Congreso Nacional

El bloque del FPV-PJ en el Senado expresa disidencias internas pero no se quiebra

A diferencia de lo que ocurrió en Diputados, en la primera reunión privada del año hubo debate pero se decidió mantener la unidad. Qué dijeron los cristinistas y Pichetto.

Fue la primera reunión del año, después de un verano de cruces mediáticos y de la ruptura en la Cámara de Diputados, pero en el bloque del Frente para la Victoria-PJ en el Senado se decidió, al menos por ahora, privilegiar la unidad.

 

“Resolvimos que vamos intentar que todo se vote de manera unificada”, resumió a Letra P uno de los senadores presentes. Dos horas después de sellar ese acuerdo, cristinistas y pejotistas levantaron la mano por igual para aprobar el retiro de los pliegos de los candidatos para ocupar la Corte Suprema que había enviado la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

 

Aunque la reunión del bloque, convocada para las 9.30, tuvo como objetivo principal hablar sobre los temas relacionados con la posición frente al envío por parte del Poder Ejecutivo de los pliegos de los candidatos para la Corte Suprema, el nombramiento de embajadores y ascensos militares, la derrota electoral de noviembre también estuvo sobre la mesa.

 

“Algunos compañeros plantearon que casi ganamos la elección, que hay que considerar que se perdió por muy poco. Otros dijimos que hay que empezar a entender de una vez por todas que se perdió. En todo caso habrá que pensar por qué”, contó un senador que participó del encuentro. En el primer grupo se ubicaron el sanjuanino Ruperto Godoy y los representantes del kirchnerismo duro, entre los que están la senadora por Santa Cruz, María Esther Labado, las camporistas Anabel Fernández Sagasti, Ana Almirón y María de los Ángeles Sacnun, y Virginia García, cuñada de Máximo Kirchner.

 

Por su parte, los representantes de los gobernadores que hoy se muestran más dialoguistas con el Gobierno pidieron “más autocrítica”. A ese último grupo se sumaron el jefe del bloque, Miguel Ángel Pichetto y el bonaerense Juan Manuel Abal Medina.

 

“La reunión estuvo bien, lo importante es que todos pudimos hablar, que hay una apertura a que lleguemos a consensos”, dijo una fuente más identificada con el ala cristinista del bloque.  

 

A diferencia de lo que ocurrió en Diputados, donde un pequeño grupo de legisladores que responden a gobernadores que piden más diálogo con el Gobierno decidió abrirse del bloque del Frente para la Victoria  - dominado por el kirchnerismo duro y La Cámpora - para armar una bancada propia, denominada Justicialista, en el Senado la situación es inversa, ya que quienes están en minoría son los representante del cristinismo. De un total de 40 senadores, el ala más identificada con la ex Presidenta no llegaría a la decena. “En este caso, los que deberían romper serían ellos. Y son pocos. Si rompieran no podrían pelear lugares en las comisiones. No conviene”, explica un representante en la Cámara alta del sector que responde a los gobernadores.

 

En el camporismo hacen el mismo análisis. Las diferencias, sin embargo, se pueden ver reflejadas en las votaciones. “Vamos a intentar votar unificados. Pero si en algo no estamos de acuerdo, lo haremos separados. Eso se puede hacer sin romper el bloque”, adelanta una fuente de la agrupación que conduce Máximo Kirchner. Como ejemplo, tienen a la mismísima ex Presidenta, “la rebelde” del bloque del PJ durante el menemismo. “¿Cuánto tiempo votó Cristina en soledad  porque era la única que se oponía a los proyectos del oficialismo?”, recuerdan en el camporismo.

 

Por ahora, en la primera votación del año, el bloque aprobó de manera unánime el retiro de los pliegos de los candidatos para la Corte que había enviado la ex Presidenta, algo que los cristinistas hicieron a su pesar. También le dieron el visto bueno al ingreso de los elegidos por el presidente Mauricio Macri, Horacio Rosatti y Carlos Rosenkrantz, aunque eso no implica que vayan a acompañar a los dos candidatos.

 

“El bloque todavía no tiene una postura sobre este tema. Dependerá de cómo sea el proceso, cómo vayan las audiencias, las exposiciones, las impugnaciones”, dice una fuente de la mesa de conducción.

 

La llegada de los candidatos a la Corte está supeditada, en gran medida, a las negociaciones del Poder Ejecutivo con los gobernadores. “Esto no es un toma y daca. Habrá que ver cómo va todo, pero seguramente eso va a influir”, admite un senador. El mismo Pichetto dejó claro en la reunión de bloque que el cuerpo “tiene buena predisposición” a votar a los candidatos elegidos por el Ejecutivo pero remarcó que, pese a las reuniones que los gobernadores vienen manteniendo con la Rosada, el Gobierno todavía no cumplió con su parte: la liberación de dinero que piden las provincias y los fondos para las obras paralizadas, que complican la realidad de los gobernadores.

 

Mientras tanto, la Comisión de Acuerdos del Senado, que preside el salteño Rodolfo Urtubey, fijó el 3 de marzo como fecha para la primera audiencia con los candidatos a ocupar las vacantes de la Corte. Por ahora, el peronismo se lleva la sensación de que ganó una pulseada: el nombramiento de los jueces no se concretó por el decreto que los designó en comisión sino por el procedimiento que establece el decreto 222/03, algo que la conducción del peronismo le había exigido a Macri. 

 

Rogelio Frigerio, gobernador de Entre Ríos.
Patricia Bullrich recorrió San Isidro con Ramón Lanús.

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