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Empoderado por Milei, quiere el aval de gobernadores y los ministros para avanzar con los cambios resistidos por el sector. La alternativa de las provincias.
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Federico Sturzenegger no retrocede; toma carrera. Tras la pelea con los prácticos que paralizó el comercio exterior, El Coloso reúne fuerzas para insistir con la modificación de la ley de Cabotaje para permitir el ingreso de barcos de bandera extranjera, con sus tripulantes, al comercio fluvial y marítimo. Quiere el apoyo explícito del gabinete y de los gobernadores del norte.
La apertura de los ríos y mares a embarcaciones extranjeras es una obsesión de Sturzenegger desde el inicio del gobierno de Javier Milei. Incluyó desregulaciones a la pesca y al transporte fluvial y marítimo en el DNU 70/2023, cuando todavía no era ministro. Luego, insistió en la primera ley Bases, aunque la negociación con los gobernadores patagónicos borró de la norma la nueva intentona.
Un decreto de mayo de 2025 creó un régimen de excepción que permitía la actividad comercial a los barcos de bandera no argentina por 180 días, pero permanece bloqueado en la Justicia. La suspensión del decreto que buscaba imponer precios máximos al practicaje fue la penúltima batalla.
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El anteproyecto del ministro de desregulación que incluía cambios en la ley del libro y en el cabotaje, entre muchas otras cosas, quedó archivado, pero Sturzenegger tuvo vía libre de Milei para avanzar con las iniciativas, una por una.
La primera será una reforma en la ley de Mercado de Capitales que flexibilizará la emisión de instrumentos financieros, como Obligaciones Negociables, eliminará la obligación de que los brazos financieros de las terminales automotrices inscriban los planes de ahorro previo ante la Inspección General de Justicia (IGJ) y quitará trabas al crowdfunding, la pasada de gorra sofisticada para reunir capital y financiar proyectos innovadores.
Es lo que El Coloso presentó ante el gabinete este lunes. Milei lo empoderó. “El Presidente destacó el dato de las 17.155 desregulaciones impulsadas desde el área que conduce Federico Sturzenegger desde el comienzo de la gestión”, comunicó el Gobierno.
La semana pasada, Milei había festejado la defensa cerrada que el ministro había hecho en un artículo en La Nación. Sturzenegger no cosecha muchos amigos en la mesa política, pero Milei le da rienda.
Sturzenegger empaqueta choclazos desreguladores en un solo proyecto de ley porque entiende que, una por una, las reformas son menos digeribles por la política y “la casta” a la que dice combatir. Por eso, abdicó con los cambios en la ley del libro. Pero no está dispuesto a dejar morir su proyecto de ley de cabotaje.
El ministro tomó nota de la derrota que le insuflaron los prácticos, que decidieron no trabajar cuando su decreto cambió las condiciones. Si bien la Prefectura estaba habilitada para guiar esos buques y los capitanes experimentados estaban autorizados a llegar al muelle sin esos servicios, no se movió un barco.
Hubo teléfono descompuesto. Cerca de Sturzenegger me dijeron que Desregulación trabajó el decreto durante un año con las carteras de Seguridad y Defensa y que nadie le tocó una coma ni advirtió que ni Prefectura ni Armada estaban dispuestas a sostener la batalla contra los prácticos. “Dormí sin frazada”, dicen que El Coloso le dijo al jefe de Gabinete, Diego Santilli, antes de la firma del decreto.
Otras fuentes oficiales cuentan una versión distinta. “A Sturzenegger le avisaron que lo de los prácticos era para quilombo y que el esquema de contención no estaba bien hecho”, respondieron, cuando les consulté. También mencionaron el uso de la lengua de Galilea, antiquísima, de la época de Jesús, que se utiliza en la actualidad para proferir ciertos insultos de elevada intensidad. Dicho más fácil: “Lo putearon en arameo”.
De una u otra forma, el texto salió en el Boletín Oficial con las firmas de Milei, Santilli, Sturzenegger, Alejandra Monteoliva y Carlos Presti.
Las distintas fuentes oficiales que consulté coincidieron en que el Gobierno insistirá con un proyecto de ley de Cabotaje en el Congreso antes de fin de año. En la última Exposición Rural, a fines de julio, Milei lo puso en la agenda. Con letra de El Coloso, dijo que reducir el costo de la logística equivaldría, para las provincias del Norte Grande, a una baja de ocho puntos en las retenciones.
“Con la ley de Cabotaje, vamos todos juntos y con todos los pertrechos”, dijeron en Desregulación, en un mensaje al resto del gabinete. “No nos puede volver a pasar lo de los prácticos”, insistieron, en un misil teledirigido a los responsables máximos de la Armada y la Prefectura.
El anteproyecto de Sturzenegger elimina la exclusividad de bandera en el cabotaje nacional que rige desde un decreto-ley de 1944 y habilita la operación de embarcaciones extranjeras de carga y de pasajeros entre puertos argentinos. También permite que esas barcazas y naves estén tripuladas al 100% por extranjeros, aunque con un régimen progresivo de inclusión de marinos nacionales. Y borra normativas que fortalecen a los sindicatos del sector.
El Coloso se apoya en un reclamo de los gobernadores del Norte Grande. En una reunión con Santilli, esos mandatarios le dijeron al jefe de Gabinete que respaldarían cambios, aunque no necesariamente los de Sturzenegger. El Coloso quiere formar un bloque fuerte para dar la pelea.
Un proyecto de ley de diputados radicales de Chaco, Entre Ríos y Corrientes, por ejemplo, propone permitir la circulación de buques extranjeros “cuando razones de interés público, eficiencia logística, integración regional o insuficiencia de oferta de transporte de bandera nacional así lo justifiquen”.
Los gobernadores le dijeron a Santilli que el Consejo Federal de Inversiones (CFI) trabaja en un proyecto de resolución del Ministerio de Economía, como atajo a un debate ríspido.
El borrador del CFI consiste en decretar la emergencia del cabotaje para los puertos fluviales de Misiones, Formosa, Corrientes y Chaco y, en ese régimen de excepción, permitir la operación de buques y barcazas de bandera extranjera que transporten carga seca y containers. Es una norma teledirigida a las industrias del Noreste, como la forestal. Y al uso de logística made in Paraguay.
A fuerza de impuestos ultra bajos, Paraguay consolidó una de las flotas fluviales más grandes del mundo y concentra más del 80% del transporte por barcazas de la hidrovía. Sus más de 3000 barcazas y 350 remolcadores de empuje (unos barcos pequeños para empujar barcazas) contrastan con los tres remolcadores que quedan operativos en Argentina.
¿Qué hizo Paraguay? Un régimen uniforme de impuestos de 10% de IVA, 10% de Ganancias y 10% de contribuciones, además de precios sin impuestos para el combustible. Contrasta con el 21% de IVA, la tasa de 35% de Ganancias y otros impuestos que pagan los barcos nacionales.
Los cambios que propone el Gobierno y los mandatarios del Norte le sirven en bandeja el transporte de mercaderías por río a la flota mercante paraguaya para bajar los costos logísticos.
“Hace diez años, teníamos 100 remolcadores de empuje; ahora nos quedan tres”, me dijo Mariano Vilar, secretario general del Sindicato de Conductores Navales y Motoristas. “Cuando nos pongamos competitivos con Paraguay, esos barcos van a volver”, agregó.
Si viste Dunkerque, la película de Christopher Nolan, habrás notado que Winston Churchill, en la Operación Dínamo, envió a barcos civiles a rescatar a los 330.000 soldados que habían quedado atrapados en esas playas, en 1940, a merced del ejército nazi. La marina mercante cumple un rol como reserva en la defensa de un país.
No es que vayamos a entrar en guerra, aunque el giro nacionalista de Milei y compañía despertaron cierto escenario de conflicto entre tanto humo. Pero esa es una de las diferencias estratégicas entre tener marina mercante o no tenerla. En Estados Unidos, por ejemplo, la flota y la tripulación deben ser estadounidenses. “Sin marina mercante, quedás rehén de lo que te quieran cobrar en una pandemia”, advirtió Vilar.
El sector marítimo y fluvial está a la defensiva. Pero envió su propia contrapropuesta al Congreso: un proyecto de ley a la paraguaya, que reduzca los impuestos a niveles similares a los que paga la flota vecina.
“Mientras numerosos países han implementado regímenes especiales destinados a preservar y fortalecer sus marinas mercantes, la Argentina continúa enfrentando costos y exigencias que dificultan la incorporación de nuevas unidades bajo control nacional”, se lee en los fundamentos de la iniciativa, respaldada por empresarios y sindicatos del sector.
“La consecuencia de este proceso ha sido la pérdida progresiva de participación de buques nacionales en actividades que resultan esenciales para el desarrollo económico del país, generando una creciente dependencia de flotas extranjeras para el transporte de bienes, la prestación de servicios especializados y el abastecimiento de sectores estratégicos. El efecto final resulta en la pérdida de aproximadamente u$s 600 millones en concepto de pago de fletes al exterior, solo en el cuarto trimestre de 2025 (Fuente: INDEC), generando de esta manera un esquema de “importación de servicios”, continúa la propuesta, de creación del Registro Especial Temporal del Cabotaje Nacional (Retcan).
Aquejado por la caja, Toto Caputo no quiere bajarle impuestos a las industrias estratégicas que sobreviven como pueden, mientras ofrece tres décadas de beneficios cambiarios y tributarios a los sectores más dinámicos y con billetera para hacer grandes inversiones.
Es la contradicción permanente de un gobierno que reduce todos los impuestos que puede a los sectores vigorosos, pero no le tira un salvavidas a las industrias estratégicas que sobreviven como pueden y se resisten a olvidarse todo esto de una vez.
"Olvidemos y rajemos por un rato. Mirá qué bueno, no hay nada que pensar". Añoro tener 20 años para cagarme a palos en un pogo Paraguay, de Divididos. Ahora soy apenas el periodista que se muere por tocar.
Para bajar un poco (no mucho), encontré este compilado de Pearl Jam tocando en vivo canciones de No Code, un disco muy lindo que recuerdo haber comprado ni bien salió… hace 30 años. Era joven y me gustaba poguear con Divididos y deprimirme con Off he goes.
Y hablando de depresión, de rocanrol y del país vecino, Iggy Pop hizo Paraguay en el disco Post punk depression, con participación estelar de Josh Homme, de Queens of the stone age.
Que tengas una gran semana. ¡Hasta la próxima!
