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La gobernadora intenta esquivar sin demasiado éxito el derrumbe de la imagen de Macri. Este lunes, con el dólar en alza constante insistió en que el camino “sigue siendo el mejor posible”.
Redacción 14/05/2018 21:37

La gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal,  se puso al frente esta semana de la defensa comunicacional de Cambiemos tras varios pasos en falsos del Gobierno. Y en esta estrategia, lo primero que hizo Vidal fue reconocer la crisis económica que atraviesa el país con un dólar disparado por arriba de los 25 pesos y un día antes al vencimiento de las LEBAC.

“Estamos atravesando un momento de dificultad en un camino que sigue siendo el mejor camino posible”, fue lo primero que respondió la gobernadora de la provincia cuando el periodista afín al gobierno, Alfredo Leuco, le preguntó este lunes en Radio Mitre por la tarde: “¿Qué está pasando en la argentina?”. 

Mientras la imagen del presidente Mauricio Macri muestra un descenso constante desde que el dólar empezó a subir con la primera corrida bancaria de días atrás que luego, sumado a otros factores, desencadenó en adelantar un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), Vidal busca esquivar las esquirlas. Este lunes se sinceró, insistió con que el rumbo adoptado es el indicado y no soltó la pesada herencia. 

“Cuando asumimos teníamos 3 caminos. Uno era seguir haciendo kirchnerismo, era el camino que la gente no había votado. Otra opción era que todavía algunos economistas sostienen es hacer un ajuste brutal en muy poco tiempo”, explicó la gobernadora. 

Seguidamente dijo que había un “tercer camino”, que “era el más posible”, y que se trataba “ni más ni menos que poner las cuentas en orden”.

Además mostró una faceta que hasta ahora el Gobierno no había salido a comunicar: la corrección. “quiero transmitir tranquilidad”, dijo fiel a su estilo y de la misma manera que lo hicieron sus ministros el jueves y viernes último en un encuentro con diputados provinciales. 
 


“Sé que todo lo que ha ocurrido estos días ha traído preocupación y angustia. Porque sé que hemos atravesado momentos tan difíciles que cualquier pequeño síntoma nos hace creer que podemos volver a atrás. Quiero llevar la tranquilidad de que no estamos solos”, dijo. 

“Es un momento de dificultad que siempre supimos que podía suceder porque era la fragilidad de este camino que elegimos, que era el crédito externo, pero que se puede superar si corregimos lo que hay que corregir”, dijo. 

EL RECUERDO DE LA PESADA HERENCIA. Pese a reconocer que la situación no es la mejor, la gobernadora fue al punto inicial del gobierno de Cambiemos. Diciembre del 2015 y la pesada herencia. 
 


“Es difícil imaginarse para el ciudadano común de una situación en la que nos encontrábamos en el 2015”, dijo Vidal y explico que “sigue siendo difícil transmitir la profundidad de la dificultad que encontramos”.

Recordó que “este era un país que estaba fundido y tenía que pedirle fondos al mundo”.

Y en este plano también le hizo una crítica a la oposición cuando expresó que “en estos dos años no ha aparecido ninguna propuesta ni de ningún economista, ni de ningún sector político que diga cuál es la alternativa al gradualismo, que sea sin hacer un ajuste brutal y sin hacer kirchnerismo”.

 

Vidal reconoce la crisis: "Las dificultades se van a superar"

La gobernadora intenta esquivar sin demasiado éxito el derrumbe de la imagen de Macri. Este lunes, con el dólar en alza constante insistió en que el camino “sigue siendo el mejor posible”.

La gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal,  se puso al frente esta semana de la defensa comunicacional de Cambiemos tras varios pasos en falsos del Gobierno. Y en esta estrategia, lo primero que hizo Vidal fue reconocer la crisis económica que atraviesa el país con un dólar disparado por arriba de los 25 pesos y un día antes al vencimiento de las LEBAC.

“Estamos atravesando un momento de dificultad en un camino que sigue siendo el mejor camino posible”, fue lo primero que respondió la gobernadora de la provincia cuando el periodista afín al gobierno, Alfredo Leuco, le preguntó este lunes en Radio Mitre por la tarde: “¿Qué está pasando en la argentina?”. 

Mientras la imagen del presidente Mauricio Macri muestra un descenso constante desde que el dólar empezó a subir con la primera corrida bancaria de días atrás que luego, sumado a otros factores, desencadenó en adelantar un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), Vidal busca esquivar las esquirlas. Este lunes se sinceró, insistió con que el rumbo adoptado es el indicado y no soltó la pesada herencia. 

“Cuando asumimos teníamos 3 caminos. Uno era seguir haciendo kirchnerismo, era el camino que la gente no había votado. Otra opción era que todavía algunos economistas sostienen es hacer un ajuste brutal en muy poco tiempo”, explicó la gobernadora. 

Seguidamente dijo que había un “tercer camino”, que “era el más posible”, y que se trataba “ni más ni menos que poner las cuentas en orden”.

Además mostró una faceta que hasta ahora el Gobierno no había salido a comunicar: la corrección. “quiero transmitir tranquilidad”, dijo fiel a su estilo y de la misma manera que lo hicieron sus ministros el jueves y viernes último en un encuentro con diputados provinciales. 
 


“Sé que todo lo que ha ocurrido estos días ha traído preocupación y angustia. Porque sé que hemos atravesado momentos tan difíciles que cualquier pequeño síntoma nos hace creer que podemos volver a atrás. Quiero llevar la tranquilidad de que no estamos solos”, dijo. 

“Es un momento de dificultad que siempre supimos que podía suceder porque era la fragilidad de este camino que elegimos, que era el crédito externo, pero que se puede superar si corregimos lo que hay que corregir”, dijo. 

EL RECUERDO DE LA PESADA HERENCIA. Pese a reconocer que la situación no es la mejor, la gobernadora fue al punto inicial del gobierno de Cambiemos. Diciembre del 2015 y la pesada herencia. 
 


“Es difícil imaginarse para el ciudadano común de una situación en la que nos encontrábamos en el 2015”, dijo Vidal y explico que “sigue siendo difícil transmitir la profundidad de la dificultad que encontramos”.

Recordó que “este era un país que estaba fundido y tenía que pedirle fondos al mundo”.

Y en este plano también le hizo una crítica a la oposición cuando expresó que “en estos dos años no ha aparecido ninguna propuesta ni de ningún economista, ni de ningún sector político que diga cuál es la alternativa al gradualismo, que sea sin hacer un ajuste brutal y sin hacer kirchnerismo”.