DÍA DE LA BANDERA

Sin romper nada, Maximiliano Pullaro levantó el tono y deslizó críticas a Milei en Rosario

Obras, sin corrupción, una indirecta a Adorni. Reclamó por infraestructura y aludió a la pelea con el “centralismo porteño”. Seguridad, el puente.

El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, recibió al presidente Javier Milei en Rosario con un discurso bastante más filoso de lo que había prometido en la previa. En el acto por el Día de la Bandera, evitó el choque frontal, pero dejó reclamos por infraestructura, marcó diferencias con el Gobierno y deslizó una indirecta contra Manuel Adorni.

Con el Monumento Nacional a la Bandera de fondo y dos enormes tótems con la inscripción “La Invencible”, el mandatario provincial abrió su intervención con una definición que ordenó todo el tono del mensaje. Dijo que venía “a hablar desde la obra, no desde la queja”.

La frase funcionó como punto de partida. A partir de ahí, Pullaro construyó un mensaje sin cruces directos con el Presidente, pero con varios dardos hacia la Casa Rosada.

La indirecta contra Manuel Adorni

Aunque en los días previos había anticipado que sería un acto “sin reclamos”, Pullaro encaró un discurso con algo más del picante habitual, en el que se diferenció del Gobierno y hasta se permitió varios pasajes que subieron el tono del acto patrio.

Pullaro 20 de junio

El funcionario nacional viajó a Rosario junto al resto de la comitiva libertaria, pero durante la previa del acto fue evitado por el gobernador. Pullaro sí se tomó tiempo para cruzar algunas palabras con el ministro del Interior, Diego Santilli, la senadora Patricia Bullrich y la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva.

Pullaro pidió obras y agitó la rebeldía santafesina

Después, Pullaro llevó el mensaje a uno de los terrenos que incomoda a la Casa Rosada: la obra pública. Dijo que la provincia mantiene 1.840 obras en ejecución y aseguró que, en los últimos dos años, Santa Fe invirtió el equivalente a lo ejecutado durante los ocho años anteriores.

El repaso le sirvió para marcar una diferencia con el relato nacional. “En Santa Fe las obras se hacen bajando costos, con transparencia y sin corrupción”, destacó, antes de enumerar proyectos en marcha en distintas regiones del territorio de la bota.

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Sobre el final, el gobernador ató ese planteo a un reclamo federal. Reivindicó el peso productivo de la provincia en la economía nacional y pidió que los recursos que aporta "La Invencible" vuelvan en obras.

Santa Fe produce y exporta; es campo, industria y comercio. Hace un aporte enorme a los recursos del Estado nacional. Necesitamos que, en este país federal, esos recursos vuelvan en infraestructura productiva para encender el motor del interior y ayudar a que la Argentina arranque definitivamente”, sostuvo.

Fue allí cuando Pullaro dejó una de las frases más filosas del discurso. Trajo al presente al brigadier Estanislao López, el caudillo santafesino que enfrentó al poder porteño, y convirtió el reclamo por recursos en una advertencia federal. “Los santafesinos somos rebeldes. Si no, recuerden cuando el centralismo porteño vino a someter a Santa Fe y cómo les fue”, lanzó.

Javkin, Pullaro y la foto de una Rosario en la que el miedo “cambió de bando”

La seguridad fue el punto en el que hubo mayor sintonía entre Santa Fe, Rosario y la Casa Rosada. Allí aparecieron los reconocimientos al trabajo conjunto con la Nación, sobre todo por el rol de Patricia Bullrich y luego de Alejandra Monteoliva durante los meses más calientes de la crisis narco.

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El primero en tomar ese eje fue el intendente Pablo Javkin, quien buscó mostrar una ciudad distinta a la de los años en los que la violencia marcaba la agenda pública. “Con un plan y trabajo conjunto, los buenos le dimos vuelta la batalla a los malos. El miedo cambió de bando”, sostuvo.

El gobernador también buscó respaldar ese clima con números. Recordó que hace dos años Rosario “tenía miedo de sus calles” y remarcó que, desde entonces, los homicidios bajaron 64%, en paralelo a una caída de las balaceras y los delitos contra la propiedad.

“Esto no fue magia. Fue decisión, inversión, método y trabajo conjunto”, reivindicó.

Manuel Adorni, en primera fila. 
Victoria Villarruel, en el acto del Dia de la Bandera a pensar de  Javier Milei no invitó

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