Escándalo en el Senado bonaerense: fuerte embestida del kirchnerismo contra Magario
A los gritos, Berni le recriminó a la vice el parate de seis meses y el "desorden" en la cámara. Ishii cruzó a Kicillof por la crisis social en el conurbano.
Sergio Berni le recriminó a Magario el "desorden" en la cámara alta
La primera sesión del Senado bonaerense en seis meses terminó en un clima de máxima tensión política, con duros cruces entre sectores del oficialismo, reproches a la vicegobernadora Verónica Magario y cuestionamientos directos al gobernador Axel Kicillof por el funcionamiento legislativo y la crisis social en el conurbano.
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El episodio más fuerte lo protagonizó el senador y jefe de bloque Sergio Berni, quien le recriminó a la vicegobernadora la falta de sesiones durante medio año y el “desorden” en la Cámara alta. En su intervención apuntó contra la ausencia de actividad legislativa, las licencias otorgadas fuera de término a Gabriel Katopodis y Diego Valenzuela y la falta de apertura del recinto para debatir temas urgentes.
En uno de los pasajes más tensos, Berni recordó el vínculo político de Magario con el kirchnerismo y mencionó incluso a Cristina Fernández de Kirchner, al remarcar que “la hizo dos veces vicegobernadora”, lo que generó incomodidad en el recinto. La discusión escaló al punto de que la presidenta del Senado interrumpió su intervención cortándole el micrófono.
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Mario Ishii, contra Axel Kicillof
Por su parte, el senador y exintendente de José C. Paz, Mario Ishii, también tomó la palabra con fuertes críticas a la dinámica parlamentaria. Denunció que no se incluyeron proyectos de su autoría vinculados a la emergencia alimentaria y sanitaria en la reunión de labor parlamentaria, y acusó al gobierno provincial de bloquear su tratamiento.
Ishii llevó fotografías del conurbano bonaerense para ilustrar la situación social y lanzó críticas directas a la gestión provincial. Cuestionó la falta de respuestas ante la crisis y aseguró que Kicillof nunca aceptó recorrer el territorio junto a él para observar la situación de primera mano. “El gobernador no quiso que mis proyectos se trataran sobre tablas”, sostuvo, y agregó que “la discusión política está tapando el desastre del conurbano”, al remarcar que la emergencia “le compete a la provincia y a la Nación”.
El clima volvió a tensarse cuando Magario dio por finalizada su intervención al cumplirse el tiempo reglamentario y le cortó el micrófono a Ishii, lo que provocó la reacción inmediata de Berni. El jefe de bloque pidió que se lo dejara continuar y cuestionó la decisión de la presidencia de la Cámara: “No me parece correcto que se le corte el micrófono, no tenemos prisa, hace seis meses que no funcionamos”, lanzó.
Recinto11
La primera sesión ordinaria del año en el Senado terminó en escándalo.
Tensiones internas a flor de piel
Berni aprovechó su intervención para profundizar las críticas y propuso incluso devolver al Poder Ejecutivo el presupuesto correspondiente a los meses sin actividad legislativa. También, que el Ministerio de Salud intervenga directamente en las emergencias planteadas.
El episodio dejó expuestas las tensiones internas dentro del oficialismo bonaerense y un clima político cada vez más fracturado en la Legislatura, con reproches cruzados entre sectores que, hasta ahora, venían conviviendo bajo una misma coalición.
Los representantes del Movimiento Derecho al Futuro, el sector de Kicillof, no pidieron la palabra en ningún momento para intentar bajarle el tono a las críticas de Berni e Ishii. El clima de un bloque, Fuerza Patria, en el que cada vez se hace más difícil la convivencia.