Federico Sturzenegger se convirtió en el funcionario más castigado por el Congreso, luego de la accidentada aprobación de la ley de inviolabilidad de la propiedad privada, que perdió tres capítulos durante su tratamiento en el Senado. La Libertad Avanza no pedirá sesionar este jueves para sancionar la ley Hojarasca, como estaba previsto.
A pesar del respaldo de Karina Milei y la mesa política, en una reunión que no dejó foto, el resto del temario del ministro de Desregulación y Transformación del Estado está congelado o va a paso lento. Este martes comenzó en el Senado el tratamiento del proyecto de sociedades comerciales, con una extensísima lista de expositores. No está previsto un pronto dictamen. Más lejos quedaron las otras iniciativas prometidas por el Coloso, como lo llama Javier Milei.
Patricia Bullrich quedó enfrentada a Sturzenegger, a quien acusó de entorpecer la negociación del texto final de propiedad privada, aprobado a medias. "Hasta que no mejore el clima, no vamos a sesionar", confesaron a Letra P fuentes cercanas a la jefa de bancada oficialista de la cámara alta, quien, antes de la sesión del pasado jueves, había pedido a los aliados abrir el recinto al menos una vez por semana.
Los temas perdidos de Federico Sturzenegger
Este jueves era el turno de sancionar el proyecto denominado ley Hojarasca, que fue dictaminada en un trámite exprés, luego de una rebelión inicial de la UCR que quedó atrás. La propuesta contiene la modificación o derogación de 63 leyes. Algunas normas son peculiares, como la 94, de 1864, que permite aplicar azotes; además de la que autorizó la televisión a color, la que prohíbe las reuniones en lugares privados o el carnet de mochilero.
Pero otras derogaciones habilitan desregulaciones amplias, como la posibilidad de reducir la producción de medicamentos, bajar la demanda de la industria automotriz (al no obligarla a proveer al Estado) y, además, podría ponerse en venta ARSAT.
En Diputados, Hojarasca tuvo respaldo de todo el campo de aliados: UCR, PRO y partidos provinciales. Sólo exigieron algunos cambios en comisión, para proteger las cooperativas, los teatros (una derogación permitía demolerlos y hacer edificios) y hasta el estacionamiento de los legisladores.
Con la crisis de Sturzenegger, no está claro cuándo llegará el debate al recinto de la cámara alta, donde ni siquiera está previsto que haya sesión.
Sociedades comerciales, a paso lento
El Senado tuvo este martes el inicio del debate de la ley de sociedades comerciales, una reforma enviada por El Coloso, que tiene pocas chances de prosperar. El debate fue convocado por la libertaria Nadia Márquez, cercana a Karina Milei y presidenta de la comisión de Legislación General.
Bullrich evitó pedir la palabra para defender la iniciativa y se esforzó por pelear con Ricardo Nissen, extitular de la Inspección General de Justicia (IGJ) durante la gestión de Alberto Fernández. La senadora le recriminó al exfuncionario haber eliminado las sociedades de acción simplificada (SAS), un instrumento que permitía crear empresas en 24 horas.
"Eran compañías que no querían transparentar sus actividades y muchas se dedicaban al narcotráfico", denunció Nissen. El proyecta apunta a facilitar la creación de sociedades comerciales y tiene como aspecto más polémico la habilitación de empresas sin personas humanas, bajo las figuras de “sociedad automatizada” y organizaciones autónomas descentralizadas (DAO).
Matías Álvarez, titular de la Unidad de Información Financiera (UIF), defendió el sistema. Se trata de estructuras que pueden funcionar de manera total o parcialmente autónoma y utilizar participaciones representadas mediante tokens y registros asentados en tecnología blockchain. "Se establece la identidad real de los titulares de los tokens, incluyendo la baja para los que no lo hagan, y se prevén mecanismos para el registro de beneficiario final", dijo.
Temas demorados
Como explicó Letra P, Sturzenegger prepara iniciativas polémicas, que con esta crisis deberá olvidar. Algunos proyectos proponen la venta libre de medicamentos, la desregulación de la actividad inmobiliaria y la autorización para la navegación de tripulaciones extranjeras en ríos interiores.
Otra desregulación anunciada es la venta de libros, que tuvo un amplio rechazo por los representantes de la industria. Este martes hubo una fuerte protesta durante la reunión de la comisión de Cultura de la Cámara de Diputados. La propuesta ya había sido parte de la ley Bases, pero la oposición la descartó.
Como parte de la debacle del ministro, no está claro si la sesión del 26 podrá incluir el tratado de Patentes (PCT), que la industria farmacéutica local obligó a reformular y provocó un conflicto con Estados Unidos, que exigió aprobar este acuerdo, suscripto hace tres décadas. No está claro si la versión final (con reservas en un artículo) es del agrado de alguien.