Política

Macri vs Macri: radiografía de una pelea “familiar”

El armado de Mauricio Macri en el territorio bonaerense es la encrucijada a resolver para sus aspiraciones presidenciales. Con ínfimo apoyo en los distritos, el Jefe de Gobierno tiene una tarea más que difícil luego de que Gabriela Michetti no aceptara postularse en la Provincia. La otra mala noticia es que los intendentes que coquetearon antes de las PASO, se volcaron a las filas de Tigre y fueron las caras más alegres del acto triunfal en nordelta. El caso de Jorge Macri, su primo, es lo que representa de forma más clara la realidad que vive el partido, sumergido en una incógnita.

“Venimos a proponer un nuevo cambio en la Argentina, en un país en serio donde la democracia se consolida con nuevas alternativas, donde hay respeto por las diferencias y donde creemos que es necesario que gente nueva se involucre en política”, así, envalentonado, Mauricio Macri comienza el discurso minutos después de que se oficialicen los primeros números que dan ganadora a su lista en la Ciudad Autónoma, ese distrito que lo muestran fuerte desde hace tiempo. Pero es sabido que hay que tener algo más para ganar el mejor puesto en la Casa Rosada.

 

Y ese plus necesario es la provincia de Buenos Aires, el territorio clave para todo político con ansias de ser Presidente. El problema está en el armado que el ex mandatario de Boca Juniors tiene.

 

Luego del destrato que le dio Francisco de Narváez en una guerra de egos, comenzó a ceder terreno cuando las horas pasaban, no aparecían certezas y las dudas reinaban en su espacio en medio de la cristalización de urgencias. La realidad fue más fuerte, el colorado coqueteó pero negó un cierre que deja expuestas las debilidades del funcionario porteño, quien también debió soportar el desplante de Gabriela Michetti.

 

A pesar de que Emilio Monzó fue el artífice de la candidatura en territorio bonaerense, la legisladora recientemente electa, luego de una serie de idas y vueltas, prefirió no jugar ese rol y obligó a su referente partidario a volver tras el ex candidato a Gobernador de la Unión para el Desarrollo Social (UdeSo), pero el destrato volvió a producirse. Otro problema, otra puerta cerrada con doble candado.

 

“Fue una decisión adecuada y pensada porque me parece que es importante la coherencia entre el decir y el hacer porque la tranquilidad de que uno decide hacer algo está convencido”, reconocía Michetti, mientras que anunciaba que haría encantada campaña para las filas de Tigre.

 

Los días pasaron y la acefalía de un apellido fuerte en la provincia que gobierna Daniel Scioli lo obligaron a rendirse ante la presión del armado que tiene Sergio Massa, quien terminó imponiéndose el fin de semana, provocando una grieta en el oficialismo. Los primeros en pagar el plato fueron los candidatos que llevaron a la zona norte del conurbano y terminaron vetados: Carlos Melconian junto a Guillermo Montenegro.

 

En medio de este panorama comenzó a circular  la idea de instalar a la vice jefa María Eugenia Vidal, para que ocupe el rol de Michetti (nuevamente impulsada por Monzó) y baje para recorrer la provincia de los más 16 millones de habitantes que le podrían dar el impulso suficiente para competir en 2015.   

 

“Estoy dispuesta a trabajar para que Mauricio sea presidente, pero no hay ninguna decisión tomada en ese sentido”, contaba la joven funcionaria, quien, de cierta forma, sumaba otra incógnita a un frente repleto de incertidumbres.

 

Los problemas no quedaron ahí, porque otros aliados que llegaron al Frente Renovador de la mano del Pro terminaron eligiendo el camino de la victoria. Gustavo Posse al igual que Jesús Cariglino se subieron al efecto del carro ganador para brindarle el apoyo total al ex Jefe de Gabinete, quien se colgó los laureles con el resultado final. Y el caso paradigmático es el de Jorge Macri, su primo, eje en las alianzas que demuestran el quiebre.

 

Una cuestión de familia

 

Sin tener en cuenta los lazos familiares, la relación volvió a quedar expuesta el fin de semana, cuando en las primeras filas del acto, se lo vio junto a otros intendentes que decidieron sumar para el proyecto que destronó el primer puesto al kirchnerismo. A pesar de que de que algunos armadores juran que Jorge nunca rompería con Mauricio, lo cierto es que lo anterior parece no importar, porque el intendente de Vicente López piensa que el Jefe de Gobierno no puede garantizarle un futuro promisorio a nivel institucional, sobre todo porque el partido se quedó sin personería jurídica en la Provincia al llevar boletas cortas.

 

Cabe remarcar, que mientras los armadores de Mauricio promovían a Melconian, Jorge se lanzó en negociaciones para cerrar un acuerdo compacto, en primera instancia con De Narváez y luego con Sergio Massa. Es más, nadie descarta que en algún momento Soledad Martínez (responde al intendente), flamante diputada nacional por el Frente Renovador, integre el bloque massista en diputados.

 

El que incentivó (un poco más) la disputa fue Joaquín de la Torre, uno de los fundadores del FR quien advirtió: “el acuerdo fue con Jorge Macri. Siempre fue un acuerdo con intendentes”. Lo mismo hizo Luís Andreotti, el titular del ejecutivo en San Fernando. “Mauricio Macri es un irrespetuoso, ahora está presionando a Jorge para que corte lazos con el Frente Renovador”.

 

La renovación de la disputa interna evoca lo sucedido en 2009. En aquellos años, cuando el partido amarillo imponía su estilo, y ante la posibilidad de que lo bajen de la lista, Jorge intentó plasmar una colectora, hecho que podría haber desatado un escándalo.

 

Tal vez, el 10 de diciembre, el día D para muchos, lo que más le preocupe a Jorge Macri es profundizar la relación con el ex jefe de gabinete de Cristina Fernández de cara al 2015, donde su par tigrense comienza a sonar fuerte por fuera del armado tradicional justicialista. Hoy, el Jefe porteño se reunirá con los concejales electos que le reclamaron a su electorado que corten boleta para favorecer al antiguo presidente boquense, quien de esta forma, aunque con un gran revuelo interno, buscará posicionarse para llegar a Balcarce 50.

 

Victoria Villarruel junto al gobernador y al obispo de San Luis
Juan Martín y Aníbal Tortoriello. Los antiguos socios pelean por el manejo del PRO en Río Negro.

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