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SECCIONES
30.11.2016

A un mes del anuncio de Vidal, estiman que la reforma del SPB llevará 10 años

Twitter: @matomosco

Así le dijo a Letra P el secretario de Derechos Humanos, Santiago Cantón. Cuáles son los objetivos inmediatos, en el marco de una auditoría general que se extenderá más tiempo de lo previsto.

"El ministro Gustavo Ferrari ha planteado que esto puede llegar a demorarse 10 años", le dijo a Letra P el secretario de Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires, Santiago Cantón. Esto, a un mes del anuncio que el titular de Justicia encabezó junto a la gobernadora María Eugenia Vidal, en donde se propusieron comenzar una reforma integral del Servicio Penitenciario y prometieron "una pelea de fondo en contra de cómo funciona el sistema". Si bien aún no hay nombres nuevos, desde la Comisión Provincial por la Memoria destacan que está habiendo avances, al menos en la intención, ya que, por ejemplo, "reconocen que en las cárceles hay tortura, cosa que en años anteriores no hacían". Asuntos Internos, los ejes en salud y alimentación, y una auditoría general que en principio está anunciada para que dure 90 días, pero que serán muchos más.

A fines de octubre, este portal había anticipado la caída del entonces jefe del Servicio Penitenciario Bonaerense, Fernando Díaz, golpeado por una investigación penal en su contra, acusado de corrupción. Un día después, Vidal anunciaba -de nuevo- una reforma estructural del área, en donde además de oficializar el reemplazo de quien ella misma había designado en diciembre, también echaba a 132 oficiales. "Estamos para dar la pelea y ésta va a ser una más y estamos dispuestos a transitarla. Este equipo va a dejar todo lo que tenga que dejar para darla. Anoche nos fuimos a dormir sabiendo que estamos haciendo lo correcto", dijo en aquella oportunidad la mandataria, acompañada de Ferrari.

"Nosotros sabemos que en las cárceles de la provincia de Buenos Aires hay tortura".

A partir de ese momento comenzaría una intervención en el organismo que en la provincia es tristemente célebre por ser escenario de torturas y pésimas condiciones de detención, aislamiento, falta o deficiente alimentación, agresiones físicas, falta o deficiente asistencia de la salud, impedimentos de vinculación familiar y social, traslados constantes, amenazas, robos de pertenencia, traslados gravosos y requisas personales vejatorias. Así lo viene denunciando sistemáticamente la CPM que preside el premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel.

"Lo que yo planteo es que esta es una reforma más que necesaria, que se venía postergando. Desde que llegó la democracia en el año 1983 en Argentina, se avanzó en todos los sectores de la sociedad y del Estado, salvo en la policía y en el servicio penitenciario", le dijo Cantón este portal a poco más de 30 días del anuncio, y agregó: "yo he visitado cárceles en toda América Latina, debido a mi trabajo en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, y las cárceles de las provincia de Buenos Aires están entre las peores. No están entre las cárceles modelos. Y eso hay que revertirlo".

El titular de la secretaría de Derechos Humanos, que ahora también tiene bajo su órbita al Patronato de Liberados, protagoniza un rol clave en esta tarea. Encabeza el diálogo y las reuniones con los distintos actores, y se trajo a trabajar con él a un equipo técnico que tiene mucho prestigio, según reconocen en distintos grupos de derechos humanos del territorio provincial. "Lo que antes no pasaba (en referencia a los gobiernos de Daniel Scioli) es que Justicia se sienta todo el tiempo con Derechos Humanos. En este sentido empezó a funcionar mucho mejor la Secretaría, como interlocutor político", le comentó con sorpresa a este portal una fuente de un organismo de DDHH que sigue de cerca todo lo que el gobierno realiza en el área. 

Hoy quien está a cargo del SPB es Juan Pablo Baric, y lo que se está haciendo es una reorganización de lo que ya estaba. En el marco de las auditorías que se vienen realizando, hay dos puntuales que destacan, por ejemplo, desde la CPM: salud y alimentación. Esta última, puntualmente, la llevó adelante el equipo de Baric. Todas se hicieron desde Justicia pero con civiles, algo que es muy importante, tal como lo definen en aquel organismo. "Otra de las cosas que modificaron en esta reforma es Asuntos Internos. En lo que va del 2016, viene habiendo casi 300 sumarios, cosa que no pasaba desde hacía 25 años. El año pasado hubo solo cuatro. Y los sumarios no son solo por golpizas, sino también por robos, por corrupción", le dijeron a Letra P.

Hoy, a poco más de un mes del anuncio oficial, en Justicia se proponen como objetivos inmediatos apuntar a la educación, trabajo y deporte en los internos. La idea es que varios de ellos egresen producto de los distintos cursos de formación, en lo que resta de este 2016. También quieren presentar la reapertura del hospital penitenciario en las próximas semanas.

UNA DÉCADA. "El ministro ha planteado que esto puede llegar a demorarse 10 años", le dijo Cantón a este portal, citando a Ferrari. "Eso es así realmente, porque si queremos que haya una reforma profunda, a fondo y en serio, tenemos que trabajar con todas las fuerzas políticas y sectores sociales, porque si no, dentro de tres años, en un cambio de gobierno, se vuelve a cambiar todo de nuevo y no conduce a nada. De ahí la importancia de trabajar con tiempo, con varios años, 10 o más", se explayó en ese sentido.

"Lo que se está buscando con esta reforma es que también, lo que uno puede llamar el brazo policial de lo que fue la dictadura -en el caso de la policía y en el caso del servicio penitenciario tenía un rol muy directo- finalmente se democratice; creo que eso es fundamental", planteó y continuó: "los pasos que se están dando son profundos, como no se habían dado antes, pero es el comienzo. Esto tiene que continuar, con esto solo no alcanza; es necesario y es realmente elogiable lo que se está haciendo, pero hay que continuar, para realmente tener un servicio penitenciario que esté orientado a otorgar seguridad y no a reprimir".

"Si queremos que haya una reforma profunda, a fondo y en serio, tenemos que trabajar con todas las fuerzas políticas y sectores sociales. De ahí la importancia de trabajar con tiempo, con varios años, 10 o más".

"La condena no debe hacerse sobre el cuerpo de las personas; esto es algo que se dejó en la Edad Media, es una de las grandes evoluciones que hubo en el Renacimiento. Esta realidad no la tenemos en la provincia de Buenos Aires, sabemos que en las cárceles de acá hay tortura, sabemos que las condiciones de detención dan lugar a tratos crueles e inhumanos; eso es lo que hay que revertir y se están dando los primeros pasos para lograrlo", definió además.

Consultado por este medio, un conocedor de la realidad carcelaria bonaerense explicó que ese es un punto clave y fundamental, y que tiene que ver con lo que sucede en las jefaturas de las unidades. "Las unidades tienen dos jefaturas, la real, que es la del jefe penal que maneja la cárcel adentro, y la política, que es la del director del penal. El tema es la convivencia entre ambos. Hay una realidad en la gobernabilidad penitenciaria, que es la siguiente: lo que el SPB no puede hacer, se lo manda a hacer a los detenidos, y esa es la violencia", describió la fuente, y también remarcó que "la tortura se genera no solo por las condiciones de detención, sino porque todo lo que tiene que ver con el uso de la fuerza adentro, no está protocolizado. Recién ahora se está intentando hacer respetar. Hay una cosa clara, la tortura no se corta, la tortura se controla".

La auditoría general marcha a paso lento. Desde el gobierno bonaerense indican que por ahora todo viene desarrollándose con normalidad. El anuncio fue que este trabajo duraría en principio 90 días, pero por lo bajo ya anticipan que serán muchos más.

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A un mes del anuncio de Vidal, estiman que la reforma del SPB llevará 10 años

Así le dijo a Letra P el secretario de Derechos Humanos, Santiago Cantón. Cuáles son los objetivos inmediatos, en el marco de una auditoría general que se extenderá más tiempo de lo previsto.

"El ministro Gustavo Ferrari ha planteado que esto puede llegar a demorarse 10 años", le dijo a Letra P el secretario de Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires, Santiago Cantón. Esto, a un mes del anuncio que el titular de Justicia encabezó junto a la gobernadora María Eugenia Vidal, en donde se propusieron comenzar una reforma integral del Servicio Penitenciario y prometieron "una pelea de fondo en contra de cómo funciona el sistema". Si bien aún no hay nombres nuevos, desde la Comisión Provincial por la Memoria destacan que está habiendo avances, al menos en la intención, ya que, por ejemplo, "reconocen que en las cárceles hay tortura, cosa que en años anteriores no hacían". Asuntos Internos, los ejes en salud y alimentación, y una auditoría general que en principio está anunciada para que dure 90 días, pero que serán muchos más.

A fines de octubre, este portal había anticipado la caída del entonces jefe del Servicio Penitenciario Bonaerense, Fernando Díaz, golpeado por una investigación penal en su contra, acusado de corrupción. Un día después, Vidal anunciaba -de nuevo- una reforma estructural del área, en donde además de oficializar el reemplazo de quien ella misma había designado en diciembre, también echaba a 132 oficiales. "Estamos para dar la pelea y ésta va a ser una más y estamos dispuestos a transitarla. Este equipo va a dejar todo lo que tenga que dejar para darla. Anoche nos fuimos a dormir sabiendo que estamos haciendo lo correcto", dijo en aquella oportunidad la mandataria, acompañada de Ferrari.

"Nosotros sabemos que en las cárceles de la provincia de Buenos Aires hay tortura".

A partir de ese momento comenzaría una intervención en el organismo que en la provincia es tristemente célebre por ser escenario de torturas y pésimas condiciones de detención, aislamiento, falta o deficiente alimentación, agresiones físicas, falta o deficiente asistencia de la salud, impedimentos de vinculación familiar y social, traslados constantes, amenazas, robos de pertenencia, traslados gravosos y requisas personales vejatorias. Así lo viene denunciando sistemáticamente la CPM que preside el premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel.

"Lo que yo planteo es que esta es una reforma más que necesaria, que se venía postergando. Desde que llegó la democracia en el año 1983 en Argentina, se avanzó en todos los sectores de la sociedad y del Estado, salvo en la policía y en el servicio penitenciario", le dijo Cantón este portal a poco más de 30 días del anuncio, y agregó: "yo he visitado cárceles en toda América Latina, debido a mi trabajo en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, y las cárceles de las provincia de Buenos Aires están entre las peores. No están entre las cárceles modelos. Y eso hay que revertirlo".

El titular de la secretaría de Derechos Humanos, que ahora también tiene bajo su órbita al Patronato de Liberados, protagoniza un rol clave en esta tarea. Encabeza el diálogo y las reuniones con los distintos actores, y se trajo a trabajar con él a un equipo técnico que tiene mucho prestigio, según reconocen en distintos grupos de derechos humanos del territorio provincial. "Lo que antes no pasaba (en referencia a los gobiernos de Daniel Scioli) es que Justicia se sienta todo el tiempo con Derechos Humanos. En este sentido empezó a funcionar mucho mejor la Secretaría, como interlocutor político", le comentó con sorpresa a este portal una fuente de un organismo de DDHH que sigue de cerca todo lo que el gobierno realiza en el área. 

Hoy quien está a cargo del SPB es Juan Pablo Baric, y lo que se está haciendo es una reorganización de lo que ya estaba. En el marco de las auditorías que se vienen realizando, hay dos puntuales que destacan, por ejemplo, desde la CPM: salud y alimentación. Esta última, puntualmente, la llevó adelante el equipo de Baric. Todas se hicieron desde Justicia pero con civiles, algo que es muy importante, tal como lo definen en aquel organismo. "Otra de las cosas que modificaron en esta reforma es Asuntos Internos. En lo que va del 2016, viene habiendo casi 300 sumarios, cosa que no pasaba desde hacía 25 años. El año pasado hubo solo cuatro. Y los sumarios no son solo por golpizas, sino también por robos, por corrupción", le dijeron a Letra P.

Hoy, a poco más de un mes del anuncio oficial, en Justicia se proponen como objetivos inmediatos apuntar a la educación, trabajo y deporte en los internos. La idea es que varios de ellos egresen producto de los distintos cursos de formación, en lo que resta de este 2016. También quieren presentar la reapertura del hospital penitenciario en las próximas semanas.

UNA DÉCADA. "El ministro ha planteado que esto puede llegar a demorarse 10 años", le dijo Cantón a este portal, citando a Ferrari. "Eso es así realmente, porque si queremos que haya una reforma profunda, a fondo y en serio, tenemos que trabajar con todas las fuerzas políticas y sectores sociales, porque si no, dentro de tres años, en un cambio de gobierno, se vuelve a cambiar todo de nuevo y no conduce a nada. De ahí la importancia de trabajar con tiempo, con varios años, 10 o más", se explayó en ese sentido.

"Lo que se está buscando con esta reforma es que también, lo que uno puede llamar el brazo policial de lo que fue la dictadura -en el caso de la policía y en el caso del servicio penitenciario tenía un rol muy directo- finalmente se democratice; creo que eso es fundamental", planteó y continuó: "los pasos que se están dando son profundos, como no se habían dado antes, pero es el comienzo. Esto tiene que continuar, con esto solo no alcanza; es necesario y es realmente elogiable lo que se está haciendo, pero hay que continuar, para realmente tener un servicio penitenciario que esté orientado a otorgar seguridad y no a reprimir".

"Si queremos que haya una reforma profunda, a fondo y en serio, tenemos que trabajar con todas las fuerzas políticas y sectores sociales. De ahí la importancia de trabajar con tiempo, con varios años, 10 o más".

"La condena no debe hacerse sobre el cuerpo de las personas; esto es algo que se dejó en la Edad Media, es una de las grandes evoluciones que hubo en el Renacimiento. Esta realidad no la tenemos en la provincia de Buenos Aires, sabemos que en las cárceles de acá hay tortura, sabemos que las condiciones de detención dan lugar a tratos crueles e inhumanos; eso es lo que hay que revertir y se están dando los primeros pasos para lograrlo", definió además.

Consultado por este medio, un conocedor de la realidad carcelaria bonaerense explicó que ese es un punto clave y fundamental, y que tiene que ver con lo que sucede en las jefaturas de las unidades. "Las unidades tienen dos jefaturas, la real, que es la del jefe penal que maneja la cárcel adentro, y la política, que es la del director del penal. El tema es la convivencia entre ambos. Hay una realidad en la gobernabilidad penitenciaria, que es la siguiente: lo que el SPB no puede hacer, se lo manda a hacer a los detenidos, y esa es la violencia", describió la fuente, y también remarcó que "la tortura se genera no solo por las condiciones de detención, sino porque todo lo que tiene que ver con el uso de la fuerza adentro, no está protocolizado. Recién ahora se está intentando hacer respetar. Hay una cosa clara, la tortura no se corta, la tortura se controla".

La auditoría general marcha a paso lento. Desde el gobierno bonaerense indican que por ahora todo viene desarrollándose con normalidad. El anuncio fue que este trabajo duraría en principio 90 días, pero por lo bajo ya anticipan que serán muchos más.