Política

Con los votos de Macri, Larreta le dio una paliza a Michetti y consolidó al PRO

Por Gonzalo Palese.- Rodríguez Larreta ganó la interna del macrismo y superó por un amplio margen a Gabriela Michetti, que obtuvo veinte puntos menos que su rival. Lousteau cantó victoria en Eco y Recalde se impuso en el Frente para la Victoria. Nielsen y Lozano se quedaron afuera.

El jefe de Gabinete porteño, Horacio Rodríguez Larreta, logró un rotundo triunfo sobre su rival en la interna del PRO, Gabriela Michetti, y se encaminaría a ser el sucesor de Mauricio Macri en la Jefatura de Gobierno ya que, la sumatoria de votos entre ambos precandidatos, podría llegar a los 50 puntos. De esa manera, el macrismo ganaría en primera vuelta en julio y no habría ballotage.

 

Con más del 97% de las meses escrutadas, el PRO se consolidó como la fuerza política con mayor cantidad de votos en la Ciudad de Buenos Aires y acumuló un porcentaje superior al 47 por ciento y que podría rondar los 50 cuando el escrutinio finalice.

 

A pesar de que en horas del mediodía desde el michettismo informaban acerca de una ventaja de dos puntos de la senadora sobre el jefe de Gabinete, con el tiempo esa sensación quedó en el olvido y, de a poco, se pudieron ver las caras largas de los colaboradores de la ex vicejefa de Gobierno.

 

Ya desde las 17.30, en el búnker del PRO los larretistas desfilaban sonrientes por el coqueto salón de Costa Salguero dispuestos a informar que su jefe político llevaba la delantera y que “no hay chance  para Gabriela”. Entre masas, medialunas, café y mate los ministros cercanos a cada uno de los candidatos hacían llegar señales de las más dispares a los periodistas presentes en el lugar. Además, la página oficial que ofreció el Gobierno porteño para consultar datos on-line aportaba más confusión a la catarata de números y porcentajes que circulaban, incluso desde otros búnker.

 

Minutos antes de las 21, cuando ya se sabía que Larreta estaba en Costa Salguero y que Michetti estaba en camino, desde el PRO comunicaron que la senadora había aceptado la derrota y en breve hablaría desde el escenario central del búnker para felicitar a su rival. Por eso entonces, la ex vicejefa de Gobierno abandonaba su casa del barrio porteño de San Cristóbal, en donde estuvo reunida con los ministros Hernán Lombardi y Guillermo Montenegro buena parte de la tarde, sin saber el resultado concreto pero sí que había sido derrotada. Horas más tarde, se confirmó que Larreta se quedó con el 60% de los votos macristas y la senadora con el 40%.

 

“Felicito a Horacio por el triunfo”, lanzó Michetti acompañada por la mayoría del Gabinete porteño, incluso por funcionarios expresamente larretistas. Como se dejó trascender en la semana, la intención era enviar un mensaje de unidad y dejar atrás la riña interna que se vivió durante la campaña.

 

Como se esperaba, la senadora expresó un mensaje conciliador y recordó que, todos los recursos del PRO, están principalmente direccionados en la candidatura presidencial del líder del espacio que gobierna la Ciudad desde 2007 se inclina a gobernarla por cuatro años más. “La Argentina necesita cambios profundos. El PRO tiene el desafío de la Ciudad y el desafío enorme de ganar la Nación con Mauricio Macri”, dijo Michetti.

 

Acto seguido, las luces del escenario se apagaron y desde el entrepiso del salón de Costa Salguero descendieron un puñado de globos de colores y los militantes comenzaron a bailar al ritmo de Los Auténticos Decadentes y el célebre tema “Tuta Tuta”, característico de la tanda de carnaval carioca de los casamientos.

 

Como en 2013, todo era parte de un festejo generalizado en el PRO. A su vez, el guión que establecieron desde el Gobierno porteño se cumplió a rajatabla. A pesar del retraso, Michetti habló en primer lugar y luego llegó el turno del ganador de la interna. Cada uno tuvo su momento, en el que hablaron solos y flanqueados por el Gabinete. Cuando la senadora tomó la palabra, Rodríguez Larreta se mantuvo abajo del escenario y cuando el candidato elegido de Macri se dirigió a los presentes, la ex vicejefa hizo lo mismo.

 

El jefe de Gabinete, fiel a su estilo, resaltó que “lo importante es que hoy ganó el PRO” y que “ganó otra vez el cambio, otra forma de hacer política, una política que pone el estado al servicio de la gente”. Mientras festejaba y arengaba a la tropa para que vitoree “Mauricio presidente”, Rodríguez Larreta miraba a sus ministros y saludaba a los militantes. Para no perder la cortesía, saludó a su rival en la interna. “Gracias de todo corazón a Gaby, se lo dije en persona, lo digo ahora, Gaby sabés que te valoro mucho y te respeto”, marcó.

 

El servicio de catering finalizaba de entregar los finos postres (Chessecake, Lemon Pie y Tiramisú en pequeños potes) cuando se rumoreaba que faltaban minutos para que Mauricio Macri cerrara la jornada, levante los brazos de sus dos candidatos y el PRO obtuviera la foto tan deseada: Michetti, Larreta y Macri, en paz y mostrando que el partido está en condiciones de crecer y pasar una interna sin problemas.

 

La foto llegó luego de las 23, luego de una serie de temas musicales de la banda Tan Biónica, un detalle místico que nunca se pasa por alto en el partido que controla la Ciudad. Hace dos años, la canción “Ciudad Mágica” fue la vedette de la noche en la que el PRO ganó las PASO legislativas para cargos nacionales.

 

Naturalmente, Macri se ubicó en el centro del escenario, entre Michetti y Larreta. Saludó a ambos estrechándoles la mano (a Michetti también la besó en la mejilla) y comenzó su discurso, con clara impronta electoral.  “Esta transformación recién empieza, y no solo en la ciudad sino que hay que llevarla a todo el país”, arengó a sus dirigidos.

 

“Para el Pro era un día muy especial, porque hoy terminaba nuestra primera interna. Quiero felicitar a Gaby y a Horacio. Los conozco hace más de diez años y me dio mucho orgullo verlos debatir y hacer sus propuestas”, lanzó el actual jefe de Gobierno.

 

Más adelante, se dedicó exclusivamente a felicitar a Rodríguez Larreta y se refirió a su gestión al frente del Gabinete de su gobierno. “Horacio te quiero agradecer por estos siete años”, lanzó Macri y destacó que “conoce y transpira la Ciudad” y que “va a continuar esta senda de transformaciones”.

 

Más adelante, volvió a hablar en tono proselitista para cerrar su breve discurso: “Los argentinos nos necesitamos, yo confío en ustedes. Hagámoslo juntos”. Luego de sus palabras, la música de Tan Biónica volvió a copar el ambiente y todos los funcionarios, con Macri a la cabeza, comenzaron a bailar alocadamente.

 

La disputa por el segundo lugar y los que lograron superar el piso mínimo

 

El frente Eco se quedó con el segundo lugar e inscribió como ganador al diputado nacional Martín Lousteau. Al igual que en 2013, el kirchnerismo resignó el lugar de segunda fuerza en la Ciudad de Buenos Aires. En esa oportunidad, el frente UNEN lo superó en las elecciones legislativas para el Congreso Nacional y le arrebató el segundo puesto al FpV, que tuvo como indiscutido ganador de la interna al titular de Aerolíneas Argentinas, Mariano Recalde.

 

Por su parte, el Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT) se ubicó como la cuarta fuerza política del distrito y su precandidata a jefa de Gobierno, Myriam Bregman, logró superar el piso mínimo de las PASO y participará de los comicios definitivos luego de recibir el respaldo del 2,25% del electorado. Más atrás, pero también superando las primarias, quedó Luis Zamora de Autodeterminación y Libertad, que tendrá la posibilidad de medir su potencial en las generales del 5 de julio gracias al 2,04% de los votos que consiguió.

 

El massismo porteño culminó y empezó su experiencia porteña con un rotundo fracaso. El ex secretario de Finanzas Guillermo Nielsen se quedó afuera porque no logró superar el piso del 1,5% de los votos fijado por la ley de elecciones primarias de la Ciudad y encima se quedó solo porque Sergio Massa, el líder del Frente Renovador, viajó a Neuquén para seguir los comicios de la provincia patagónica. Otro que no logró llegar a las generales es el diputado nacional Claudio Lozano que con Alianza Camino Popular arañó los 1,4 puntos pero se quedó afuera.

 

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