La jornada comenzará a las 11, cuando se reúnan los 66 delegados del plenario del Comité Provincia para elegir presidente, vicepresidente, secretarios, tesoreros y vocales. Para imponerse, cada lista deberá alcanzar la mitad más uno de los votos, es decir, 34.
Una hora más tarde, a las 12, será el turno de la Convención, que reunirá a 109 delegados para elegir sus autoridades y definir cómo y con quién se harán las alianzas del partido. También en este caso se necesitará la mitad más uno para ganar.
Un partido con historia y poder en Chubut
La UCR tiene una extensa historia de protagonismo político en Chubut. Desde la provincialización del distrito en 1958, gobernó en seis oportunidades. Jorge José Galina ejerció como mandatario provincial entre 1958 y 1962; Roque González, entre 1963 y 1965; Atilio Oscar Viglione, entre 1983 y 1987; Carlos Maestro cumplió dos mandatos consecutivos, entre 1991 y 1999; y José Luis Lizurume se hizo cargo de las riendas de la provincia entre 1999 y 2003.
Ese peso histórico es el que el radicalismo quiere validar y, en ese camino, la elección de autoridades de este sábado resulta un factor curcial. Hasta Esquel, de hecho, llegará el titualr del Comité Nacional, Leonel Chiarella, que participará de la Convención provincial en medio de una gira nacional que el viernes lo tuvo en Bariloche y El Bolsón, ambas ciudades de Río Negro.
Actualmente, la UCR es el principal aliado de Despierta Chubut en la Legislatura.
En rigor, desde el retorno de la democracia ganó cuatro elecciones y permaneció durante veinte años al frente del Ejecutivo provincial, entre 1983 y 2003, cuando la crisis nacional del partido luego de la caída de Fernando de la Rúa se lo llevó puesto. Después de varios intentos, la alianza con el PRO y el triunfo de Torres en 2023 le permitió volver a los primeros planos, aunque como actor secundario.
Actualmente, la UCR es el principal aliado de Nacho Torres dentro de Despierta Chubut. El partido conserva tres intendencias clave con jefes comunales afiliados formalmente: Trelew, con Merino; Rawson, con Damián Biss; y Rada Tilly, con Mariel Peralta. Si se suman las comunas rurales con autoridades radicales identificables, el partido suma al menos siete gobiernos locales. Sus principales bastiones continúan siendo Rawson y Trelew y, dentro de sus objetivos políticos para 2027, aparece el de recuperar las intendencias que alguna vez fueron su base de poder territorial.
En la Legislatura del Chubut, la UCR cuenta con ocho de las 27 bancas y sus legisladores están integrados mayoritariamente en el bloque Despierta Chubut. A nivel nacional, de los ocho representantes que tiene Chubut en el Congreso, solamente la senadora Edith Terenzi está afiliada a la UCR. Hoy responde directamente a Torres.
El radicalismo en el gobierno de Ignacio Torres
Entre los defensores de la alianza con el PRO y el alineamiento detrás de Torres se repite el argumento que advierte sobre los lugares que el radicalismo volvió a ocupar a partir del triunfo de 2023. Dos de los más importantes están en el gabinete provincial, donde Victoriano Eraso Parodi es ministro de Gobierno y José Luis Punta, ministro de Educación.
De pie, Gustavo Menna, vicegobernador, presidente de la Legislatura provincial y actual presidente de la UCR Chubut.
Otro de los principales lugares institucionales del radicalismo dentro del esquema de gobierno lo ocupa Gustavo Menna, vicegobernador a cargo de la presidencia de la Legislatura provincial. Además, el partido mantiene presencia en subsecretarías, direcciones generales y conducciones de organismos descentralizados.
Todo eso, dicen desde ambos lados de la grieta radical chubutense, se pondrá en juego este sábado.
Merino contra Guajardo, los dos caminos para la UCR
En ese escenario se inscribe la disputa entre Merino y Guajardo. El intendente de Trelew busca conducir el partido con el respaldo de de Menna y oficialismo radical, y plantea la continuidad de la alianza con Despierta Chubut.
Del otro lado, Guajardo se presenta como expresión de los comités del interior. Cuestiona el funcionamiento del partido y acusa a la conducción de centralista. Su candidatura cuenta con el respaldo de Biss, el expresidente del Comité, que en la previa puso el ojo sobre el distanciamiento entre los comités departamentales y la conducción provincial.
De esos planteos surge el debate de fondo en el partido centenario que deberá resolver qué lugar ocupará dentro de la alianza de gobierno de Chubut y definir qué estrategia adoptará para volver a disputar poder territorial de cara a 2027.