El juez Ariel Lijo hizo una demostración de poder en el Senado. Su exsecretario, Juan Tomás Rodríguz Ponte, expuso en la Comisión de Acuerdos y tiene los votos para quedar a cargo del juzgado federal 1 de Lomas de Zamora. El excandidato a la Corte no se conforma: espera ser propuesto por Juan Bautista Mahiques como candidato a Procurador.
El cargo está vacante desde 2017 y Javier Milei aún no envió un postulante. Requiere dos terceras partes de la cámara alta por lo que es clave la postura de la oposición, que este martes se alineó detrás de Rodríguez Ponte. "Por ahora hay ruido, pero Ariel está siempre en las ternas", respondieron fuentes cercanas al magistrado, que en los últimos meses tuvo a cargo la investigación por supuesto enriquecimiento ilícito de Manuel Adorni, una actuación que difícilmente pase desapercibida para el Presidente.
Ese proceso dejó a Lijo fuera de la pelea por cargos, aunque su nombre volvió a resonar en las últimas semanas, cuando participó de un evento en París junto a Mahiques. "Tienen buena relación, pero no hay ninguna negociación. Los cargos para la Corte y la procuración se van a definir en un segundo gobierno libertario", explicaron voceros del Ministerio de Justicia, que confía en volver a aprobar pliegos durante la próxima sesión.
La incursión de Rodríguez Ponte por el Senado mostró la cercanía de Lijo con esa cámara, que no alcanzó el año pasado para ser juez de la Corte, porque el kirchnerismo exigió otro candidato a cambio y no obtuvo respuesta. El jurista recibió preguntas condescendientes de dos peronistas emigrados del bloque oficial este año: Guillermo Andrada (Catamarca) y Sandra Mendoza (Tucumán), ambos cercanos a sus gobernadores.
Ni siquiera hubo un kirchnerista interesado en recordarle su paso por la Dirección de Observaciones Judiciales, dependiente de la Corte Suprema, donde en 2017 fue acusado por Cristina Fernández de Kirchner, por las filtraciones de sus audios.
Nadie más hizo consultas y su exposición pasó desapercibida, aunque cuando aspira a ocupar un juzgado clave, que instruye nada menos que las denuncias por hechos en la cárcel federal y en el Aeropuerto de Ezeiza. "Hay 12 millones de personas involucradas y la jurisdicción comprende delitos como terrorismo y contrabando", sostuvo sobre las principales pistas de aterrizaje para vuelos internacionales.
Respecto al penal, Rodríguez Ponte explicó que está preparado para recibir denuncias por "habeas corpus" sobre las presentaciones realizadas por personas privadas de su libertad. El juzgado tiene otra causa caliente: las denuncias por presunto enriquecimiento ilícito contra el exintendente de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde.
Procurador, demorada
En el Gobierno no quieren anticipar la negociación por la Procuración, un cargo clave porque se encarga nada menos que de administrar la actuación de los fiscales federales, quienes, si prospera la implementación del nuevo Código Procesal, tendrán más poder que los jueces. Hasta el año pasado, Santiago Caputo esperaba proponer a Sebastián Amerio, por entonces secretario de Justicia. La negociación nunca se inició.
Mahiques no oculta sus deseos de ocupar ese lugar, pero el debate por ahora está demorado. Lijo está anotado y si el peronismo lo respalda, tendrá más opción de alcanzar los dos tercios.
Durante la audiencia también expusieron Maximiliano Daniel Chávez, Agustín García Fauré, Gabriel Andrés Marnich, José Eduardo Villena y Fernando Gabriel Zarabozo, propuestos como conjueces en la jurisdicción de la Cámara Federal de Apelaciones de Córdoba.
También expuso María Virginia Ise, que fue propuesta como vocal de la Cámara Federal de Apelaciones de Resistencia (Chaco); Ángel Roger Luna Roldán, candidato a juez de cámara del Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Tucumán; Paula Vanesa Romeo, propuesta como jueza de cámara del Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N° 18 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires; y Hugo Daniel Froy, propuesto como fiscal federal de la Sede Fiscal Descentralizada de Paso de los Libres (Corrientes).