YPF avanza en Santa Fe con un proyecto para producir combustibles sostenibles para aviación y exportar hasta u$s 600 millones anuales. Horacio Marín recorrió las obras de reconversión de la antigua refinería de San Lorenzo, donde la petrolera desarrolla una nueva biorrefinería junto a Essential Energy.
El titular de la petrolera de mayoría estatal recorrió las instalaciones de Santa Fe BIO, la compañía que junto a Essential Energy producirá combustibles de nueva generación destinados a la aviación mediante combustible sostenible de aviación (SAF) y al transporte terrestre a través de aceite vegetal hidrotratado (HVO).
La producción se realizará a partir del procesamiento de aceites vegetales, residuos y grasas animales, entre otras materias primas.
Santa Fe BIO y la apuesta por los biocombustibles
La instalación de la planta demandará una inversión de u$s 400 millones y se emplazará en el predio de la histórica refinería de San Lorenzo, donde hasta 2016 operó Oil Combustibles, empresa vinculada al empresario Cristóbal López.
El proyecto se desarrollará en dos etapas y las empresas no descartaron su ingreso al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
Además del desarrollo industrial, la iniciativa apunta a impulsar nuevas cadenas de valor agroindustriales, generar empleo especializado, fortalecer capacidades tecnológicas e incrementar la integración con mercados internacionales de combustibles sostenibles.
Las dos etapas del proyecto
La primera fase, actualmente en ejecución, contempla la instalación de una planta de pretratamiento de materias primas con capacidad máxima de 250.000 toneladas por año.
También incluye la adecuación de tanques, sistemas logísticos y servicios auxiliares necesarios para el proceso productivo.
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Horacio Marín, presidente de YPF.
La segunda etapa prevé la instalación de una biorrefinería destinada a producir combustibles con una capacidad de procesamiento de 170.000 toneladas anuales. La puesta en marcha está prevista para finales de 2029.
“Estamos en la que era la refinería de San Lorenzo y la estamos convirtiendo en una biorrefinería. Algo que estaba abandonado lo estamos volviendo a poner en producción. El objetivo final es vender combustible SAF para los aviones y generar exportaciones por hasta 600 millones de dólares al año”, afirmó Marín.
“Estamos acá para retransformar estos activos en una planta de HVO y SAF, combustibles de origen no fósil y exportables con mucho valor agregado”, agregó Juan Facciano, integrante del directorio de Essential Energy.
Santa Fe BIO busca reconvertir el complejo de San Lorenzo en un polo de producción de energía sustentable y ampliar el desarrollo de biocombustibles avanzados en la región.