Santa Fe: la trama de poder que puede llevar a un alfil de Mahiques a ser juez federal en San Lorenzo
Emiliano Méndez Ortiz es subsecretario de Política Criminal de la Nación. Ex Comodoro Py, trabajó con Gerardo Pollicita. Horacio Rosatti, figura decisiva.
Emiliano Méndez Ortíz puede recalar en uno de los juzgados federales más importantes de Santa Fe.
De los pasillos de Comodoro Py al corazón del cordón industrial deSanta Fe. Emiliano Pedro Méndez Ortiz, actual subsecretario de Política Criminal de la Nación y hombre de extrema confianza del ministro Juan Bautista Mahiques, quedó a un paso de convertirse en el primer juez federal de Garantías con asiento en San Lorenzo.
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El Poder Ejecutivo envió su pliego al Senado y la candidatura se encuentra en la Comisión de Acuerdos. Méndez Ortiz salió de la segunda terna del concurso 493 del Consejo de la Magistratura, una amplia selección destinada a cubrir seis juzgados federales de Garantías en Santa Fe, Rafaela, Reconquista, Rosario, San Lorenzo y Venado Tuerto.
De Comodoro Py al equipo de Juan Bautista Mahiques
Méndez Ortiz es, en buena medida, un foráneo dentro de una tanda de nombres con fuerte recorrido por los tribunales santafesinos. A diferencia de Florentino Malaponte -de pliego recientemente aprobado en el Senado- o Franco Carbone, su currículum se desarrolló principalmente en Buenos Aires. Quienes lo conocen, sin embargo, aseguran que la mudanza no será testimonial. “Tiene decidido instalarse acá”, afirman ante Letra P para descartar un eventual comando a distancia.
Su recorrido explica buena parte de la confianza que cosechó en el Ministerio de Justicia bajo el mando de Mahiques. Antes de desembarcar en la gestión nacional fue auxiliar fiscal de Gerardo Pollicita, uno de los despachos acostumbrados a tramitar expedientes de alto voltaje político y económico en Comodoro Py.
El fiscal federal Gerardo Pollicita // Foto: Infobae.
“Está acostumbrado a las causas complejas. Tiene la espalda y el soporte para llevarlas adelante, sin importar la política”, sintetiza alguien que siguió de cerca su carrera. El concepto se repite entre quienes compartieron con él tanto el engranaje judicial como los ministerios de Justicia y Seguridad: formación académica, bajo perfil y ausencia de sanciones. “Es honesto y trabajador. Le va a sumar a la jurisdicción”, completa otra fuente.
Su salto a la primera línea política llegó de la mano de Mahiques. Apenas asumió en el Ministerio de Justicia, en marzo, el funcionario lo incorporó como subsecretario de Política Criminal. Desde allí quedó involucrado en uno de los principales desafíos que tiene la cartera: la implementación del sistema acusatorio y las reformas normativas vinculadas al nuevo esquema procesal.
También fue designado representante del ministerio en la Comisión para la Modernización y Actualización del Código Procesal Penal Federal y, más recientemente, como coordinador de la Mesa de Articulación Judicial contra el Narcotráfico. Son dos funciones que le suman respaldo para trabajar en el territorio santafesino.
Una silla caliente en San Lorenzo
El destino tampoco es uno más. El Juzgado Federal de Garantías de San Lorenzo estará enclavado en una de las jurisdicciones más sensibles del país, con el complejo portuario y buena parte de las terminales agroexportadoras como parte central en la dinámica local. Allí convergen problemáticas como narcotráfico, contrabando, delitos económicos y causas capaces de escalar rápidamente en volumen y presión.
Quienes conocen a Méndez Ortiz creen que su paso por Py le dejó una “espalda curtida” para soportar ese escenario. Aunque introducen una salvedad propia del nuevo sistema: con el modelo acusatorio, los jueces dejaron de conducir las investigaciones y el músculo inicial de las causas depende del impulso que les impriman los fiscales.
La llegada de un funcionario nacional también rompe parcialmente la lógica que aparece en otros casilleros del mapa federal santafesino. Malaponte, nombrado en la Cámara Federal de Rosario, y Carbone, candidato a otro juzgado estratégico, conocen de memoria los tribunales provinciales. Méndez Ortiz deberá hacer el camino inverso: trasladar el kilometraje acumulado en Comodoro Py a una jurisdicción que hasta ahora observó, pero con cierta distancia.
“Hace años que se le presta atención a lo que pasa en la zona”, afirman para advertir que no vendrá sin conocer la problemática del territorio.
Horacio Rosatti y los cambios de la Justicia Federal de Santa Fe
La candidatura de Méndez Ortiz, además, forma parte de una renovación mucho más amplia. Los movimientos en la Justicia Federal de Santa Fe alcanzaron durante los últimos meses una velocidad poco habitual. Malaponte, Carbone, Walter Rodríguez -en Santa Fe-, Santiago Saux -Rafaela- y otros nombres en camino forman parte de un tablero que empieza a cambiar de protagonistas.
Quienes caminan los tribunales federales santafesinos señalan especialmente a Horacio Rosatti como uno de los grandes artífices de esos cambios. “Sin él impulsándolo no estaba el sistema acusatorio. Es la persona más influyente, sin dudas”, describe una fuente judicial.
El presidente de la Corte aparece así como uno de los vértices de un esquema que también integran Mahiques y el secretario de Justicia, Santiago Viola. A ese triángulo se agregan actores políticos que tuvieron incidencia en distintas etapas y candidaturas: la diputada libertaria Romina Diez, el gobernador Maximiliano Pullaro y la senadora Carolina Losada aparecen en las conversaciones que rodearon el armado del nuevo mapa judicial santafesino, junto a nombres como Patricia Bullrich, Marcos Peyrano y Germán Pugnaloni, enlace en Seguridad con el poder judicial y con quien Méndez Ortiz articuló las acciones conjuntas entre ambas carteras nacionales.
No necesariamente todos empujaron los mismos nombres ni con la misma intensidad. Sí existe una coincidencia bastante extendida entre fuentes provinciales, nacionales y judiciales: después de años de vacantes, interinatos y magistrados severamente cuestionados, la estructura federal santafesina atraviesa una renovación como hacía tiempo no ocurría.
“Pasamos de los Bailaque y los Salmain a gente con un trabajo que va a dejar la Justicia Federal bien representada”, resume una voz conocedora de ese mundo. La comparación es deliberadamente fuerte y expresa el clima que rodea a los nuevos pliegos. "Aunque todavía hay varias cosas por modificar", advierten.