Política

En silencio, Stornelli baraja hipótesis y busca responsables

Letra P.- Comentarios en Comodoro Py tras 24 horas al límite. Costos y amenazas que implican integrar el mundo Boca. La advertencia de un abogado amigo. Llamados no atendidos a Gils Carbó y un sondeo con Berni.

El fiscal Carlos Stornelli tiene muchas hipótesis sobre el ataque que sufrió, pero casi ninguna certeza. Desde que un grupo de colombianos se tirotearon con su custodia, el fiscal directamente apagó el teléfono y se recluyó en su círculo más íntimo de familia y colaboradores. Ni siquiera le devolvió dos llamados a la procuradora general Alejandra Gils Carbó.

 

Las fiscalías de Comodoro Py hirvieron de rumores durante toda la mañana. Solo un fiscal habría tenido algún contacto con el entorno de Stornelli en el cual pudo confirmar que el fiscal se encuentra tan eufórico como asustado por la falta de información sobre el origen de tan rotundo ataque. Eso lo ha llevado a una serie de llamados urgentes con sus contactos en fuerzas de seguridad y en el sector político.

 

En los Tribunales del barrio de Retiro, todos miran hacia la actuación de Stornelli en Boca, club en el cual desembarcó con la gestión de Daniel Angelici. Es lo más fácil porque el fiscal hace tiempo que se desinteresó por el rumbo de su despacho. Suele estar allí a lo sumo dos o tres horas diarias y no ha realizado movimientos de peso en las causas que instruye.

 

Boca fue un viaje de ida para Stornelli. Cenas en bodegones con oficiales de la Federal, tratativas con facciones de la barrabrava de Boca y de otros clubes  y negociaciones con dirigentes, lo ubicaron en una esfera en la cual se siente cómodo y que lo divierte mucho más que la monotonía de su Fiscalía.

 

Pero algo falló. Y  Stornelli lo intuye porque además de los custodios del Poder Judicial tiene tres hombres a su servicio bancados por Boca. El que le recomendó cuidarse fue su amigo personal Ricardo Moner Sanz, denunciante serial de amplia vinculación con agentes de la SIDE.

 

El causante de la alarma tiene que ver con algunos diagnósticos que Stornelli ha realizado en entornos privados (como la siempre bien dispuesta embajada de Estados Unidos), en los cuales el fiscal da cuenta de la infiltración del narcotráfico en las estructuras de las fuerzas de seguridad y las compara con el ejército y la policía mexicana. A eso hay que sumarle que ha tenido más reuniones de las que admite con Sergio Berni.

 

¿Una advertencia de grupos narco por algún comentario desafortunado? ¿Alguna pelea de poder con barras? Ni siquiera Stornelli lo tiene claro y eso lo lleva a preguntas mucho más jugadas respecto de su entorno directo, por ejemplo: ¿fue prudente comenzar a fogonear tan tempranamente algunos de los planes que Macri tendría para con los servicios de inteligencia en caso de que el PRO gane la presidencial? Son muchas suposiciones y sospechas. Pero por ahora nulas certezas.

 

Eduardo López Segura, el hombre designado por Rogelio Frigerio al frente del Ente Túnel Subfluvial por Entre Ríos.
Leonardo Beccaría quedó al frente de la Mesa Provincial de Parques Industriales que reúne a figuras fuertes de la producción en Córdoba.

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