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ES EL MODELO

Santa Fe: gremiales empresarias piensan en un scrum con la CGT para enfrentar las políticas de Milei

Líderes de la producción tendieron puentes en Rosario con el movimiento obrero. Enojo con "el silencio" del Círculo Rojo en medio de la crisis libertaria.

Referentes de cámaras y agrupaciones empresarias e industriales de Santa Fe ensayaron esta semana un acercamiento a la Confederación General de los Trabajadores (CGT) con la que se plantearon armar una suerte de scrum que una capital y trabajo para enfrentar las políticas del gobierno de Javier Milei.

Se trata de representantes de diversas ramas industriales nucleados en la Cámara Argentina de la Mediana Empresa (CAME), la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (Adimra) y la Federación Industrial de Santa Fe (FISFE), quienes coincidieron con la central obrera en una actividad realizada en la sede de la Asociación Empresaria de Rosario bajo el nombre “Argentina Produce”.

Por ahora, los unen las angustias compartidas: la falta de poder adquisitivo reduce el mercado interno y deprime la actividad, mientras que no hay mayores señales de un volantazo, o de alguna solución de cara a fin de año. Ciertos actores no saben cómo llegarán a diciembre: "La industria metalúrgica tiene una caída sin freno desde hace 20 meses. Y el número que refleja eso con mayor precisión es el uso de la capacidad instalada, que está en el 39,2%", asestó Elio Del Re, titular de Adimra, en diálogo con Letra P.

Unidos por el espanto

Una importante voz del sector pyme destacó la singularidad de la reunión celebrada el pasado jueves en que las centrales empresarias de la industria fabril (FISFE), la metalúrgica (ADIMRA), el comercio y los servicios llevaban tiempo sin sentarse públicamente de manera mancomunada: “El campo, la industria y el comercio son una misma unidad. No podemos no trabajar unidos para pensar en una salida”, dijo Ricardo Diab, presidente de la CAME.

En la misma línea, Javier Martín, presidente de la FFISFE calificó la economía de Milei como “dual, hemipléjica”, y añadió que “muchas veces nuestro sector vota con la emoción y después se reclama con la racionalidad. Necesitamos una alternativa de programa de trabajo y producción”. Por su lado, el co-secretario del triunvirato de la CGT, Jorge Sola, señaló que es importante recuperar el diálogo entre los sectores productivos y los trabajadores para poder consensuar un proyecto de crecimiento en Argentina.

Del Re le adelantó a este medio que lo que pasó esta semana en Rosario debe repetirse y prometió que habrá otros encuentros. No obstante, señaló que lo importante es “salir de esta situación. Estamos en sentido inverso a la resolución del problema”, y llamó a la construcción de alternativas y soluciones que integren a todos los sectores de la economía: “Si nos ponemos a pensar, si convocamos a los técnicos y vamos agregando sectores y regiones, seguramente el peso de lo que pase acá va a ser importante para el destino de la Argentina”.

Por su parte, el titular de la Cámara de Comercio y Servicios de Santa Fe, Leandro Aglieri, advirtió que "hay que discutir y debatir alguna alternativa de retribución, pero las necesidades de cambiar la actividad, la posibilidad del consumidor y la actividad comercial tienen que ver con decisiones nacionales". "Hoy, cualquier herramienta que contribuya y que dé posibilidades de mejorar el consumo y que eso derrame en el comercio local es bienvenida, pero cuando tuviste un derrumbe de la actividad comercial del consumo tan grande como lo que tuviste, da la sensación de que nada alcanza”, agregó.

Voces del sector productivo afirmaron en estricto off the record que varios titulares de empresas ya comenzaron a tener reuniones con distintas tribus del peronismo desde principios de año, pero aclararon que no se trata, al menos por ahora, de encuentros de tinte electoral.

Deudas pendientes

“El silencio de referentes industriales más cercanos al Presidente sencillamente no se entiende”, expresó a este medio un exfuncionario de la cartera de producción santafesina. En los pasillos de las Asociación Empresaria circuló el malestar contra los titulares de las grandes gremiales empresarias, como Martín Rappallini de la Unión Industrial Argentina (UIA), y Natalio Mario Grinman, presidente de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC).

Las declaraciones de este último, donde aceptaba la posible caída de pymes con tal de sostener el modelo económico, no cayeron nada bien entre los integrantes del Círculo Rojo local. “Nos trataron de tarados por estar haciendo lo que hacemos, que es defender la producción y la industria. Algunos se quedaron callados, otros salimos a recorrer para ver cómo podemos encarar la reconstrucción”, afirmó el titular de FISFE.

La industria es uno de los sectores más golpeado por las políticas económicas del gobierno de La Libertad Avanza. Según los números de la Superintendencia de Riesgos de Trabajo (SRT), Santa Fe perdió 3.120 empleadores desde diciembre de 2023, explicados fundamentalmente por pequeñas y medianas empresas del comercio y la industria. El otro lado de la moneda, con cifras hasta mayo de 2026, se perdieron 18 mil puestos de trabajo en la provincia desde el comienzo del gobierno de Milei.

Ricardo Ciccarelli, CEO de la autopartista Cirubon S.A., reconoció que tuvo que desprenderse del 40% de su plantilla de empleados. “Es paradójico, recibo gente la semana que viene para una visita guiada porque se supone que soy un ejemplo productivo en la provincia pero no sé si puedo seguir levantando la persiana dentro de dos meses”, advirtió sombrío.

El malestar entre los hombres de negocios no se limita a la reducción del ticket promedio sino también en la cantidad de empleadores que se perdieron desde el inicio del experimento libertario de Milei: "Hay un achicamiento del gasto público, una caída de la actividad, una caída del consumo, un espiral descendente donde no se encuentra un piso de estabilización", sostuvo Del Re.

El ruido de rotas cadenas

Mario Galizzi, titular de la Asociación de la Pequeña y Mediana Empresa de Santa Fe (APYME) afirmó a este medio que “uno de cada tres cheques que llegan a la empresa no tiene fondos. A lo mejor, quien lo emite está trabajando, pero te salta que está en el Veraz y el cheque no se lo podés tomar”, describió. “Antes esto no pasaba, hay empresas que estaban acostumbradas a ni siquiera revisar, ahora se chequea todo. Pocos lo van a decir, pero ya hay cadenas de pagos que están cortadas ”, alertó.

La mayoría de las empresas que pudieron invertir para reconvertirse y dedicar su actividad a la exportación “pusieron plata en contenedores, pero no encuentran mercado interno porque está muy deprimido”, además de que no dejan de cargar con los costos de tener un negocio presencial a diferencia de empresas como Temu y Shein, que son importadores desde plataforma. “Hacen muy difícil la competencia real”, afirmó Galizzi.

Para el sector metalúrgico, las importaciones “achicaron la producción nacional". "Los costos fijos de las empresas se mantienen estables, se achica la cantidad de producción, por ende el costo del producto es más alto. Van mermando los bolsillos, las cuentas y poder sostener la cadena de pagos se va poniendo más difícil, incluso cuando el sistema ya estaba aceitado”, pronosticó Del Re.

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