Las finanzas del Jefe

El número maldito del Presidente

18 son los millones que Macri dijo haberle prestado en 2014 a su amigo el magnate Nicolás Caputo. 18 son los millones que después declaró como depósito en Bahamas. ¿Cosa´e Mandinga?

Un mes antes de la primera vuelta presidencial de octubre pasado, el entonces candidato Mauricio Macri presentó una declaración jurada de bienes sobre su patrimonio. Para el final del ejercicio anterior, declaró tener "bienes, depósitos y dinero" por 52.962.332,77 pesos. El total, a primera vista, surgía exiguo, especialmente por la cantidad de empresas de las que decía tener el 0,01% de las acciones. Entre las evoluciones patrimoniales de un año al otro surgieron dos cifras llamativas. Dos préstamos de 12.961.163,48 y 5.604.703 a su amigo personal el empresario y ex socio Nicolás Caputo. El total de ambas acreencias a favor de Macri es 18.565.860 pesos, la misma cifra que luego el presidente declaró poseer en Bahamas, en un depósito que la Casa Rosada se encargó de explicar con precisión.

 

En abril pasado, la primera declaración de Macri como mandatario reveló, según explicaron entonces, la posesión de "una cuenta en las islas Bahamas por 18.719.094 pesos que estuvieron depositados en el banco Merrill Lynch, que pasó a manos del Bank of América y luego al banco suizo Julius Baer en el 2013". Entre el préstamo declarado a Caputo y la cuenta offshore hay una diferencia de 153.234 pesos.

 

El préstamo del año pasado a Caputo duplica otro que ya estaba en la declaración jurada del año anterior, por encima de los 9 mlllones de pesos. Los 18,5 del año siguiente significaron la duplicación del ejercicio previo  y el 30% del total de su patrimonio declarado el año pasado por 52,9 millones, una cifra mucho menor que la otra declaración jurada que había presentado ante la Escribanía General de la Ciudad de Buenos Aires, por 68 millones.

 

La similitud de las cifras del préstamo con la cuenta en Bahamas siembra un interrogante incómodo para el entonces candidato: ¿Macri tuvo en Bahamas el 30% de su patrimonio y comenzó a declararlo mediante dos préstamos a su amigo y ex socio?

 

La relación de Macri con su amigo "del alma" es clave para la política de Cambiemos. El amigo es su principal consejero y hombre de confianza, pero también tuvo una trama societaria en la empresa Mirgor S.A., que ahora sólo pertenece a Caputo.

 

También existen otras operaciones financieras que encontraron en los dos préstamos declarados un punto de exposición pública que despertó todo tipo de interrogantes. Una de esas preguntas sobrevuela la lectura de las declaraciones juradas de Macri como ex alcalde, ex candidato y actual presidente.

 

18, LA SANGRE EN LA QUINIELA. El tema, y especialmente los préstamos, son materia de una investigación promovida por la periodista y ex legisladora porteña Gabriela Cerruti que está en manos de la jueza de instrucción Silvia Ramond y del fiscal Sandro Abraldes. El funcionario del Ministerio Público le pidió intervención a la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (Procelac) para que analizara las declaraciones. Cerruti hizo hincapié en los dos préstamos en la prensa, pero hasta la fecha se desconoce qué pasó con ese expediente judicial.

 

Cuando el Presidente reconoció la existencia de esa cuenta en Bahamas, los voceros del Gobierno remarcaron que eso se trató solo por un cambio de agente financiero, es decir, del pase de manos entre el Bank of America y el Baer. Si la primera fase del blanqueo fue mencionar esas cifras como préstamo, y la segunda consistió en darles existencia en Bahamas, el desenlace parecer haber sido su reciente repatriación: una forma de blindar al mandatario ante el escándalo desatado por la revelación del caso Panama Papers. En los documentos que reveló La Nación provistos por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación, Macri integró el directorio de una sociedad offshore registrada en las islas Bahamas, en el Caribe, desde 1998, bautizada como Fleg Trading Ltd.

 

Con cinco mil acciones, Macri fue director y vicepresidente de la empresa también operada por su padre, Franco Macri.

 

Tanto Fleg Trading como los curiosos 18 millones de pesos en Bahamas, eran dos graves escollos para un presidente que estaba a un paso de abrir un nuevo blanqueo de capitales. Para diluir el caso, Macri  reconoció hace dos días que repatrió los 18 millones para comprar Letras del Tesoro (LETES) con la finalidad de "generar confianza para atraer inversiones", explicaron desde su entorno. Del caso ya casi nadie se acuerda y mucho menos de los dos préstamos que le hizo el entonces candidato a su amigo. Ahora el primero es presidente y él sigue siendo el hombre más cercano y determinante en la mesa chica de decisiones, ahora con escala nacional e internacional.

 

El socialismo llenó Metropolitano en Rosario. 
Axel Kicillof y Carlos Bianco, en conferencia en la Casa de Gobierno.

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