La recorrida finalmente se concretó. La senadora Patricia Bullrich caminó este viernes Villa Lugano junto a la legisladora porteña de La Libertad Avanza (LLA), Pilar Ramírez, una de las dirigentes más cercanas a Karina Milei en la Ciudad de Buenos Aires.
La actividad incluyó reuniones con comerciantes y una visita a la fábrica de juguetes Ruibal, en una postal cargada de lectura política tras los cortocircuitos internos que generó el caso de Manuel Adorni.
La foto de Bullrich y Pilar Ramírez
La foto tuvo un doble mensaje. Por un lado, funcionó como una señal de convivencia entre el bullrichismo y el karinismo, pese a la incomodidad que generó en la Casa Rosada el reclamo público de Bullrich para que Adorni acelere la presentación de su declaración jurada. Por otro, reforzó la idea de que la exministra empezó a construir volumen propio en la Ciudad, con recorridas territoriales y críticas cada vez más explícitas a la gestión del jefe de Gobierno, Jorge Macri.
En el entorno de LLA intentaron bajarle dramatismo a la escena y remarcaron que la caminata ya estaba prevista desde hacía semanas. Sin embargo, en la Legislatura porteña la lectura fue otra: con Adorni golpeado y fuera de la conversación electoral inmediata, Bullrich empezó a ocupar un lugar que hasta hace unos meses aparecía ocupado.
La recorrida en Villa Lugano, además, volvió a mostrar un dato que en el PRO observan con atención: mientras el macrismo evita confrontar abiertamente con el Gobierno por el escándalo, Bullrich se mueve con autonomía, incluso dentro del universo libertario.