Martín Tetaz, impulsor de la reforma sindical que rechaza la CGT.
LaCGT se anotó un triunfo en elCongreso: la Cámara de Diputados no tuvo cuórum en la sesión convocada por laUCR para tratar los proyectos sobre reforma sindical. No fue posible alcanzar una mayoría por la ausencia de Unión por la Patria y de Encuentro Federal, el bloque deMiguel Ángel Pichetto.
Registrate para continuar leyendo y disfrutando de más contenidos de LETRA P.
Sólo hubo 111 presencias, 18 menos de las necesarias para el cuórum. La iniciativa intenta limitar las fuentes de recaudación de los gremios, restringe las reelecciones de los sindicalistas y desregula las obras sociales.
Estas ausencias fueron motivo de queja de la UCR, que denunció complicidad de Javier Milei con los jefes sindicales. “Hay un acuerdo con la CGT. Es evidente. Basta ver el juego de basta ver el juego de las sillas: que el cuórum no alcanza, que me siento, que no me siento; que los aliados no aparecen. ¿En qué consiste el acuerdo? Les dejo a ellos (por los gremios) sus reelecciones indefinidas, los recursos de los laburantes y las obras sociales. El Gobierno dice ganar tiempo”, describió Rodrigo De Loredo, jefe del bloque radical.
Lo cierto es que los libertarios no tuvieron muchas ausencias, pero retrasaron el dictamen un semestre, por pedido expreso de Guillermo Francos. Recién aceptaron poner las firmas la semana pasada.
El triunfo de la CGT
La central obrera tiene motivos para festejar, porque exhibió una red de respaldo legislativos que la blinda de cualquier ley que pudiera menguar su poder. El bloque Encuentro Federal sólo tuvo la presencia del entrerriano Francisco Morchio, cercano al gobernador Rogelio Frigerio.
No participaron los otros 15 miembros, entre ellos figuras disímiles como Ricardo López Murphy, Margarita Stolbizer, Nicolás Massot y los representantes de los gobiernos de Córdoba y Chubut.
Aún así Tetaz lo puso en tratamiento y encontró un resquicio reglamentario para tratarlo, pero necesitaba cuórum y no tuvo. “Esta ley pone punto final a los robos que se producen todos los meses en los recibos de sueldo de los trabajadores. No se puede admitir que ninguna organización les meta la mano en el bolsillo. Se llevan hasta el 7%”, denunció el radical”.
“Argentina necesita una reforma sindical. Tenemos que terminar con la principal casta. Hoy no lo conseguimos, pero hicimos un principio de revelación. Quiero darle al pueblo argentino la seguridad de que tarde o temprano va a conseguir la democracia sindical que necesita”.
La reforma congelada
El dictamen que no llegó a tratarse significaba un fuerte recorte al poder de los sindicatos, porque regula su financiamiento y los mandatos de los dirigentes. No habilita la reelección, obliga a tener representantes de la minoría y cupos de género en las comisiones directivas. También exige declaraciones juradas de los dirigentes.
El golpe más fuerte a la caja de los gremios que tiene el despacho consiste en prohibir los aportes de los trabajadores de manera compulsiva. En la actualidad, los sindicatos están habilitados a aplicar descuentos en los recibos de sueldo y sólo deben suspender esos cobros si hay un pedido formal, que casi nunca ocurre.
El dictamen buscaba revertir el proceso y que sólo puedan existir aportes del personal con un consentimiento previo. En la UCR aseguran que los giros automáticos son la principal fuente de financiamiento de los gremios.
En cuanto a las obras sociales, el dictamen caído contemplaba la libre elección, con la posibilidad de desviar aportes. La secretaría de trabajo quedaría autorizada a intervenir a los sindicatos que no cumplan con las reglas. No pudo tratarse.