SEMANA SANTA FE

La resistencia del radical Rafael Gutiérrez

Maximiliano Pullaro mantiene en boga el proyecto de renovación de la Corte Suprema. El presidente del tribunal apela a sus vínculos para contener la andanada.

Gutiérrez es una persona con mucho poder. Juez de la Corte desde la época de Lole Reutemann gobernador, cultivó estrechos vínculos con diversas ramas de la política, los medios y, claro, la Justicia. Usa esas relaciones para mensajear.

“Yo ya arreglé”, se ufana Gutiérrez cuando le sacan el tema de la renovación de la Corte. Acto seguido, muestra una foto de archivo en la que se lo ve junto al juez de la Corte Suprema de la Nación, Ricardo Lorenzetti, y el histórico dirigente radical Enrique Coti Nosiglia, referencia, amigo y más de todo el radicalismo santafesino que ahora gobierna.

Los vínculos radicales de Rafael Gutiérrez

El 3 de marzo de 2022, a la salida de la pandemia, Claudia Levin asumió como decana de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad Nacional del Litoral (UNL). En primera fila seguían su celebración los tres juntos, uno al lado de otro, Nosiglia, Gutiérrez y Lorenzetti.

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El presidente de la Corte Suprema Rafael Gutiérrez y el gobernador Maximiliano Pullaro.

El presidente de la Corte Suprema Rafael Gutiérrez y el gobernador Maximiliano Pullaro.

La UNL es una casa donde el radicalismo pisa fuerte desde siempre. Es la institución donde se formaron, por ejemplo, los exintendentes capitalinos Mario Barletta y José Corral. Levin es una suerte de vaso comunicante en el jueguito que se permite Gutiérrez. La decana, además, arrastra una relación estrecha en el ámbito laboral con el rafaelino Lorenzetti.

El gobierno de Pullaro arrancó fuerte y firme en el objetivo de renovar la Corte. En diciembre se concretó una cena de popes del radicalismo, el PRO y el socialismo para debatir este tema en especial. Se analizaron procederes, estrategias y se tiraron nombres a reemplazar, pero después la coyuntura se comió la agenda, del gobierno y la calle, y por el momento el avance se encuentra en stand by.

Qué piensa Maximiliano Pullaro

“Estamos en un proceso donde se espera que sea una renovación consensuada”, le confesó a Letra P un actor central del pullarismo. La movida requiere de contención e información a la totalidad de jugadores y jugadoras del frente Unidos. Hay mucha sensibilidad en juego. “El gobernador no va a tomar decisiones repentinas sin acuerdo del Frente que gobierna”, agrega la fuente.

En la lógica del gobierno primero hay que saldar y resolver lo político. Después viene lo judicial. Lo segundo representa también una idea de renovación consensuada. Hasta dónde y qué se puede acordar con el mundo judicial es una gran intriga, pero el pullarismo insiste: la idea de renovación está tomada, hay un proceso de cambios en marcha y hay un Ejecutivo y un Legislativo que tomaron la decisión de cambiar en la lucha contra el crimen organizado.

El actor principal del Ejecutivo para este tema es el ministro de Gobierno, Fabián Bastía, pero también asoma el secretario de Justicia, Santiago Mascheroni, aliado del exdiputado Julián Galdeano. Entre ellos se boceta la estrategia de la Casa Gris para la renovación. ¿Cambios profundos, de raíz, cuatro cargos? ¿O revisiones consensuadas con la Justicia y con Gutiérrez? Esas parecen ser, a priori, las dos ideas en pugna.

Corte Suprema expuesta

No obstante, ninguna de las dos se impuso por el momento. Fuera de la rosca y los nombres, hace 17 años que no ingresa ninguna figura nueva a la Corte santafesina y cinco de sus seis integrantes superan los 75 años. Si la cosa pasa por los mensajes, el máximo tribunal es sinónimo de poder estable, inamovible y garantía del statu quo.

La Corte santafesina a pleno. Erbetta, Gutiérrez, Falistocco, Gastaldi, Spuler y Netri.
Rafael Gutiérrez y Maximiliano Pullaro.

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