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ES LA ECONOMÍA

Jóvenes, desempleo y deudas: Javier Milei y la crisis del bastión violeta

El grupo etario que lo llevó a la Casa Rosada la pasa peor que el resto. Falta de trabajo, precarización y mora. Deterioro crónico en la imagen del libertario.

La mayoría de los deudores irrecuperables, que tienen más de un año de atraso en los pagos y son presa de estudios jurídicos, son jóvenes de menos de 30 años. Entre ellos, la tasa de desempleo ronda el 15% y duplica al promedio. El bastión que empujó a Javier Milei a la Casa Rosada la pasa peor que el resto.

Dicho así, en tres oraciones, suena a una sobresimplificación. Pero hay pistas que permiten unir el deterioro de las condiciones económicas de la población más joven con el aumento en la desaprobación a la gestión del Presidente que marca la gran mayoría de las encuestas de imagen difundidas en el último tiempo.

Según especialistas, Milei conserva un apoyo en la juventud “núcleo duro” que festeja la batalla cultural, pero repele a quienes esperaban una mejora en sus condiciones de vida y sobreviven con menos ingresos y más deudas.

Los deudores de Javier Milei

De los 3,6 millones de deudores irrecuperables, el 24% son jóvenes de menos de 30 años, según los datos oficiales que analizó el Instituto Argentina Grande (IAG). La cantidad de personas jóvenes en esa condición de morosidad creció 85% en un año.

Estos jóvenes deben cifras relativamente más chicas que otras franjas etarias de la población, porque tienen menos acceso a créditos bancarios o vía tarjetas. En promedio, estas 864.000 personas morosas deben $814.000 cada una, mientras que las incobrables de entre 30 y 44 años deben $1,4 millones per cápita.

Pero sus condiciones económicas son peores. Las poblaciones de varones y mujeres de hasta 29 años son, habitualmente, las que muestran mayores tasas de desocupación. Esta característica empeoró en los últimos dos años y medio.

Milei no les puso un revólver en la cabeza, pero su política económica generó las condiciones que los llevaron a buscar financiamiento en billeteras virtuales o prestamistas de barrio. Por un lado, derritió los salarios y empeoró las condiciones de empleabilidad. Por otro, desreguló las tasas de interés y hasta impulsó una volatilidad de tasas extremas para intentar absorber la presión cambiaria de la campaña electoral de 2025.

La juventud y el desempleo

En el cuarto trimestre de 2023, la tasa de desempleo era del 5,7%, pero llegaba al 11,5% entre los hombres de hasta 29 y al 13,4% entre las mujeres de la misma edad. El último estrictamente comparable, correspondiente a diciembre de 2025, arrojó una desocupación general del 7,5%, que llegó al 16,2% entre los varones jóvenes y al 16,8% entre las mujeres. En el primer trimestre de 2026, el desempleo entre los jóvenes se moderó hasta 14,6% entre los hombres y 15,5% entre mujeres.

Mientras la economía doméstica no repunta, las encuestas muestran un descontento creciente en la población en general y en la juventud en particular. El último estudio de AtlasIntel -quizás la más escudriñada por el Círculo Rojo- sorprendió con un salto en la desaprobación de la gestión Milei de los jóvenes hasta el 69,9% -entre edades de 16 y 24- y 55,5% -entre 25 y 34 años-.

Son datos muy volátiles, aclara Facundo Nejamkis, director de Opina Argentina. Por eso, es más adecuado ver la tendencia en vez del dato aislado. Según sus propias mediciones, la imagen positiva de Milei entre los jóvenes rondó los 60 puntos en el primer año de gestión, bajó a 53 puntos en 2025 y cayó otros diez puntos, en promedio, hasta julio de 2026.

Los estudios de opinión de la Universidad de San Andrés también muestran que la negatividad aumenta de manera generalizada, incluso entre los menores de 30 años. La última medición arrojó que el 65% de los encuestados de la “generación Z” tenía una “insatisfacción” con “la marcha de las cosas del país” y el 64%, con el Poder Ejecutivo. El 54% manifestó tener una imagen mala o muy mala del Presidente y un 36%, una buena o muy buena.

“Los jóvenes no son un grupo homogéneo”, dijo Nejamkis. “Están los que entraron engañados por la idea de dolarización y de que el ajuste resolvía todo, y ahora están impactados por las deudas y el deterioro económico, pero también los de clase media y media alta que siguen cerca, quizás vinculados a cuestiones culturales o ideológicas”, agregó.

La batalla cultural no gana elecciones

La imagen de Milei no cae por debajo de lo que sería su núcleo duro, pero los estudios que comparan la votación de 2023 con la de 2025 muestran la migración desde algo policlasista a un corte más parecido a lo que sería Juntos por el Cambio”, siguió Nejamkis.

Paola Zuban, de Zuban Córdoba, añadió que la adhesión a Milei se mantiene fuerte entre los jóvenes de 16 a 24 años pero que ha bajado entre los de 25 y 30. “Entendemos que es el segmento que intenta abrirse camino en el mercado laboral, que se les hace cuesta arriba alquilar aunque tengan trabajo formal y no pueden independizarse de sus padres, se han endeudado con billeteras virtuales, etcétera”, dijo. Y agregó que, aún así, “hay una brecha de por lo menos 17 puntos porcentuales entre varones (los que más apoyan) y mujeres”.

El bastión que llevó a Milei a la Presidencia se reduce progresivamente a un núcleo duro e ideologizado. El resto, esa fuerza que gritó hartazgo e impulsó un cambio, parece desencantada. "Milei era casi hegemónico entre los jóvenes de entre 16 y 29", dijo Nejamkis. "Pero no es que huyeron al peronismo; están ahí, flotando y son sectores muy proclives a no ir a votar", añadió.

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