Un nuevo capítulo se sumó a la disputa por el control de la filial partidaria del PJ de Concordia. Yanina Barbona fue desplazada de su cargo de vicepresidenta y pidió la intervención del partido mediante una carta que presentó este martes ante la conducción provincial del peronismo en Entre Ríos.
La pelea recrudece en la antesala de la campaña electoral 2027 en la que el peronismo buscará recuperar el poder en la ciudad, que perdió en 2023 después de 40 años de hegemonía. Tras aquel mazazo, el PJ local aún no encuentra la salida al laberinto al que ingresó tras el desembarco de Francisco Azcué en el Ejecutivo local. El control del partido se volvió vital para el espacio, que debe ofrendar un triunfo en Concordia si pretende, al mismo tiempo, gobernar la provincia nuevamente.
En la geografía provincial, las disputas están también a la orden del día. El último congreso partidario resolvió sanciones para los díscolos que jugaron por afuera, como el intendente de Santa Elena, Daniel Rossi; o la exdiputada Carolina Gaillard. Esas heridas están aún abiertas y el peronismo pretender cerrarlas a tiempo para encarar el próximo turno electoral con grietas selladas.
En ese contexto, la denuncia de Barbona revive en Concordia el enfrentamiento entre un sector cercano al gremio de estatales UPCN, que en las legislativas de 2025 apoyó a la lista del socialismo, y una facción que busca recuperar el liderazgo perdido, con el respaldo de dirigentes locales como Enrique Cresto y Armando Gay, entre otros.
Historia de una disputa
Como contó Letra P en noviembre último, el conflicto se remonta a las horas posteriores a la derrota del peronismo en las legislativas de 2025, que desataron un verdadero escándalo en la sede local. El episodio terminó con la destitución de quien fuera el presidente del Consejo, Facundo Ruiz Díaz, secretario general de UPCN en Concordia y promotor de la lista del socialismo que en la provincia encabezó el exsenador Héctor Maya.
La trifulca revivió esta semana tras la presentación de la carta de Barbona ante la presidenta del PJ de Entre Ríos, la diputada provincial Silvia “Nené” Moreno. En la misiva, quien secundó a Ruiz Díaz en la conducción denunció violencia de género institucional y toma ilegal de la sede partidaria, por lo que solicitó la intervención inmediata de la filial concordiense.
El trasfondo político
La disputa por el control de la filial sacude al partido justo cuando existían avances en las conversaciones para buscar la unidad.
Según Barbona, elegida vicepresidenta en los comicios internos de 2024, las nuevas autoridades cometieron “atropellos institucionales y personales”. La dirigente había resistido en su puesto tras la destitución de Ruiz Díaz en noviembre, pero fue desplazada definitivamente en abril de este año, cuando un grupo de consejeros se reunió para definir una nueva conducción.
De esa reunión surgieron quienes ahora se proclaman presidente y vice: Agustín Cáceres y Sabrina Mazariche Parodi. Cáceres aseguró ante Letra P que su nombramiento fue legítimo y legal, bajo los parámetros de la carta orgánica.
nota presentada por ADENTE
Además de Barbona, otro consejero, Néstor Adente, cuestionó la legitimidad de esa elección, a la que asistió, apuntando que no hubo cuórum suficiente y que por lo tanto esa votación fue nula. Según Cáceres, hubo seis consejeros del total de 15, lo que les permitió habilitar el cuórum con los presentes, como en cualquier asamblea, transcurrido el tiempo necesario.
En el medio, Ruiz Díaz denunció que el grupo de Cáceres y Mazariche Parodi, que incluye a Javier Orduna, congresal provincial, promotor del Peronismo Amplio Renovador (PAR) y aspirante a gobernar la ciudad, había cambiado la cerradura de la sede.
El tiempo de las cosas
Aunque la elección de Cáceres como presidente del Consejo sucedió en abril, el partido comunicó la novedad a fines de mayo. Esta particularidad fue cuestionada por Adente, el consejero que este jueves presentó una nota al partido pidiendo la nulidad de los nombramientos.
“No se convocó de manera pública a toda la militancia peronista y no se emplazó de manera fehaciente a la totalidad de los 15 consejeros”, consignó en su texto, al que tuvo acceso Letra P.
Para Barbona, la designación de Cáceres hubiese sido legítima con ocho titulares presentes, la mayoría del Consejo. “Lo más peligroso es que quienes están avalando la designación son compañeros con responsabilidad de conducción. Cada uno sabrá a quién le rinde cuentas. Yo no soy 'hija de' ni 'mujer de?, y no tengo patrón, por eso quizás pasa esto”, señaló.
Según Cáceres, la nueva conducción cuenta con el respaldo de la dirigencia y de quienes tienen responsabilidades por cargos electivos. Como ejemplo, citó las actividades que se organizan en la sede y a la que asisten Cresto y Gay, entre otros. Todos ellos estuvieron el pasado jueves en una presentación del exdiputado Marcelo Casaretto.
“Al peronismo lo hacemos entre todos, los funcionarios, los militantes, los compañeros. Ellos nos dan la legitimidad. De lo contrario, no estaríamos haciendo las actividades en el partido. Están felices de que el peronismo tiene un recambio generacional, de que el partido esté moviéndose. Esto es lo que queríamos”, apuntó.