UNA ARGENTINA DE MILEI

Las pymes, en alerta frente al riesgo libertario

Nueve representantes del sector analizan el escenario electoral. Consenso antidolarización y advertencias sobre los riesgos de una apertura indiscrimninada de la economía.

El líder de la Libertad Avanza, Javier Milei, marca la agenda del debate político económico electoral. La dolarización, la privatización de todo lo que deba ser privado ( Carlos Menem dixit), la eliminación de las indemnizaciones por despido, el libre mercado con el mundo, el retiro de subsidios y la suba de las tarifas de los servicios públicos se discuten sin pausa en el país a partir del ya icónico “¡Afuera!” vociferado por Milei al tiempo que desguazaba la estructura burocrática del Estado en un pizarrón, durante el prime time televisivo.

Augusto Santucho, presidente de la Cámara Argentina de Distribuidores y Fraccionadores de Acero (CADFA), dice
que "fundirse está en el ADN de las pymes nacionales". "No nos queremos fundir más. Ante un cambio de contexto económico, vamos a echar a toda la gente y listo, tapamos las máquinas hasta que vuelva a cambiar el contexto. Eso va a ocurrir si gana un gobierno como los que proponen Milei o Patricia Bullrich". Echar, despedir, refinanciar y se termina el pastel, dice el referente, hasta que cambien las condiciones económicas.

Santucho lo advierte sin vueltas: "La apertura económica nos perjudica. Si en octubre gana una de las propuestas más aperturistas, menos industrialistas, en noviembre, a más tardar en febrero, salen los telegramas de despido. El que tiene 100 trabajadores se queda con 30, el de 50 personas con 15 y el de 20 con 8". Y agrega la necesidad de que Massa mejore el salario real, que aumente la capacidad de compra de los trabajadores.

La dolarización es el foco de la mirada de Juan Recce, socio y director de Bicontinentar, fábrica de calzado en Chivilcoy. "Generaría una caída repentina y fuerte del poder adquisitivo de los salarios y agudizaría la crisis. Puede generar un efecto macroeconómico irreversible consumiendo abruptamente el capital productivo de aquellas empresas con ahorros no dolarizados", señala y remarca que inevitablemente "la apertura económica provoca desocupación".

"No nos queremos fundir más. Vamos a echar a toda la gente y listo, tapamos las máquinas hasta que vuelva a cambiar el contexto. Eso va a ocurrir si gana un gobierno como los que proponen Milei o Bullrich". "No nos queremos fundir más. Vamos a echar a toda la gente y listo, tapamos las máquinas hasta que vuelva a cambiar el contexto. Eso va a ocurrir si gana un gobierno como los que proponen Milei o Bullrich".

Un país en vías de desarrollo requiere un tejido industrial liviano (textil, calzado, línea blanca, etc.) para generar empleo y riqueza, dice Recce, y describe que "abrir importaciones es un perro que se come la cola, más aún con salarios que podrían no superar los U$S80 mensuales", y que perder el Banco Central es perder autonomía. "Si los argentinos le debemos pesos al Banco Central, nos debemos pesos a nosotros mismos. Si le debemos dólares al FMI, es como deberle a un banco (te sanciona)", señala.

Para el empresario, "deberles a fondos buitre' y garantizar con recursos naturales y empresas nacionales de valor estratégico es deberle a los Peaky Blinders, no hay lugar para el error. Bajar impuestos, con el 50% de la economía informal, es debilitar el músculo regulador del desarrollo que tiene el Estado a través del uso de su presupuesto".

José Tamborenea, presidente de la Cámara Argentina de Industrias Electrónicas, Electromecánicas y Luminotécnicas (CADIEEL) y vice de Adimra (metalúrgicos), pinta un panorama actual difícil. "Los industriales pyme -explica- tenemos hundido mucho capital de trabajo, mucha obra dentro de nuestras fábricas. Estamos jugados", dice y advierte que hoy se está abordando el problema con parches. Frente a esto, sostiene que "dolarizar es una forma de asumir la mala administración de la moneda, del déficit fiscal, de la balanza comercial, entonces terminás dolarizando. Pero es admitir un fracaso".

El referente alerta que "no se puede desregular el comercio exterior de un país que tiene más de 50% de presión tributaria, sin contar retenciones a las exportaciones y los impuestos al trabajo. Eso implica una solución mucho más global". Señala, además, que hoy hay más de 150 impuestos, "se gasta más de lo que entra y hay que pagar la deuda externa. Retirar al Estado con un 60% de pobreza en menores puede agravar el problema".

Eduardo Borri, titular de Bertotto Boglione y Metalfor y presidente de la Cámara Argentina de Fabricantes de Maquinaria Agrícola, analiza el panorama de tres tercios "con un candidato que acompaña a un gobierno que identifica la industria como un actor importante en la generación de riqueza" y, en el otro extremo, "uno que estaría demonizando al industrial pyme". "Lo hace por falta de conocimiento. Somos actores importantísimos de nuestras comunidades. No somos 'empresaurios'. Ese traje no me cabe y no me lo pienso poner", advierte.

"Hoy la industria tiene problemas: escasez de dólares para insumos, mientras ingresan productos terminados. Atraso cambiario y desventajas respecto de Brasil. Nuestra gente ha votado con bronca y ha votado independientemente de si el futuro presidente nos va a poner en una situación mejor o peor a la que estamos", describe el panorama y hace una autocrítica: "Desde el sector productivo tenemos que comunicar mejor algunas cuestiones que con determinados partidos políticos no tenemos tanta necesidad de explicar. El nuevo presidente va a tener que abrazar a los actores que agregamos valor y que generamos riquezas con mayúscula".

Enrique Ruffo, industrial: "La dolarización destruye la moneda local, la soberanía y la independencia económica del país". Enrique Ruffo, industrial: "La dolarización destruye la moneda local, la soberanía y la independencia económica del país".

Natalio Mario Grinman, presidente de la Cámara Argentina de Comercio (CAC), sostiene que la transformación debe hacerse respetando los principios de libertad económica e iniciativa privada "para dejar atrás la incertidumbre en la que vivimos y generar un clima de negocios que fomente la inversión, el crecimiento de nuestras empresas y el progreso de la Nación". Su propuesta para una próxima gestión es la disminución de la tasa de interés que se está cobrando a las pymes adheridas a los planes de pago de la Ley 27.653; la reducción de la presión impositiva a los contribuyentes que pasan del Monotributo al Régimen General. "El país está atrapado en regulaciones innecesarias y trabas omnipresentes que atentan contra nuestras posibilidades de crecer".

Desde el sector metalúrgico, el industrial Enrique Ruffo resalta que su sector tiene muy en claro que "la dolarización destruye la moneda local, la soberanía y la independencia económica del país". Explica que la apertura indiscriminada de las importaciones aniquila las cadenas de valor de la industria autóctona; el retiro del Estado como organizador y regulador de la actividad económica deja la sociedad entera a merced del famoso mercado, con las consecuencias ya experimentadas en los '90 y en el período 2015-2019. "Incluso la idea repetida de la baja de impuestos impacta sobre la desfinanciación y el debilitamiento del Estado. Los países desarrollados tienen Estados fuertes".

Por su parte, como integrante de la Unión Industrial de General Rodríguez, Diego Nasser destaca su preocupación por el proceso electoral y la inestabilidad que genera. "Tenemos un gran consumo de bienes y servicios, buenas ventas. El problema es la obtención de materias primas, por la falta de divisas. Es necesario que tengan prioridad de importación de insumos aquellos que exportan y luego los que sustituyen importaciones".

En cambio, advierte lo que podría pasar con la propuesta de Milei: "La dolarización es la retirada del Estado, provoca que cientos de pymes desaparezcan y dejen miles de personas sin trabajo. La protección de la industria nacional se da en todos los países desarrollados. La idea de la 'mano invisible del mercado' tiene décadas y no funciona así en ningún país".

Desde la Confederación Federal PYME Argentina, el empresario textil Mauro González -integrante de la Confederación General Empresaria Argentina (CGERA)- se muestra muy preocupado por los planteos de Milei y se define "totalmente en desacuerdo con la dolarización y con la apertura indiscriminada de las importaciones", pero también advierte sobre las propuestas de Bullrich de que las pymes deben transformarse en oficinas de importación. "Eso es un error, son políticas que lo único que hacen es destruir a la industria nacional", avisa.

"Si logramos una estabilidad macro, vamos a tener un mejoramiento en el poder adquisitivo de nuestra moneda y eso deja sin efecto las supuestas ventajas de la dolarización" "Si logramos una estabilidad macro, vamos a tener un mejoramiento en el poder adquisitivo de nuestra moneda y eso deja sin efecto las supuestas ventajas de la dolarización"

"Se discuten en campaña temas que no parecen muy factibles de concretar", dice Salvador Femenia, secretario de Prensa de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). Respecto del caballito de batalla de Milei, dice que el Banco Central tiene que ser independiente y defender una moneda fuerte. "Si logramos una estabilidad macro, vamos a tener un mejoramiento del poder adquisitivo de nuestra moneda y eso deja sin efecto las supuestas ventajas de la dolarización".

milei y el cuento del leon herbivoro
Victoria Villarruel el 13 de agosto en el búnker de La Libertad Avanza. FOTO: Victoria Gesualdi.

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