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Festejó la ampliación de la concesión y podrá manejar 33 terminales del país hasta 2056. Los sobrinos, el Presidente y las amistades peligrosas.
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El gobierno de Javier Milei prorrogó la concesión de Aeropuertos Argentina, de Eduardo Eurnekian, el exjefe del Presidente, hasta febrero de 2049, con cláusula para extenderla hasta 2056. La Corporación América manejará así 33 aeropuertos del país por 11 años más de lo previsto, tras negociaciones que duraron meses.
La noticia se oficializó el lunes pasado, mientras escribía un correo sobre la crisis de empleo en distintas ciudades del país, y estoy seguro de que la leíste en todos lados de manera bastante uniforme. La comunicación tanto del Gobierno como de la empresa -gran anunciante en medios- fue muy cuidadosa.
Milei publicó un decreto de excusación “por razones de decoro y delicadeza”, por su pasado como economista de Corporación América. Aeropuertos envió un texto en el que reforzó la necesidad de extender el contrato para recuperar la viabilidad económico-financiera de la concesión luego del derrumbe del tráfico aéreo durante la pandemia y enfatizó que hará una obra adicional en Ezeiza por u$s 600 millones.
Hay algunos detalles más que te voy a contar a continuación.
Pero antes, te pido que reenvíes este correo a quien creas que pueda interesarle. Y si alguien te lo hizo llegar, te invito a que te suscribas, gratis, acá.
No hace falta decir que la excusación de Milei fue un formalismo que no cambia mucho las cosas. El patriarca Eurnekian tuvo muchísimo que ver en el lanzamiento a la fama del actual Presidente. Lo puso a gritar, como panelista, en América TV, donde el exdueño de Cablevisión todavía mantiene lazos, cuando se peleó con el entonces presidente Mauricio Macri. Fue una batalla bastante encarnizada, sobre todo cuando el ajuste de 2018 hizo caer la construcción de la represa Chihuido, en Neuquén.
El resto es historia conocida. Milei llegó a la Presidencia y convocó a otros exempleados de la Corporación, como el exjefe de Gabinete Nicolás Posse y el todavía director de YPF Guillermo Francos, a la gestión pública. Francos, como Rafael Bielsa en otro momento, llegaron al grupo con una trayectoria política encima. Son lazos que Eurnekian siempre mantuvo con los distintos espacios.
Muchos ejecutivos de la Corporación América mantienen una relación de amistad con Milei de la época en que compartían oficinas, aunque dicen en off que una cosa son los negocios y otra los afectos. También dicen que al grupo se lo mira de reojo por esos lazos.
Para Milei, la Corporación América es su casa. La visitó dos veces en 2025, para inaugurar oficinas nuevas y para dar una charla a ejecutivos y empresarios.
Milei fue el economista de un pulpo muy apalancado en el negocio de los aeropuertos, pero diversificado. Corporación América Airports cotiza en Wall Street y gestiona 52 aeropuertos en el mundo, de los cuales 35 están en Argentina y 33 forman parte de la concesión extendida. Los otros dos, son el de Neuquén -una gestión provincial que vence a fin de año- y el de Bahía Blanca. La Compañía General de Combustibles (CGC) tiene yacimientos convencionales en Santa Cruz y áreas para explotar en Vaca Muerta, que le adquirió a YPF.
Los sobrinos de Eduardo, Martín Eurnekian y Hugo Eurnekian, manejan esas compañías. El patriarca, dicen, está alejado del día a día, aunque mantiene sus lugares de influencia en el Cicyp y la Cámara Argentina de Comercio. Martín estuvo con la comitiva público-privada en la Argentina Week.
El holding también tiene una rama agropecuaria, con campos de algodón en Chaco y la Bodega del Fin del Mundo. Su piel va cambiando: la constructora Helport, que tenía participación en todas las obras aeroportuarias del país hasta hace una década, quedó en un segundo plano. En cambio, hizo una apuesta reciente por la minería de uranio.
Pero los aeropuertos representan gran parte del negocio. Y, dentro de esa rama, Argentina tiene el 60% de la facturación. Había mucho en juego.
El decreto que Milei no firmó por “decoro y delicadeza” extendió el contrato por 11 años, hasta 2049 y habilitó una prórroga adicional hasta 2056 si se cumplen inversiones. Por la empresa firmó el ceo, Daniel Ketchibachian. El Estado estuvo en cabeza del Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos (ORSNA), representado por Noelia Ruiz, una funcionaria polirrubro de Santiago Caputo que, entre otras cosas, también gestionó fondos que debieron aportar las empresas electrónicas de Tierra del Fuego para la transformación productiva de la isla.
El documento menciona que el cierre del tráfico aéreo desde que, en marzo de 2020, comenzó el aislamiento por el COVID-19, el que provocó caídas del tránsito internacional de 76% anual en 2020 y del 86% en 2021 y que, en vuelos de cabotaje, el descenso fue del 77% y del 62%, respectivamente.
Eso alteró drásticamente la ecuación financiera de la compañía. Por esa razón, el expresidente Alberto Fernández había dado una prórroga en la concesión, en diciembre de 2020, pero no había cambiado los términos del contrato.
Fuentes del sector explicaron que, para recuperar esa caída dramática del negocio, había dos variables: tasa y tiempo. O se subía la tasa aeroportuaria o se extendía el contrato de concesión.
Aeropuertos fue a la Justicia contra el ORSNA antes de negociar. Con el diario del lunes, parece un minué. La relación de la compañía con todos los organismos de transporte aéreo es porosa, según distintas fuentes del sector público y los gremios que consulté. Nada se hace sin el OK de Eurnekian, dicen.
Chocó con Macri y Guillermo Dietrich por el aeropuerto de El Palomar y, luego, Fernández lo cerró. Esas fuentes coinciden en que Federico Sturzenegger no pudo fusionar el ORSNA con la Agencia Nacional de Aviación Civil (ANAC) por la oposición del empresario. En el grupo lo niegan.
Como sea, la negociación se rubricó la semana pasada. Y el acta acuerdo publicado en el Boletín Oficial dejó cosas interesantes.
Una que pasó desapercibida es que, para evitar cualquier conflicto legal, el gobierno de Milei, que habla en público de "genocidio" para referirse a lo ocurrido durante la pandemia, legitimó todo lo que hizo el gobierno de Fernández en aquel momento.
“En nuestro país, las legítimas medidas que debieron adoptar el Poder Ejecutivo Nacional y diversos organismos de la Administración Pública afectaron adicionalmente a la actividad (aeroportuaria), al prolongarse la suspensión total de los servicios de transporte aéreo de cabotaje comercial y aviación general por el tiempo que continuó el ‘aislamiento social, preventivo y obligatorio’ establecido por el DNU 297/20”, se lee, en referencia al decreto del 19 de marzo de ese año que dictó el aislamiento obligatorio.
Luego, se detallan una serie de medidas que mantuvieron los aeropuertos virtualmente paralizados por 18 meses.
Con ese argumento, avanzaron en la extensión del contrato. Haber dicho lo contrario hubiera dado elementos legales a Aeropuertos para demandar al Estado.
Eurnekian tiene la compañía privada con más cantidad de aeropuertos del mundo. Armó un holding internacional a partir de la concesión que obtuvo en Argentina, en 1998. Luego, sumó las terminales en Uruguay, Brasil, Ecuador, Armenia e Italia.
En Armenia y en Ecuador, Corporación América también acordó prórrogas de concesiones, este año. En la otra patria de Eurnekian, la prórroga fue por 35 años y no estuvo vinculada a la pandemia. En Galápagos, la extensión fue por seis, hasta 2032, y sí se adujo como motivo un rebalanceo económico-financiero por la crisis de la COVID-19.
Sin embargo, fuentes con acceso a esas negociaciones indicaron que ninguna operación tuvo 18 meses de emergencia con el tránsito reducido al mínimo, como ocurrió en Argentina. Se listaron todas las medidas restrictivas en el anexo del contrato. Son dos carillas de decretos y resoluciones.
Las gestiones fueron bastante subterráneas. Dicen personas que entienden en cuestiones aeronáuticas que la detención del extitular de la ANAC Facundo Leal, con dosis de droga y una millonada de dólares, enfrió la cuestión por algunos meses.
Pero el grupo necesitaba que su principal operación a nivel global quedara despejada de ruido para poder obtener financiamiento en el mercado a tasas más bajas. El compromiso de acelerar la obra en Ezeiza para que esté lista en 2031 lo obliga a mostrar fuentes de financiamiento el año próximo.
El Gobierno y Aeropuertos acordaron una tasa de retorno del 14,3%, inferior a la TIR del 16,45% que regía hasta la semana pasada.
Con esta negociación cerrada, Aeropuertos intentará obtener, en los próximos meses, la prórroga de la concesión de la terminal de Brasilia. La nueva licitación estaría encaminada. Brasil quiere replicar, en su capital, el esquema de concesiones cruzadas de Argentina.
Acá, un puñado de aeropuertos rentables (Ezeiza, Aeroparque y, a veces Córdoba, Mendoza y Bariloche) cubren las pérdidas del resto de las terminales. La administración de Lula Da Silva pensó en copiar ese mecanismo e incluir en el paquete de Brasilia la gestión de una decena de terminales no rentables. La Corporación aceptó. La licitación está prevista para fin de año, justo antes del cambio de gobierno. La política y los aeropuertos se mezclan acá y allá.
La versión de Pasajera en trance del unplugged de Charly García, un cd que gasté de chico y sigo escuchando.
U2 me gusta mucho -aunque los discos que escucho tienen más de 20 años- y ojalá sea cierto que vuelven en marzo. Para matizar la espera, Beautiful day, cuyo videoclip se grabó en el aeropuerto De Gaulle de París.
¡Hasta la próxima!