Política

Dieciséis provincias podrían quedar en manos del actual oficialismo nacional

Termina la larga saga de elecciones distritales. El Frente para la Victoria tiene chances de quedarse con 8 de las 11 gobernaciones en juego este domingo. Podría perder dos bastiones históricos.

Además de la elección a presidente y vice, el próximo domingo se define el destino de 11 provincias argentinas. En todas ellas hay líderes territoriales afines a la Casa Rosada, pero sólo 6 renovarán –casi con seguridad– sus credenciales. Todo parece indicar que Alberto Rodríguez Saá se impondrá en San Luis. Por primera vez en décadas, Santa Cruz y Jujuy podrían cambiar de manos. La provincia de Buenos Aires y Chubut todavía están en duda. Las estimaciones previas proyectan un mapa nacional con 16 jurisdicciones pintadas del color del actual oficialismo.

 

El distrito más poblado del país es el que desvela a oficialistas y opositores. Aníbal Fernández y María Eugenia Vidal pulsean voto a voto para quedarse con “la madre de todas las batallas”. Para Daniel Scioli podría ser la clave que le permita ganar en primera vuelta. Para Mauricio Macri, la llave que le permita llegar a un balotaje el 22 de noviembre.

 

Chubut también es un distrito en el que nada está definido. El oficialista Martín Buzzi se impuso al ex gobernador Mario Das Neves en las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) del 9 de agosto por menos de dos puntos. En el Frente para la Victoria confían en que podrán retener la provincia patagónica, pero el triunfo no está garantizado.

 

En Catamarca, Lucía Corpacci, a través del oficialista Frente Cívico, se impuso en las PASO ante su competidor, Eduardo Brizuela del Moral por más de 20 mil votos. En una provincia que cuenta con apenas 291 mil electores, es una diferencia enorme.

 

El destino de Entre Ríos, la provincia cuyo actual gobernador, Sergio Urribarri, ya fue llamado a integrar el gabinete nacional en caso de un eventual triunfo de Daniel Scioli, quedó prácticamente saldado en las PASO. La fórmula encabezada por el intendente de Concordia Gustavo Bordet le sacó casi 10 puntos de diferencia al empresario rural Alfredo De Angeli, del Frente Cambiemos.

 

En Formosa, donde Daniel Scioli se impuso por más del 60 por ciento de los votos, Gildo Insfrán renovará su mandato.

 

El ex gobernador Carlos Verna, del Peronismo Pampeano –ligado al PJ tradicional–, le ganó la interna a Fabián Bruna, del Frente para la Victoria, y se perfila como el candidato a quedarse con la provincia de La Pampa. Horas después de su coronación en las PASO, Daniel Scioli tuvo un gesto de acercamiento con Verna para agenciarse el triunfo. Se espera buena sintonía con la Casa Rosada.

 

Misiones no celebró elecciones primarias en la categoría de gobernador, pero Scioli se impuso el 9 de agosto con casi el 60 por ciento de los votos. De repetirse esos guarismos en la elección a gobernador, el oficialista Hugo Passalacqua, alfil del actual primer mandatario provincial Maurice Closs, se impondría sin mayores dificultades.

 

En San Juan la fórmula del Frente para la Victoria se impuso en las PASO. Así, el oficialismo espera que el binomio integrado por Sergio Uñac y Marcelo Lima –apadrinados por el actual gobernador José Luis Gioja– obtuvo un triunfo abrumador, por casi 40 puntos de diferencia con su principal competidor, el massista Roberto Basualdo.

 

Descartada la provincia de San Luis, en la que Alberto Rodríguez Saá se encamina a ganar holgadamente, las provincias que más problemas representan para el oficialismo son las de ambos extremos del país: Santa Cruz y Jujuy. En la provincia patagónica el empresario Eduardo Costa sueña con ganarle a la actual ministra de Desarrollo de la Nación y hermana del ex presidente, Alicia Kirchner. El actual gobernador Eduardo Fellner podría perder en Jujuy ante el radical Gerardo Morales y así echar por tierra 32 años de dominio del PJ en el territorio del norte argentino. En ambas provincias rige una variante de la Ley de Lemas.

 

Con las elecciones a gobernador ya cerradas en otras provincias en el transcurso de 2015, se perfila un mapa electoral de predominancia oficialista donde hasta 16 provincias podrían quedar en manos de peronistas o aliados históricos del peronismo, como el Movimiento Popular Neuquino o el Frente Renovador de la Concordia, de Misiones. La oposición, en tanto, podría quedarse con 8 y hasta 10 provincias, en caso de que María Eugenia Vidal logre derrotar a Aníbal Fernández o Mario Das Neves a Martín Buzzi en Chubut.

 

Sin embargo, algunas provincias de gran peso específico en el padrón nacional y en términos de recursos, se quedarán en manos de opositores. Tal es el caso de Santa Fe con el socialista Miguel Lifschitz, de Córdoba con el peronista “disidente” Juan Schiaretti, de la Ciudad de Buenos Aires con Horacio Rodríguez Larreta y de Mendoza con el radical Alfredo Cornejo.

 

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