Los salarios registrados volvieron a perder frente a la inflación en mayo y pusieron en pausa la recuperación del poder adquisitivo que había comenzado a insinuarse en abril. Mientras tanto, Javier Milei y Toto Caputo apuestan a que la estabilidad de precios permita recomponer los ingresos y fortalecer el consumo para generar clima de reelección en 2027.
Los analistas sostienen que la pauta salarial impulsada por el Gobierno limita las recomposiciones y que, sin aumentos reales del ingreso, la baja de la inflación por sí sola difícilmente alcance para motorizar el consumo antes de la próxima elección presidencial.
Los registrados volvieron a perder
El índice de salarios del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) aumentó 2,2% en mayo, aunque volvió a estar impulsado por un alza de 3,5% en el sector privado no registrado. El ingreso de los informales es una medición discutida metodológicamente por el consenso de analistas.
Los trabajadores registrados, en tanto, perdieron contra el 2,1% de inflación de mayo. El salario del sector privado registrado aumentó 2%, mientras que el sector público avanzó apenas 1,5%, profundizando la pérdida de poder adquisitivo.
En la comparación interanual, el índice trepó 29,3% en el privado registrado, 27,4% en el público y 66,3% en el privado no registrado, un salto que en este último caso responde, en parte, al arrastre de la informalidad y a una base de comparación más baja.
En términos acumulados, el índice de salarios registra una suba de 15,2% respecto de diciembre de 2025 y un incremento interanual de 35,9%.
"Los salarios se estancaron"
"Los salarios se estancaron", dijo a este medio Federico Pastrana, director de C-P Consultores. El economista explicó que la mejora observada en abril respondió al impacto de sumas fijas y acuerdos trimestrales, pero que en mayo "ese aumento bajó muchísimo en términos nominales". "A pesar de la desinflación, los salarios se estancan", afirmó.
Según Pastrana, el escenario cambió respecto de fines de 2025 y principios de este año. "Con una inflación en torno al 2% y una pauta salarial muy exigente, los salarios también se desaceleran. Ya no hay una recuperación sostenida del salario real, sino una trayectoria de estancamiento", señaló.
Sin consumo, ¿habrá reelección?
En tanto, Claudio Caprarulo, de Analyitca, aseguró: "Bajó nuevamente el salario privado registrado en mayo (-0,1%) después de la recuperación que tuvo en abril (+1,4%). El nivel oscila en torno a los valores de mediados de 2024. Será difícil ver algo muy diferente en los próximos meses. Si sumamos mora alta y empleo registrado en caída, el consumo masivo tiene poco margen para aumentar".
El economista Hernán Letcher, director de CEPA, destacó que en mayo "los salarios registrados del sector privado acumulan ocho de los últimos nueve meses con caída real, quedando 3,6% por debajo de noviembre de 2023". Los salarios públicos, señaló, retrocedieron 0,6% real en el mes y acumulan una pérdida de 17,8% desde esa fecha. En conjunto, "públicos y privados registrados se ubican 8,7% por debajo del nivel de noviembre de 2023".
El desafío para el Gobierno
La evolución de los ingresos aparece como una de las variables centrales para la segunda mitad del mandato de Milei. Después de convertir la baja de la inflación en el principal activo económico, el Presidente necesita que esa mejora también llegue al bolsillo para consolidar el respaldo social antes de las elecciones.
Desde IEB señalaron que el salario real del sector privado registrado recuperó gran parte del desplome provocado por la devaluación de fines de 2023, aunque todavía permanece 3,5% por debajo de noviembre de ese año. La consultora consideró que una inflación más baja podría favorecer nuevas mejoras, aunque advirtió que la recuperación perdió fuerza en los últimos meses.
El cuadro se completa con un mercado laboral que continúa mostrando debilidad. Distintos informes privados reflejan que el empleo registrado sigue sin recuperarse plenamente, mientras crecen las ocupaciones informales y apenas un puñado de convenios colectivos logró ganarle a la inflación durante el último año.
La macro mejora, la micro sigue esperando
La difusión del índice de salarios coincidió con otro dato positivo para el Gobierno: el comercio exterior dejó en junio un superávit de u$s 2.194 millones, producto de un aumento de 24,5% en las exportaciones y de 7,3% en las importaciones.
Fue el dato que eligió festejar Caputo en Twitter. Al cierre de esta nota, no se había referido al índice de Salarios, que se publicó a la misma hora.
La administración de Milei celebró ese resultado como una señal de fortaleza macroeconómica. Sin embargo, los analistas coinciden en que la sostenibilidad política del programa económico dependerá de que esa estabilidad también se traduzca en mejoras sostenidas del salario real, el empleo y el consumo, variables que todavía muestran una recuperación mucho más lenta que la desinflación.
Un relevamiento de la Secretaría de Trabajo indicó que apenas ocho convenios colectivos lograron ganarle a la inflación durante el último año, mientras sectores como Comercio, Metalúrgicos y Textiles acumularon pérdidas de dos dígitos en términos reales.
Para economistas como Marina Dal Poggetto, la desaceleración de la inflación todavía no logra trasladarse plenamente al consumo porque la economía funciona a "dos velocidades": sectores como energía, minería y agro continúan expandiéndose, mientras el comercio, la industria y la construcción permanecen rezagados y los salarios muestran escaso dinamismo.