Con la virtualidad alcanzando cada vez más fragmentos de la vida, se vuelve necesario el cuidado digital para evitar robos y estafas característicos de este ámbito. Por eso, el Banco Central difundió diez propuestas para usar con mayor cautela las billeteras virtuales y revisar los mails que dicen ser de compañías financieras o entidades bancarias.
Uno de los blancos del gobierno de Javier Milei para concretar la dolarización advirtió qué tener en cuenta al abrir mails y mensajes que parecen oficiales, pero llevan a una estafa que vacían las aplicaciones de billeteras virtuales o los homebanking.
Una por una, 10 recomendaciones del Banco Central para evitar estafas
- Tener contraseñas diferentes para cada billetera virtual y activar el doble factor de autenticación.
- Crear contraseñas variadas, cambiarlas con frecuencia y no compartirlas bajo ningún concepto.
- No guardar contraseñas en el navegador, aún cuando se sugiera para facilitar el siguiente inicio de sesión. Siempre ingresarlas manualmente.
- Evitar redes de internet de uso público y la conexión automática a NFC, Bluetooth y WiFi.
- Verificar que los remitentes de los correos electrónicos coincidan correctamente con las empresas o entidades a las que dicen pertenecer. Ante cualquier duda, verificar con la compañía por otro medio.
- No abrir enlaces que llegan a través de WhatsApp aunque tengan títulos como "mesa de ayuda" o similares.
- No compartir los códigos de verificación que se reciben por mail al recuperar una contraseña o ingresar a una billetera virtual.
- Mantener actualizado el sistema operativo, navegador y aplicaciones.
- Contar con un antivirus y un antimalware confiables en el dispositivo que se utilice.
- Desactivar la ubicación, la cámara y el micrófono siempre que sea posible. Limitar las autorizaciones de uso por parte de aplicaciones.
Para comprobar si un mensaje proviene del Banco Central, existe la opción de enviar un mail a ayudaenlinea@bcra.gob.ar para consultar por situaciones particulares adjuntando captura del mensaje o pegando en el cuerpo del correo el texto recibido. De todas formas, no es recurrente que la entidad bancaria contacte por canales informales como redes sociales.