Brecha de género en el Estado: cruje el piso, pero el techo de cristal sigue ahí
Según un informe oficial, hay paridad en los mandos medios de la administración pública. En los puestos jerárquicos, los varones siguen siendo mayoría.
En la administración pública nacional existe paridad de género en el personal civil del sector público que no detenta funciones ejecutivas o de conducción: la brecha de género aparece y aumenta a medida que se asciende en la escala jerárquica. Estas conclusiones surgen de un informe realizado por la Secretaría de Gestión y Empleo Público a cargo de Ana Castellani, que analiza la brecha de género en los cargos de gobierno en la Argentina entre 2009 y 2022.
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De acuerdo con este informe, que no incluye al personal de empresas públicas o de mayoría accionaria estatal, se advierte un crecimiento de mujeres a cargo de direcciones nacionales, generales, simples y coordinaciones desde 2019 y especialmente el año pasado, cuando se registró una suba de más de 10 puntos respecto de 2021. En diciembre de 2022, la presencia de mujeres en puestos de alta dirección pública era de un 48%, contra un 36% en 2021 y un 21% en 2010.
La deuda está claramente entre las autoridades superiores (ministerios, secretarías y subsecretarías), donde los números variaron desde 2019, pero dentro de un marco de disparidad. En el inicio del gobierno de Alberto Fernández representaban un 21%, para crecer hasta un 35% en 2022. El informe marca una excepción entre 2021 y 2022 entre integrantes del Gabinete: el ingreso de Victoria Tolosa Paz y Kelly Olmos hace que la cantidad de mujeres pase de un 8 a un 25%. De todos modos, en la cima de la pirámide del poder de la administración pública nacional, la paridad está lejos: el 65% de quienes toman las grandes decisiones son varones.
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Castellani hace una lectura optimista de los números. Para la secretaria, “el análisis confirma la consolidación de una tendencia favorable de reducción de la brecha que nos lleva prácticamente a la equiparación en los cargos de alta dirección pública, en donde hay mayor estabilidad porque no todos están vinculados necesariamente a la decisión política sino a los procesos de ascenso dentro de la burocracia de la administración pública”. Es decir que se trata de personal que permanecerá en su puesto más allá del signo político de los gobiernos.
Otro dato que destaca Castellani es el avance significativo en secretarías y subsecretarías, donde el porcentaje de mujeres está en el orden del 41%, “cuando históricamente era el 20”, resume.
“Lo más relevante es consolidar una tendencia por abajo de ascenso de las mujeres a los cargos de alta dirección pública y dejar asentada también la mayor participación de mujeres en cargos de confianza política”, sostiene, “las autoridades superiores son las que permiten ir horadando los techos de cristal y modificar los sesgos de reclutamiento”. Es que, en general, los varones suelen reclutar varones, de lo que se deduce que si ocupan los cargos más altos, los mandos medios también estarán en manos masculinas. Para Castellani, este cambio de tendencia puede relacionarse con medidas “como el instructivo que dio el Presidente hace un año para que en cada jurisdicción se consoliden estructuras con mayor participación de mujeres para tender hacia la paridad”.
Entre las dificultades para reducir la brecha, el estudio baraja algunas hipótesis como la falta de distinción entre posición y rol: como ciertas posiciones fueron tradicionalmente ocupadas por varones, el ejercicio de esos roles está masculinizado. En ese sentido, la secretaria de Energía, Flavia Royón, y la de Minería, Fernanda Ávila, representan nuevos modelos de conducción en sectores que solían ser comandados por hombres.
Esta incipiente ruptura de la brecha será, indica Castellani, “una marca distintiva de esta gestión, que no va a poder borrarse tan fácilmente”. La secretaria asegura que uno de los objetivos de lo que queda del mandato es “fortalecer la formación y la capacitación para el liderazgo, que empoderen a las mujeres y les permitan sostener esos puestos directivos”.