El gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, se encargó este viernes de marcar diferencias con el presidente Javier Milei en la 53° apertura de sesiones ordinarias en la Legislatura provincial. Lo hizo en un repaso de la herencia recibida, el contexto de tensión de sus pares de la Patagonia con la Casa Rosada y ante un escenario económico de notable adversidad.
“Es la hora de hacer un gran acuerdo en nuestro país, donde podamos ratificar la voluntad de las provincias de dialogar y trabajar en equipo. Estoy convencido de que estamos frente a un momento histórico donde los patagónicos tenemos un rol protagónico”, dijo en el recinto.
Su alocución, que comenzó casi una hora más tarde de lo pautado, se dedicó a describir la situación de las cuentas neuquinas y el parate de la obra pública. Permanentemente buscó resaltar el trabajo para enfrentar el recorte de los fondos nacionales, que tanto impactan en la gestión, y al esfuerzo para reducir la planta política en las dependencias públicas.
"Hemos realizado una reducción de los cargos políticos, que representan más de un 50%, excepto en los sectores esenciales, y significa un ahorro de 30 mil millones de pesos en el año", recordó.
“La deuda en recursos para obras que tiene el Gobierno con los neuquinos supera los 9.300 millones de pesos. Reitero, con diálogo pero con firmeza, vamos a trabajar para que estos recursos puedan llegar a todos los neuquinos”, se despachó el gobernador contra la Casa Rosada.
Acuerdo con diversos sectores en Neuquén
La sesión se dio en un contexto particular, signado por la negociación salarial con los gremios estatales. La sorpresa se dio en las horas previas, cuando el ministro de Gobierno, Jorge Tobares, presentó en la mesa con los sindicatos una oferta que mantiene como referencia de los incrementos el índice al precio de consumidor (IPC), mediante acuerdos trimestrales, más una suma extraordinaria y actualización de asignaciones familiares.
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Ignacio Torres junto sus pares Rolando Figueroa, Sergio Ziliotto, Alberto Weretilneck y, vía Zoom, Claudio Vidal.
“Venimos planteando la necesidad de lograr acuerdos en aquellas políticas de Estado que nos permitan definir un rumbo común. Así comenzamos nuestra gestión, con un gobierno para la gente, donde no importa de qué partido político venimos: sólo priorizamos Neuquén”, se jactó Rolo, en medio de los anuncios, distanciándose del tono bélico de Milei.
Permanentemente, Figueroa dejó señales a todo el arco político. A pesar de citar datos de la pesada herencia emepenista, agradeció las gestiones de sus antecesores Omar Gutiérrez y Jorge Sapag para consolidar la industria del petróleo y gas en Vaca Muerta.
Vaca Muerta, clave para Rolando Figueroa
El mandatario también se refirió a la producción de la cuenca neuquina, de las luces y sombras de este modelo. Adelantó inversiones, a través de créditos internacionales, para mejorar las rutas de la provincia.
Toda medida fue anticipada en la reunión con intendentes e intendentas en Chos Malal, donde avanzó en un pacto de gobernabilidad.
“Tenemos la responsabilidad, como gobierno, de llevar políticas para todos. Quiero agradecer a diputados e intendentes, a todos. No hay tiempo para especulaciones y enfrentamientos sin sentido. Vamos a trabajar para tener una provincia en paz y sin privilegios”, pidió en el cierre.