María Eugenia Schmuck siente que cumplió un ciclo, no tiene plan B y todas sus fichas están puestas en la Intendencia de Rosario. La presidenta del Concejo aspira a competir dentro de una interna atractiva y ser la candidata de Unidos en las generales. El vínculo que mantiene con Pablo Javkin y Maximiliano Pullaro forma parte de sus proyecciones y estrategias.
Los planes de María Eugenia Schmuck
Schmuck ya decidió que no quiere ir por otro mandato en el legislativo rosarino y entiende que ahora le toca a ella ir por el Palacio de los Leones y que, más allá de alianzas y sociedades, esta es su oportunidad. Por ese motivo, pese a que la estrategia interna del oficialismo no se dirimió, ella -sin decirlo públicamente- ya se lanzó.
María Eugenia Schmuck se lanzó a la sucesión de Pablo Javkin con un guiño de Maximiliano Pullaro.
La presidenta del Concejo interpreta que tiene equipos, territorio y “rosarinidad”, un atributo esencial para comprender el pulso de la ciudad. “Rosario es una ciudad conservadora que se cree progre”, sintetiza uno de los laderos de la radical, quien considera que Schmuck se ajusta a esas demandas.
Juan Monteverde, Pablo Javkin y la estrategia de Unidos
Schmuck considera que el rival a vencer es Juan Monteverde, quien ya está posicionado luego de quedar a tres puntos de Pablo Javkin en la elección de 2023 y de ganar las elecciones legislativas de 2025.
En ese marco, cobra importancia una reunión del interbloque de Unidos, que se realizó hace unos días, y que tuvo como objetivo el diseño de un esquema de trabajo interno que, aún sin candidaturas definidas, piense y defina cómo rivalizar con el líder de Ciudad Futura.
Si bien Schmuck no tiene plan B, tal como le afirmó alguien de su entorno a Letra P, el futuro de la conductora del Palacio Vasallo está atado a la figura de Javkin. Es que el intendente nunca descartó por completo la posibilidad de ir por un tercer mandato. Hasta que el alcalde no defina su futuro, nadie se va a lanzar en términos formales. Sería extraño que alguien de Unidos enfrente en unas PASO al actual inquilino del Palacio de los Leones.
Por ese motivo, se insiste en que los caminos de Javkin y de Schmuck están atados. Socios políticos desde la juventud, se formaron en la Franja Morada y comparten una fuerte admiración por el expresidente Raúl Alfonsín. Desde que el intendente llegó a la conducción del Palacio de los Leones, Schmuck siempre estuvo en la comandancia del Concejo, custodiando la gestión del oficialismo.
El factor Pullaro en la carrera por Rosario
En paralelo a los movimientos de Javkin, Schmuck también observa los pasos de Pullaro en Rosario. El gobernador siente que tiene grandes chances de reelegir y confía en que la ciudadanía acompañará a una persona identificada con la política en seguridad de la Casa Gris.
El radical deja correr a más de un jugador interesado en competir por la intendencia dentro de Unidos. En esa carrera parecen anotarse el ministro de Desarrollo Productivo Gustavo Puccini y al secretario de Gestión del Ministerio de Seguridad, Federico Angelini. Al mismo tiempo mantiene un sólido vínculo con Javkin en términos de gestión con aroma a política.
Por el momento, sin embargo, nadie define nada. “Es pronto”, avisan en el pullarismo. Pullaro y Javkin tienen por delante una serie de inauguraciones de obras y los Juegos Sudamericanos en septiembre, un evento que posicionará a la ciudad y los pondrá a ellos dos en el centro de escena.
El gobernador y Schmuck tienen una relación cordial, de respeto, pero la presidenta del Concejo no es parte del primer anillo de Pullaro. Parten de distintas corrientes del radicalismo.
En la cabeza de Schmuck hay otros tiempos. En su escenario ideal, la presidenta del Concejo anhela ser parte de una interna atractiva y enfrentar a un candidato del PRO y a una figura del socialismo. Ese enfrentamiento le daría a Unidos, según los cálculos de la radical, el volumen necesario para disputar una elección general con la fortaleza necesaria para retener la intendencia de Rosario.