renovador?

 

-Prioritariamente la ley de paridad que implica un porcentaje de 50 y 50 en los cargos electivos de la Ciudad de Buenos Aires porque hace a una de las principales banderas que viene sosteniendo el Frente Renovador a nivel nacional de la mano de Malena Galmarini y Marcela Durrieu, que hace años que vienen trabajando en el tema.

 

Presentamos el proyecto de paridad con un detalle que tiene que ver que, en función de toda la temática respecto de minorías sexuales, el género o el sexo estaría definido por el DNI. No tiene que ver con una cuestión de origen biológica.

 

-¿La paridad contempla también a la fórmula por la Jefatura de Gobierno?

 

-Está planteado solamente en términos de cargos electivos. No está planteado en término de candidatos a jefe y vicejefe de Gobierno. Apunta a candidatos a legisladores y organismos colegiados. Hay otros proyectos y acompañamiento de distintos bloques de la oposición. El nuestro es un aporte más y esperamos poderlo tratar rápidamente en las comisiones rápidamente.

 

-¿Tiene el aval del PRO?

 

-Tenemos la expectativa de que el oficialismo se avenga a discutir esto para poder dictaminar y que luego llegue al recinto. Con la resonancia que hay a nivel nacional, somos medianamente optimistas a que el oficialismo se avenga a la discusión.

 

-Se amontonan los proyectos para la creación de un Código Electoral de la Ciudad ¿Por qué es necesario para el distrito?

 

-Hay una necesidad de que la Ciudad de Buenos Aires cuente con su Código Electoral. Nosotros venimos arrastrando la implementación de lo que es el orden nacional en la Ciudad y esto es una cosa que hay que resolverla de manera definitiva. Con la discusión que se está dando en torno a la reforma política, creo que tenemos que terminar confluyendo en un Código Electoral propio para la Ciudad de Buenos Aires.

 

-¿Qué valoración hace del proyecto que el Gobierno propone para el Autódromo?

 

-Hay una intención por parte del Ejecutivo, en principio rescatable, que es la puesta en valor del Autódromo. El Autódromo está bastante degradado, deteriorado, ha quedado en la perspectiva histórica que lo que realmente ese uso funciona hoy en día. Entonces, el Ejecutivo entiende que con una serie de inversiones, que hay que ver cómo se combinan desde el punto de vista público y privado, puede poner en valor el Autódromo. Esto tendría que ver con la práctica del automovilismo propiamente dicho y luego una serie de cuestiones conexas que tiene que ver con el establecimiento de las marcas de automóviles y cómo esto se puede vincular con la zona. Hay que ver en qué sentido se beneficia a la zona.

 

-¿Cómo evalúa la política de vivienda de la Ciudad?

 

-Es muy deficiente. El macrismo no ha terminado de entender cuál es la real necesidad que hay con respecto al tema del hábitat y la vivienda. Hay cosas muy sensibles como la urbanización de villas, recuperación y rehabilitación de los grandes complejos de vivienda de interés social como Villa Soldati y Piedrabuena.

 

El gobierno tiene una mirada muy superficial sobre la urbanización de intervención minimalista o muy focalizado. En el caso de los grandes complejos no pasa de la pintura de la fachada exterior de los complejos. Vos pasas por la Avenida Roca, ves Soldati, y pensas que por los murales está todo bien y entrás y una aventura de supervivencia. Cuando se pinta un complejo está todo jugado al tema del marketing y en las villas se hacen intervenciones muy micro.

 

Durante los ocho años la cosa no ha pasado más por cosmética de fachada, equipamiento de algún espacio común, como plazoletas y canchitas de fútbol, pero nunca se avanzó en términos de urbanización, como debería ser apertura de calles, parcelación, construcción de nuevos inmuebles, stock de viviendas nuevas. Se reniega llevar adelante un plan estratégico con la inversión que esto amerita para resolver dos cosas: la condición habitacional de la gente y la reconfiguración espacial y territorial de las villas, que hoy son campos directos para la operación de organizaciones ligadas al narcotráfico. Hay una mirada del Gobierno que es muy desmerecedora de cuáles son las necesidades inmediatas de la gente, del punto de vista habitacional, y estratégicas desde el punto de vista de cómo se reconfigura espacialmente estos territorios.

 

-¿Qué opina del proyecto que presentó Horacio Rodríguez Larreta para urbanizar la Villa 31?

 

-Queda claro que espacio para comenzar un proceso de urbanización en serio hay. ¿Dónde se van a construir las 1100 viviendas de las cuáles se habla en la Villa 31? Bueno en un sector que hoy está vacante y se puede construir. De todas formas, 1100 no es nada en una villa que viven más de 10 mil personas.

 

Hay distintas cosas que hacen chistoso el proyecto para la 31. El tema de los jardines en altura sobre lo que va a ser el viejo trazado de la Autopista Illia. Se neutraliza el uso automotriz de la autopista, pero sigue existiendo por arriba y lo de abajo que supuestamente se va a demoler, y es la gente que se va a mudar al sector nuevo, no sé sabe qué se va a hacer con eso. ¿Va a quedar vacante? ¿Por qué razón no se ocuparía de vuelta eso? Queda medio en el aire el asunto.

 

La mudanza del Ministerio de Educación es marketing y comunicación política. No se van a resolver los problemas de educación mandando el Ministerio a la Villa 31. Primero deberían pensar en cómo resolver las vacantes para niños de tres a cinco años, que no las tienen. Lo presentaron con bombos y platillos pero se va a resolver muy poco tirando a nada.

 

-¿Y del plan para urbanizar la Villa 20?

 

-La urbanización de la Villa 20 viene apalancada por los Juegos Olímpicos de la Juventud de 2018. Se está tratando de hacer una serie de edificios que albergarían a cerca de 1500 viviendas que van a operar como pantalla de lo que queda por detrás. Se va a hacer poco tirando a nada en todo el tejido de la Villa 20. Si yo tengo el espacio para construir 1500 y pico de viviendas por qué no aprovecho esa oportunidad para seguir un proceso de urbanización por dentro de la villa que me reconfigure espacialmente la villa, con inmuebles nuevos, apertura de calle, infraestructura de servicios, equipamiento urbano. No están en el plan. No se quiere hacer. Se quiere resolver en términos de pantalla.

 

-Tras el pobre resultado electoral del Frente Renovador en la Ciudad en 2015… ¿Cuál es la estrategia de Sergio Massa para el distrito?

 

-Tenemos como meta una fidelización del 15 por ciento que votó a Sergio Massa en octubre. Eso tiene que hacer a base de una tarea de visibilidad del Frente Renovador de la Ciudad, en el marco de una estrategia de campaña del 2017 que, tanto de un lado como de otro de la Avenida General Paz, entendemos que debe ser metropolitanizada. Porque en realidad la vida de al menos entre seis y ocho millones está hipermetropolitanizada. Son los casi tres millones que viven más los cuatro millones que ingresan todos los días a la Ciudad. Esto debería tener un carácter metropolitano y esto implica la presencia de Sergio Massa no solamente en el Gran Buenos Aires, donde veremos si finalmente es candidato a senador, sino también en la Ciudad.

 

Nosotros desde la Ciudad de Buenos Aires tenemos que desde hoy hacer presente al Frente Renovador, no solamente con cuestiones que tienen que ver con nuestras iniciativas, sino también con mucha presencia callejera, que ya empezamos a producir. Vamos a salir a la calle con las 20 definiciones que marcó el Frente Renovador en su Congreso de Mar del Plata.

 

 

Vamos a impulsar la Escuela de Gobierno del Frente Renovador en la Ciudad, que fue muy importante a nivel nacional. Para que en los distintos ejes temáticos el partido esté produciendo diagnósticos y diseño de políticas públicas para la Ciudad.

 

 

-¿Hay lugar para Pepe Scioli y Gustavo Marangoni en el massismo porteño?

 

 

-No pasa exclusivamente ni solamente por una cuestión de nombres y apellidos. El Frente Renovador opera como un espacio político que se define básicamente por el programa. Desde esa visión, si vos tuviste una actuación muy protagónica en otro espacio político… Bueno, tenés que salvar la diferencia que hay desde el punto de vista programático. En el caso de todo lo que haya tenido que ver con el gobierno anterior, tanto nacional como provincial, vos tenés que tener un espíritu autocrítico de que fue lo que se hizo mal y lo que no se hizo. Sino, porque me meto en el Frente Renovador… por una cuestión de competitividad porque está muy bien.

 

 

-¿Te consta que tengan intenciones de acercarse al armado?

 

 

-A mí no me consta. No he tenido ninguna charla sobre el tema ni lo he escuchado.

 

 

-¿La mesa política del Frente Renovador porteño no habló ni de Pepe Scioli ni de Marangoni?

 

 

-No. Hoy no. La verdad que no. Eso no quiere decir que no tengamos una disposición para articular el frente más amplio que podamos que va desde el peronismo propiamente dicho hasta la centroizquierda. Esto se demuestra además en la agenda parlamentaria común entre Sergio y Margarita (Stolbizer), por un lado, y en la presentación del IPC Congreso, no solamente con el GEN, sino con el socialismo y Libres del Sur.

 

 

-¿Qué lectura hace de la foto de Sergio Massa y Martín Lousteau?

 

 

-Es una foto circunstancial sobre la que la cual no hay que aventurar un encuentro ocasional entre el embajador argentino en Estados Unidos y el líder de uno de los espacios políticos más importantes de la Argentina.

 

 

-¿Massa promueve a Lousteau como candidato en la Ciudad?

 

 

-No lo veo así. Hay mucha especulación en torno a Lousteau, Massa y dónde se terminaría de colocar Lousteau. Massa está claramente dónde está, por ahí hay duda al respecto de si Lousteau volvería y por dónde volvería. Y eso es algo que tiene que ver con él, no de Lousteau con respecto al Frente Renovador.

 

 

 

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