NUEVA OPOSICIÓN

Repliegue, silencio y autocrítica del Movimiento Evita

La organización de Pérsico se mantiene a distancia del agite en las calles. Busca acercarse a Kicillof e intenta reconvertirse, mientras sus dirigentes dejan cargos en el gobierno.

En silencio y mientras sus principales dirigentes terminan de desalojar las oficinas y dejar los cargos que ocuparon durante los cuatro años, la poderosa organización que controló el mayor volumen de planes sociales durante la gestión de Alberto Fernández hace autocrítica y debate internamente cómo re-posicionarse en el campo opositor.

El 23 que se va puede ser un año bisagra en el armado de Pérsico y el Chino Navarro. Después del intento infructuoso por ganar la conducción de intendencias del conurbano, sólo logró conservar Moreno con Mariel Fernández. La derrota de Unión por la Patria (UP) marcó el nocaut. En efecto, el final de la gestión Fernández-Fernández cerró una etapa en la que el Evita ocupó lugares de peso y controló el manejo del grueso de los planes sociales.

https://publish.twitter.com/oembed?url=https%3A%2F%2Ftwitter.com%2FLetra_P%2Fstatus%2F1740834930463227955&partner=&hide_thread=false

Ahora, en plena reconfiguración del sistema de asistencia en la gestión de Sandra Pettovello en el Ministerio de Capital Humano y las denuncias judiciales por irregularidades en su manejo, sus dirigentes dejan los cargos o negocian por separado la permanencia en segundas líneas.

Entre sus bases se habla de un proceso de repliegue para fortalecer la presencia territorial y reconstruir el tejido social para contener a la legión de caídos del mapa que, estiman, dejarán las políticas de Milei.

Las primeras líneas, en tanto, atraviesan una instancia de autocrítica. “Hay que discutir lo que se ha hecho mal en los últimos cuatro años. El modelo de captar la renta extraordinaria no va más. Hay que plantear un modelo de desarrollo productivo. La década ganada no alcanza para darle perspectiva histórica. Sin discutir nombres, siendo autocríticos”, dice en la cumbre de la organización.

https://publish.twitter.com/oembed?url=https%3A%2F%2Ftwitter.com%2FLetra_P%2Fstatus%2F1740833890099408988&partner=&hide_thread=false

Por lo pronto, la fuerza renovó su lugar en la conducción de la UTEP, la pata sindical de los movimientos sociales, que se mueve en sintonía con las dos CTA y con la CGT. La salida de Gringo Castro dejó paso a la llegada a la conducción de ese espacio de la economía popular de Alejandro Gramajo, un militante territorial que acompañó a Pérsico en su paso por Desarrollo Social, donde tuvieron el manejo de los planes Potenciar Trabajo.

Gramajo asumió su cargo con un acto en el Salón Felipe Vallese de la CGT junto a los principales dirigentes de la central obrera, las dos CTA y funcionarios del gobierno de Axel Kicillof, con quien el Evita también buscó tender puentes.

Por ahora, la UTEP será la plataforma desde la cual el movimiento buscará posicionarse en la reconstrucción del peronismo en esta nueva etapa. En silencio, la organización que fue el brazo territorial del expresidente Fernández y llegó a controlar más de un millón de planes sociales intenta su propia reconversión.

sin reunion con francos, los halcones de la cgt se impusieron a las palomas
la marcha testimonial de la cgt

También te puede interesar