No pasa nada

Francisco minimizó sus diferencias con Macri y destacó a Vidal

Tras la polémica donación del Gobierno argentino a Scholas, el Papa negó un enfrentamiento con el Presidente. Dijo también que haber recibido a Hebe de Bonafini "fue un acto de perdón".

El papa Francisco intentó poner paños fríos a la relación con el presidente Mauricio Macri. Luego de una sucesión de hechos que se hicieron evidentes en primer término tras la visita del mandatario argentino al Vaticano -graficada con imágenes que los mostraron a ambos fríos y distantes-, ahora Bergoglio explicó que no hay enojo. "Yo no tengo ningún problema con el presidente Macri. No me gustan los conflictos. Ya me cansé de repetir eso", dijo en una entrevista con La Nación. Además, resaltó la figura de la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal: "Sigue siendo sensible". De la ministra de Desarrollo Social de la Nación, Carolina Stanley, dijo lo mismo.

 

A principios de junio, la donación que ordenó Macri para la Fundación Pontificia Scholas Occurrentes por 16.666.000 pesos fue una bomba para Francisco. Apenas supo del monto y la decisión, ordenó devolver el dinero del obsequio. Según la periodista Elisabetta Piqué, corresponsal en el Vaticano, el jefe de la Iglesia les mandó en aquel momento una nota a los titulares de la fundación, donde les dijo que "el Gobierno argentino tiene que acudir a tantas necesidades del pueblo, que no tienen derecho a pedirle un centavo".

 

 

En una entrevista con el diario La Nación, el Papa intentó minimizar el escándalo: "Yo les dije a los dos responsables de Scholas, con todo mi cariño, que los estaba preservando a ellos, los estaba cuidando de eventuales tentaciones o errores en el manejo de la fundación. De ninguna manera aludía al Gobierno. Al presidente Macri le dije cuando lo vi aquí que se trata de una fundación privada con reconocimiento de la Santa Sede. El Gobierno accedió al pedido de Scholas porque tenía esa información. Sigo creyendo que no tenemos derecho a pedirle un peso al gobierno argentino cuando éste tiene tantos problemas sociales para resolver".

 

Cuando le preguntaron si tuvo problemas con Macri, Francisco respondió: "Una sola vez, en Buenos Aires, durante más de seis años de convivencia. Él como jefe de gobierno de la Capital y yo como arzobispo. Una sola vez en tanto tiempo. El promedio es muy bajo. Algunos otros problemas los hablábamos en privado y lo resolvíamos en privado. Y los dos respetamos siempre el acuerdo de privacidad. No busque razones. No hay ninguna explicación en la historia para que se diga que yo tengo un conflicto con Macri".

 

No conforme con eso, el Papa continuó ahondando sobre la sintonía con funcionarios del PRO, y se hizo un espacio para elogiar a dos mujeres claves de la estructura del gobierno: la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal y la ministra de Desarrollo Social de la Nación, Carolina Stanley. "Conozco la sensibilidad social de ellas y sé por la Iglesia argentina que siguen siendo muy sensibles ante el sufrimiento de los que menos tienen", destacó.

 

Otro pasaje importante fue cuando se refirió a su encuentro con la titular de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini: "Hasta un amigo me mandó una carta criticándome por eso. Fue un acto de perdón. Ella pidió perdón y yo no se lo negué. No se lo niego a nadie". "Es una mujer a la que le mataron dos hijos. Yo me inclino, me pongo de rodillas ante semejante sufrimiento. No importa lo que haya dicho de mí. Y sé que dijo cosas horribles en el pasado", agregó.

 

Martín Menem. 
El Monumento a la Bandera en Rosario, donde se realizan los actos conmemorativos del 20 de junio.  

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