Ricardo Quintela se perfila para unificar las elecciones de su provincia con las nacionales
Todo está dado en La Rioja para que las elecciones provinciales sean en la misma fecha que las presidenciales. Aunque todavía no se oficializará, el entorno de Ricardo Quintela ya da por hecho que su provincia no desdoblará en virtud de un cúmulo de razones, algunas expresadas y otras que se pueden inferir.
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La razón más lógica para tomar esa decisión es el deseo del gobernador de protagonizar la disputa nacional el próximo año. Como contó Letra P, Quintela se subió a la carrera presidencial por el peronismo, aunque asegura que no desea enfrentar al bonaerense Axel Kicillof, con el que guarda una buena relación. No por nada pegó el faltazo en Santiago del Estero, cuando otros gobernadores del Norte Grande se mostraron con Sergio Uñac, el senador de San Juan que quiere ser el candidato y se muestra cercano a Cristina Fernández de Kirchner.
Cerca de Quintela no descartan que, si el proyecto presidencial no prospera, el "Gitano" cumpla una función importante en la campaña del bonaerense. Una jefatura de campaña fuera del AMBA o incluso un hipotético Ministerio del Interior son opciones que se mencionan, aún sin mayores precisiones.
Lo cierto es que el riojano quiere protagonizar, y para eso necesita como mínimo que todo su aparato provincial esté activado. Así las cosas, no desdoblar luce como una opción más que razonable, a pesar de que las elecciones nacionales y las provinciales sean con boletas distintas.
Razón 2: ordenar la sucesión
Si Quintela logra un rol protagónico en la campaña presidencial y no forma parte de las candidaturas provinciales, el peronismo riojano se enfrentará al desafío de sostener el poder.
Allí aparece la segunda razón: Quintela no quiere adelantar su sucesión y opera con la convicción de que su figura es la única que puede asegurarle un triunfo al oficialismo. Además, si se adelantan elecciones y hay un nuevo gobernador electo, se arriesga a sufrir lo que en la jerga se denomina como el síndrome del pato rengo y atravesar el tramo final de su gestión con una transición en los hechos del poder a su sucesor.
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Teresita Madera, vicegobernadora de La Rioja.
Son varios los que se anotan para ocupar el lugar de Quintela en La Rioja. Él deja correr a todas las figuras que se anotan y evita tomar partido. La lista va desde el intendente de la capital, Armando Molina, hasta la vicegobernadora Teresita Madera. En el medio, aparecen la senadora Florencia López, la diputada Gabriela Pedrali y Jerónimo Quintela, hijo del gobernador y presidente de la empresa eléctrica provincial. Algo relegada, también suena el nombre de Natalia Álbarez Gómez, rectora de la Universidad Nacional de La Rioja.
Razón 3: el enigma Milei
Hay una tercera razón que es transversal a varias provincias del Norte Grande: las dudas respecto a lo que puede estar tramando Javier Milei. El Presidente ha dicho más de una vez que quiere ir por la reelección, pero la situación económica que no termina de repuntar y el impacto del caso Adorni a la línea de flotación del relato libertario siembran interrogantes sobre las posibilidades electorales de La Libertad Avanza.
Lo que antes era una carrera para separar las agendas, hoy puede virar en unificar discusiones para que los libertario locales sufran la sangría de votos provocada por las decisiones de la Casa Rosada.
En el caso de La Rioja, esa lectura suma un condimento más. A diferencia de otros gobernadores, Quintela juega a fondo desde el minuto cero como un férreo opositor a Milei. Tomó la posta en varios temas urticantes y se las arregló para gobernar sin recibir recursos de la Casa Rosada.
Encima, el que tiene todos los números para ser el candidato a gobernador de La Libertad Avanza allí es Martín Menem, con silla en la mesa más chica del poder libertario, lo que hace prácticamente imposible que pueda desmarcarse de las características negativas -y positivas- del gobierno.