Apenas se conoció la decisión de la Corte Suprema, que frenó de manera provisoria los efectos del DNU que derogaba la Ley de Tierras, en la cúpula de la Casa Rosada respiraron aliviados. La resolución de los cortesanos, para la que la mesa judicial de Karina Milei hizo todo los esfuerzos, favorece al oficialismo, que busca de manera desesperada desactivar la sesión convocada por la oposición.
Como contó Letra P, el máximo tribunal de justicia suspendió de manera provisoria el artículo 154 del DNU 70/23 firmado por Javier Milei apenas comenzó su mandato. La decisión llega seis días antes de la fecha para la que el peronismo y aliados convocaron a sesión con la decisión de frenar la extranjerización de tierras y la totalidad del megadecreto.
Con esta decisión, los cortesanos suspendieron la derogación de la Ley de Tierras, mediante una medida cautelar interina dictada en el marco de una causa iniciada por la Asociación Civil Árbol de Pie. Si bien con una lectura lineal directa se podría pensar que el Gobierno se vería perjudicado, ya que se pone una pausa a uno de los artículos del decreto presidencial, en una interpretación política más amplia la Casa Rosada descomprime una crisis inminente en el Congreso.
"Nos sacamos un quilombo de encima" y "no resolvemos todo, pero claramente nos beneficia", dijeron a Letra P dos fuentes que integran la mesa política que lidera El Jefe. Explicaron que la decisión adoptada por los jueces Horacio Rosatti y Ricardo Lorenzetti, junto con los conjueces Diego Barroetaveña y Juan Ignacio Pérez Curci le quita argumentos a la oposición, que busca sostener la sesión del jueves próximo.
Para el Gobierno, el fallo no representa una marcha atrás de la Corte Suprema, que hace diez días había dado de baja una medida cautelar similar presentada por los excombatientes de Malvinas agrupados en el Centro de Excombatientes Islas Malvinas (CECIM). Es, reconocen algunas fuentes, un guiño que a La Libertad Avanza le permite concentrarse en otros proyectos e iniciativas legislativas como la reforma política, que incluye la suspensión de las primarias, y el Presupuesto 2027.
La Casa Rosada celebró la resolución de los magistrados
En uno de los despachos de la sede administrativa del Gobierno dieron a entender a Letra P que detrás de la resolución de los cuatro magistrados -el juez Carlos Rosenkrantz votó en disidencia- estuvo la influencia y los contactos judiciales del titular del Ministerio de Justicia, Juan Bautista Mahiques.
Sin embargo, consultados por este tema, en la cartera de Justicia se desentendieron y negaron que el ministro haya operado sobre la Corte para beneficiar al Gobierno. “Nosotros no tenemos ninguna intervención en las resoluciones de la Corte. Por eso no tenemos ningún mérito en esto. La Corte es quien decide qué y cuándo resuelve”, comentaron en Justicia. Como sea, en la mesa del karinismo le cuelgan una medalla a Mahiques y a su segundo en el cargo, el secretario de Justicia, Santiago Viola.
Ambos llegaron a sus cargos en marzo pasado, tras los desplazamientos de Mariano Cúneo Libarona, cuestionado por la paralización de su área y un escándalo en el que intentó vender influencias a Tim Ballard, y de Sebastián Amerio, un hombre de extrema confianza de Santiago Caputo. Amerio, a diferencia de Cúneo Libarona, fue reacomodado: quedó al frente de la Procuración del Tesoro, organismo por el que pasan todas las demandas del Estado nacional.
Karina Milei y Juan Bautista Mahiques, en la Casa Rosada.
La mesa política espera que se suspenda la sesión
La suspensión del artículo 154 se mantendrá hasta que el Juzgado Federal de Bariloche, donde se presentó en primera instancia la Asociación Civil Árbol de Pie, se pronuncie sobre la legitimación de los demandantes y examine el pedido de medida cautelar presentado por la asociación. Dado los tiempos laxos que suele tener la Justicia en determinados temas, el Gobierno espera que la oposición desestime el pedido de sesión.
El anhelo de la cúpula violeta no contempla al kirchnerismo y otros sectores de la oposición más intransigentes, sino a los aliados que venían solicitando que el oficialismo construya algún tipo de excusa para no dar cuórum en la sesión del 15. Con la medida de la Corte, creen en Balcarce 50, tienen la excusa perfecta.
De hecho, antes de la resolución del máximo tribunal, el PRO, la UCR y los partidos provinciales de Neuquén, Tucumán y Córdoba, entre otros, se habían reunido con el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, para pedirle iniciar un debate sobre la extranjerización de tierras para garantizar la ausencia en la sesión del jueves.
Tal como dio cuenta este medio, si los representantes de estas provincias se mantienen decididos a bloquear el cuórum, difícilmente la oposición pueda abrir el recinto el 15 de octubre, con lo que la mesa política que encabeza la hermana del primer mandatario se entusiasma con volver a la agenda de interés del oficialismo. Con apoyo de los gobernadores dialoguistas, el Gobierno pretende sancionar la reforma política a fin de mes o principios de noviembre.