Jorge Macri tiene en carpeta a Karina Leguizamón, presidenta del Consejo de la Magistratura porteño, para reemplazar a Francisco Quintana en la Secretaría de Justicia de la Ciudad de Buenos Aires. La funcionaria, vinculada políticamente a Daniel Angelici, aparece como una alternativa para cubrir la vacante que dejará el flamante secretario de Gobierno, cuyo nombramiento fue anunciado este jueves.
La eventual designación de Leguizamón garantizaría la continuidad de la línea angelicista dentro del Ministerio de Justicia, que conduce Gabino Tapia, con el agregado de una funcionaria que conoce de primera mano el funcionamiento del Poder Judicial porteño. Abogada y con trayectoria en la administración pública, preside desde 2024 el Consejo de la Magistratura, organismo encargado de la selección de magistrados y la administración judicial.
Su nombre también permite despejar uno de los interrogantes que había abierto la posible y después confirmada designación de Quintana. El traslado del dirigente a la secretaría se produce en un año de intensa actividad judicial, atravesado por la creación del fuero laboral porteño, el traspaso de competencias nacionales y una serie de reformas impulsadas por el Ejecutivo.
La llegada de Leguizamón permitiría sostener la interlocución con los distintos sectores de la Justicia sin alterar el esquema político construido hasta ahora.
Karina Leguizamón y los tiempos de la sucesión en Justicia
La presidenta del Consejo de la Magistratura tiene mandato en el organismo hasta diciembre, por lo que en Uspallata especulan con la posibilidad de postergar su desembarco en el Ejecutivo hasta entonces. Leguizamón llegó al organismo en 2023, cuando Quintana ejercía la presidencia, y un año después quedó al frente de su conducción. Su recorrido por el Consejo le permitió construir vínculos con magistrados, funcionarios y representantes de los distintos estamentos judiciales.
De concretarse el movimiento, Angelici terminaría de cerrar el reordenamiento que comenzó con la salida de Ezequiel Sabor hacia el Banco Ciudad. Con Quintana en Gobierno, el dirigente radical amplía su influencia en el armado político y territorial de la gestión de Jorge Macri, mientras que con Leguizamón conservaría su lugar en Justicia en un momento clave para la reorganización del Poder Judicial de la Ciudad.