La colección de relaciones peligrosas de Carlos Mahiques, el halcón del punitivismo PRO
El camarista renunció a la causa por la quinta de Pilar atribuida al número dos de la AFA, tras quedar expuesto por un festejo. La sombra del Chiqui Tapia.
El juez de la Cámara Federal de Casación Penal Carlos Mahiques, “Coco” para los amigos, quedó en el ojo del huracán tras renunciar a la subrogancia en la Sala I que debía definir el futuro de la investigación por una lujosa quinta en Pilar atribuida a Pablo Toviggino, número dos de la AFA y mano derecha de Claudio Chiqui Tapia.
La decisión llegó luego de que trascendiera que el camarista habría festejado su cumpleaños 74 en ese mismo predio, hoy bajo sospecha en una causa por lavado de activos y testaferros conocida como AFA-gate
El festejo, ocurrido a fines de 2025 en una mansión de Villa Rosa (calle Misiones 4100, Pilar), expuso un conflicto de interés de alto voltaje: Mahiques tenía voto clave para definir si el expediente quedaba en el Juzgado Federal de Campana -a cargo de Adrián González Charvay- o si regresaba al fuero Penal Económico, bajo Marcelo Aguinsky. Con su apartamiento formal, el juez se corre de una causa que incomoda al poder del fútbol y reaviva el debate por los vínculos entre Justicia, política y AFA.
La quinta bajo sospecha y la fiesta que detonó el escándalo
El predio -unas 5,5 hectáreas valuadas en más de 20,8 millones de dólares- figura a nombre de un monotributista y su madre jubilada. La investigación judicial apunta a que actuarían como presuntos testaferros de Toviggino. Según fuentes judiciales y del mundo AFA, en el festejo hubo Ferrari, Porsche, Mustang, un galpón con 54 vehículos y más de veinte invitados entre jueces, fiscales y operadores del “palo”.
Consultado por La Nación, Mahiques negó haber celebrado allí su cumpleaños y enmarcó el episodio en su “vida privada” amparada por el artículo 19 de la Constitución. “¿Y si fuera cierto, cuál sería el inconveniente?”, retrucó. La revelación, sin embargo, disparó pedidos de excusación de la Coalición Cívica y críticas en los pasillos de Comodoro Py por el potencial conflicto de intereses en una causa sensible para la cúpula del fútbol.
Chiqui Tapia y Pablo Tovigino
Claudio Tapia y Pablo Toviggino, 1 y 2 de AFA, investigados por presuntos actos de corrupción privada y evasión impositiva.
Cinco décadas en tribunales y fallos de alto impacto
Nacido en Mercedes, provincia de Buenos Aires, Mahiques tiene 74 años y más de 50 años de carrera en el fuero penal. Llegó a la Cámara Federal de Casación Penal en 2017, trasladado desde la Casación porteña durante el gobierno de Mauricio Macri. En 2015 fue ministro de Justicia bonaerense de María Eugenia Vidal, cargo al que renunció a los cinco meses. Antes integró tribunales orales y de casación en la provincia.
Entre sus resoluciones más resonantes, en 2024 la Casación clasificó el atentado a la AMIA como crimen de lesa humanidad, lo atribuyó a Hezbollah con apoyo iraní y condenó el encubrimiento; en 2023, confirmó 54 condenas por torturas, desapariciones y “vuelos de la muerte” en la ESMA. Es profesor universitario, autor de libros de derecho penal y recibió distinciones internacionales (Orden al Mérito de Italia; condecoraciones de Francia y Malta) y premios de la ADL y la DAIA por su rol en la causa AMIA.
El “clan Mahiques” y los lazos con la conducción del fútbol
El episodio de la quinta volvió a poner bajo la lupa los vínculos familiares con la AFA y áreas sensibles del Estado.
Esteban Mahiques (hijo mayor) es director general de Relaciones Institucionales de la Cancillería y hasta hace poco integraba el Tribunal de Disciplina de la AFA; renunció en las últimas semanas tras los cuestionamientos por incompatibilidades.
Juan Bautista Mahiques (hijo menor) es fiscal general de la Ciudad de Buenos Aires y presidente de la Asociación Internacional de Fiscales. Fue designado vicerrector de la Universidad de la AFA (UNAFA), anunciada por Tapia el 4 de noviembre de 2025 con Alberto Barbieri como rector. Ambos renunciaron recientemente y el Gobierno de Javier Milei intimó a la UNAFA a no promocionarse como universidad por no cumplir requisitos legales.
Ignacio Mahiques (tercer hijo) es fiscal porteño y fue adjunto en la causa Vialidad contra Cristina Fernández de Kirchner.
Mansion quinta pilar tapia toviggino
La mansión de Pilar vinculada a Chiqui Tapia y Pablo Toviggino donde Mahiques festejó su cumpleaños.
Clarin
En los tribunales y la política hablan de un “clan” con peso: padre en la cúspide de la Casación federal, un hijo con pie en Cancillería y AFA, otro como fiscal general porteño y exvicerrector de la universidad del fútbol. Ese entramado agrava el reproche por la fiesta en una quinta investigada por presunto lavado.
Antecedentes polémicos: Lago Escondido, posturas penales y recusaciones
Mahiques quedó salpicado por el viaje a Lago Escondido, episodio que derivó en un escándalo por la presunta recepción de dádivas y la coordinación de versiones para justificar un vuelo privado y estadía en la estancia del empresario Joe Lewis. En esa trama también quedó bajo la lupa su hijo Juan Bautista.
En su recorrido judicial, el camarista fue identificado con posiciones punitivistas y vínculos con Daniel Angelici, señalado como operador judicial del macrismo. Integró espacios afines al Foro de Estudios sobre la Administración de Justicia y, según consignas periodísticas, se lo ubicó en el Opus Dei.
Sus fallos generaron controversia:
2006: como subrogante de la Suprema Corte bonaerense, votó contra el aborto no punible en un caso de violación a una joven con discapacidad, pese al marco del Código Penal y al aval posterior del máximo tribunal provincial.
Rechazó un hábeas corpus colectivo por condiciones inhumanas de detención en cárceles bonaerenses, mientras la Corte Suprema de Justicia de la Nación exhortó a intervenir.
Se opuso a la despenalización de drogas.
2021: la abogada Valeria Carreras lo recusó en la Casación en la causa por espionaje ilegal a familiares del ARA San Juan, aludiendo a su designación por decreto durante la presidencia de Macri, imputado en ese expediente.
Integrando la Sala II de Casación, benefició con salidas transitorias al exmarino Adolfo Miguel Donda, condenado a prisión perpetua por crímenes de lesa humanidad.
Carlos Mahiques Carlos Mahiques
Carlos Mahiques, una vez más, en el ojo del huracán.
Un apartamiento que expone el cruce entre Justicia, política y fútbol
La renuncia de Mahiques a la subrogancia en la Sala I no resuelve la investigación por la quinta de Pilar, pero descomprime un conflicto de interés que había escalado a nivel institucional. El gesto lo corre del expediente que podía definir el fuero de la causa (Campana vs. Penal Económico) y deja al descubierto un mapa de vínculos que explica el malestar en Comodoro Py: justicia, poder político y conducción del fútbol en una misma foto.
En el corto plazo, el foco seguirá puesto en qué tribunal queda a cargo y en cómo avanza la pesquisa por presunto lavado y testaferros. En el mediano, el caso reaviva un debate estructural: los límites éticos de la vida privada de los magistrados cuando sus relaciones -o celebraciones- rozan expedientes en trámite y centros de poder.